EL-SUR

Sábado 20 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Fin de año: reparar las fuerzas con quietud

Ana Cecilia Terrazas

Diciembre 13, 2025

Los diciembres tienen sus retos muy particulares. No solamente se agolpan pendientes, requerimientos financieros extraordinarios, nostalgias anuales y falta de tiempo para todo lo anterior en consecuencia, sino que, por alguna razón, se agrega al cúmulo de anomalías la expectativa –que no significa oportunidad– de descansar.
Con o sin vacaciones, se suele querer hacer una pausa, tomar un respiro, detener el tiempo, aunque sea por un ratito, en cada diciembre pegado a Navidad. Relajarse en estas fechas, no obstante, parece imposible incluso para quienes no profesan religión que celebre natividad alguna, puesto que el calendario comercial-industrial de época no tiene freno alguno.
Este Amerizaje quiere vérselas de cerca con alternativas para intentar, dentro de la vorágine de final y arranque de año, de todas maneras, intervenir lo cotidiano con varias franjas de descanso.
Sueño. De acuerdo con la revista científica Nature, en su edición del 28 de octubre pasado, esta actividad a la que dedicamos la tercera parte de nuestras vidas es absolutamente fundamental para el verdadero descanso. Durante el sueño, “el sistema nervioso promueve procesos regenerativos, incluyendo plasticidad homeostática y procesos funcionales como la consolidación de la memoria. Quedarse dormido es la puerta de entrada para procesos fisiológicos y cognitivos vitales”* y poder tener una higiene del sueño, un sueño regular y consistente, profundo y sin interrupciones, permite al organismo contar con mucha mayor salud y capacidad de respuesta a problemas orgánicos. Entonces, si no se puede vacacionar como se desea o planea, una buena rutina de sueño fijo, duradero, profundo, quizá nos conviene como fórmula para descansar este diciembre.
Irrumpir en la rutina. Parte del agotamiento, paradójicamente, puede ser la monotonía que implica a diario hacer o tener que hacer lo mismo. Una muy estructurada e inevitable rutina, puede acabar con el ánimo, la energía, las ganas de despertar para hacer exactamente lo mismo que se hizo ayer. Si bien hay hábitos que agradan y aportan placer, así como se invierte menos trabajo intelectual en lo que podemos realizar casi con los “ojos cerrados”, es posible que no estemos inyectando reto alguno para desarrollar otro tipo de neuroconexión cerebral que colabore con la producción de hormonas del bienestar, como son la dopamina o la adrenalina, si no cambiamos el quehacer cotidiano. El sitio de internet Psicologíaymente**, propone distintas formas para salir de la rutina para poder generar otro tipo de estímulos para la mente, al cuerpo, a las emociones. Entre las propuestas está, en resumen, hacer todo tipo de cambios posibles: desde la dieta hasta las actividades, la decoración del entorno, la organización del día. Una forma de descanso de la rutina, en suma, no necesariamente reclama la planeación formal y demandante de algo extremadamente insólito, sino que puede incluir el desbancar los pequeños hábitos regulares e incluso –por unos días– cambiar de moda, de arreglo personal o dormir en otra cama si existen las condiciones.
Colorear. Los libros de colorear para personas adultas se pusieron de moda hace algunos años porque, de acuerdo con la Clínica Mayo***, esta actividad promueve la consciencia del “momento presente”. Esto último ha sido muy estudiado y valorado en tiempos de alto estrés, tensión y ansiedad, puesto que se vincula con la meditación –en movimiento– y con la posibilidad de resetear el cerebro, ponerlo un rato a descansar, solamente al estar siguiendo un patrón con colores, no juzgando si el dibujo está bien o mal, sino que, simplemente descansando mediante el arrastre de uno tras otro tono de color, con crayola, lápiz, pincel o plumones. Colorear, aunque parezca increíble, nos aporta tranquilidad, paz, alegría, descanso.
Hacer nuevas amistades. De acuerdo con la plataforma The Mood & Mind Centre****, hacer nuevas amistades nos brinda la posibilidad de descubrir otras vidas, otros caminos, nuevas historias. Poder hacer nuevos amigos o amigas significa emprender la construcción de una relación no conocida que signifique solidaridad, cariño, afecto, cuidado, retos, descubrimientos y nada es más benéfico en psicología como la posibilidad de socializar sanamente. Las amistades, además, son voluntarias y suelen implicar atención recíproca –no demandas ni quejas ni reclamos–, reforzamiento de autoestima; pueden brindar apoyo, consuelo, compañía y se vuelven un equipo de vida para alcanzar objetivos, metas y hasta para tener “una vida más larga y saludable”. Y sí, la importancia de descansar es para poder volver a cansarnos, con el mismo gusto de antes. Algo así dice la definición de la Real Academia Española: descansar es “cesar en el trabajo, reparar las fuerzas con la quietud”*****.

*https://www.nature.com/articles/s41593-025-02091-1
**https://psicologiaymente.com/vida/como-salir-de-la-rutina
***https://www.mayoclinichealthsystem.org/hometown-health/speaking-of-health/coloring-is-good-for-your-health
****https://moodandmindcentre.com/the-power-of-friendship/
*****https://dle.rae.es/descansar
@anterrazas