EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Flamantes presidentes municipales

Héctor Manuel Popoca Boone

Octubre 02, 2021

 

¿Alguien ha visto a Vicente I. Suástegui Muñoz?

Visto está que, entre las primeras cosas recomendables para hacer, es la elaboración, cuanto antes, de un veraz diagnóstico integral de la administración municipal que recién reciben para su gran responsabilidad conferida. Sobre todo, conozcan bien: por quién, cómo, en qué, cuánto y cuándo, se ejerce el gasto público a lo largo de un año fiscal; sino quieren terminar su mandato, de tres años, en medio de una desastre financiero y operativo como el que acaban de recibir, la mayoría de ustedes.
En buena parte de los ayuntamientos de Guerrero se nota que hay escasa disciplina financiera, que debe estar sujeta a una adecuada programación y ejercicio del presupuesto público. También se destacan por un débil esfuerzo para una mayor recaudación propia. Tengan presente que alrededor del 97 por ciento de las finanzas públicas municipales son dineros transferidos por el gobierno federal y estatal. De ahí la gran fragilidad del erario público municipal.
Nefasta costumbre es ver al ayuntamiento como una institución para hacerse de una pronta e ilícita riqueza económica particular. Siempre ha prevalecido el pernicioso hábito de poner la comuna al servicio de los intereses personales del alcalde, del cabildo, de los principales funcionarios municipales y de una abultada nómina de personal; en vez de colocarla al servicio y atención de las principales demandas de la población. Por eso hoy nos encontramos en un hoyo negro, profundizado por los estragos sociales y económicos causados por la imparable y mal combatida pandemia del Covid-19.
Ya se toparon con la triste realidad que las arcas públicas están vacías. Ya conocieron del cúmulo de deudas institucionales que les dejaron como “herencia maldita”. De la gran cantidad de laudos laborales desatendidos y perdidos; de las retenciones salariales devengadas y nunca enteradas; de innumerables facturas de proveedores pendientes de pago. De que hay equipos de oficina, vehículos y otros bienes muebles públicos desaparecidos; y nadie da razón alguna de su paradero. Que los archivos gubernamentales se encuentran desordenados e incompletos. De que hay obra pública inconclusa o mal construida. Seguramente ya ironizaron a sus antecesores, que no se llevaron el edificio del palacio municipal, nada más porque físicamente no pudieron hacerlo. Casos emblemáticos y a la vez patéticos son los de Acapulco y Chilpancingo.
En fin, ya constataron que, en sus respectivos municipios, a tres años de iniciarse la “Cuarta Transformación”, la consigna presidencial de “no robar, no mentir y no traicionar” es todavía letra muerta.
Cierto, como parte importante de nuestra historia patria, al estado de Guerrero mucho nos debe la República; pero también bastante han contribuido nuestros malos gobernantes para que nos den un trato tan disminuido. En general, a la clase política guerrerense la tienen catalogada como corrupta, en el marco de una impunidad perenne. Y lo primero nunca disminuirá; mientras lo segundo la siga protegiendo.
El problema de hoy es que se enfrentan a una vasta y diversa problemática que se viene arrastrando de antiguo a la fecha y que ha empezado a estallar porque llegó a su situación límite por falta de solvencia económica para enfrentarla en su conjunto. Ahora bien, si ustedes han arribado al poder con compromisos contraídos con “los chicos organizados”, pues ¡ya nos fregamos todos! Ya dirá el tiempo.
Adendas. Estoy con la gobernadora electa, Evelyn Salgado Pineda, cuando dice: “…tenemos que revisar cada dependencia, porque también nosotros tenemos que responder al pueblo y tenemos que hablar con toda transparencia y claridad, … decir el estado en que estamos recibiendo todo el gobierno y cada una de las dependencias”. Me gustó el discurso de toma de posesión de la alcaldesa de Chilpancingo, Norma Otilia Hernández.
A los flamantes presidentes municipales de Coyuca de Benítez y de Benito Juárez (San Jerónimo), Ossiel Pacheco y Glafira Meraza, les refrendamos nuestro apoyo a su gestión gubernamental y les agradecemos su buena voluntad para que, POR EL RESCATE DE GUERRERO. A.C. siga contando con el respaldo solidario de ustedes, para la experimentación agrícola de un nuevo fertilizante orgánico, a base de micro algas marinas.

PD1. Estoy a favor de la soberanía ética de las mujeres en la administración de sus cuerpos. Legalizar la interrupción del embarazo por circunstancias externas no deseadas, permitirá evitar su riesgosa práctica clandestina por parte de numerosas mujeres de ¡todas las clases sociales, partidos políticos y religiones!

PD2. El 2 de octubre de 1968 no se nos olvidará jamás a quienes seguimos siendo jóvenes de espíritu.

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