EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Geodiversidad y geoparques

Octavio Klimek Alcaraz

Abril 29, 2017

La geodiversidad, es un concepto análogo al de biodiversidad tan en boga. En esencia son conceptos íntimamente relacionados, la diversidad de la vida que tiene su base en la diversidad de la tierra. Convergen así, lo biótico –lo vivo– y lo abiótico –lo no vivo–. Esto debido a que la geodiversidad comprende los componentes del medio abiótico: la variedad de ambientes geológicos (rocas, minerales y fósiles), geomorfológicos (formas del terreno y procesos) y suelos.
De hecho, por ejemplo, la Ley de Patrimonio Natural y Biodiversidad de España define a la geodiversidad o diversidad geológica, como la: “variedad de elementos geológicos, incluidos rocas, minerales, fósiles, suelos, formas del relieve, formaciones y unidades geológicas y paisajes que son el producto y registro de la evolución de la Tierra”.
En dicho sentido, México es seguramente un país de una gran geodiversidad, esto se expresa también en su enorme biodiversidad, propiciado también por su diversidad de climas. Dentro de nuestra geodiversidad existen bienes geológicos de la misma, que destacan por su valor ambiental, paisajístico, científico o cultural, que son nuestro patrimonio geológico. Este patrimonio geológico, sumado al gran valor de nuestra biodiversidad va a formar nuestro patrimonio natural, que debemos conservar a toda costa como país y no dilapidarlo. Al respecto, la antes citada ley española de Patrimonio Natural y Biodiversidad define al patrimonio natural, como: “conjunto de bienes y recursos de la naturaleza fuente de diversidad biológica y geológica, que tienen un valor relevante medioambiental, paisajístico, científico o cultural.”
En dicho contexto surge el concepto de geoparques a principios de mediados del decenio de 1990, siendo Francia, Alemania, Grecia y España los impulsores de este concepto. Posteriormente, en 2004, con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, Ciencia y Cultura (UNESCO), 17 miembros de la Red Europea de Geoparques creada en el año 2000, y ocho geoparques de China constituyeron la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO (GGN acrónimo en inglés), que obtuvo reconocimiento jurídico en 2014, año el que la Red tenía registrada más de 100 geoparques mundiales. Momento clave, es el 17 de noviembre de 2015, cuando los 195 estados miembros de la UNESCO ratificaron la creación de los geoparques mundiales. Con ello “se expresa el reconocimiento gubernamental de la importancia de la gestión de los sitios geológicos y paisajes destacados de una manera holística” (ver página electrónica http://www.unesco.org/new/es/office-in-montevideo/ciencias-naturales/earth-sciences/geoparques/). En la actualidad, la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO, asciende a 119 sitios en 31 países.
Asimismo, la UNESCO indica que: “el Programa Geoparques Mundiales de la UNESCO busca aumentar la conciencia de la geodiversidad y promover las mejores prácticas de protección, educación y turismo. Junto con los sitios del Patrimonio Mundial y Reservas de la Biosfera, los Geoparques Mundiales de la UNESCO forman una gama completa de herramientas de desarrollo sostenible y contribuyen a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030 a través de la combinación de perspectivas globales y locales.”
Conforme a las directrices operativas para los geoparques mundiales de la UNESCO se les define, como: “zonas geográficas únicas y unificadas en las que se gestionan sitios y paisajes de importancia geológica internacional con un concepto integral de protección, educación y desarrollo sostenible. La importancia geológica internacional de un geoparque mundial de la UNESCO la determinan profesionales científicos, miembros de un “equipo de evaluación de los Geoparques Mundiales de la UNESCO” (ver página electrónica http://unesdoc.unesco.org/images/0023/002345/234539s.pdf). En dicho documento se indican los criterios puntuales para que un área se convierta en un geoparque mundial. De esto, existen cuatro rasgos fundamentales como prerrequisito absoluto para que un área se convierta en un geoparque mundial de la UNESCO, y que son:

Patrimonio geológico de valor internacional

Para convertirse en un geoparque mundial de la UNESCO, la zona debe tener un patrimonio geológico de valor internacional verificado por profesionales científicos. Además, debe tener una frontera delimitada claramente y ser de tamaño adecuado para cumplir sus funciones.

Administración

Los geoparques mundiales de la UNESCO son zonas con un órgano de gestión que tenga existencia legal reconocida con arreglo a la legislación nacional. Este órgano de gestión debe poseer los recursos suficientes para ocuparse correctamente de toda la zona del geoparque mundial de la UNESCO.

Visibilidad

Los geoparques mundiales de la UNESCO promueven el desarrollo económico local sostenible principalmente a través del geoturismo. Con el fin de estimular el geoturismo en la zona, es crucial que un geoparque tenga visibilidad. Por ello, los geoparques deben proporcionar información a través de un sitio web dedicado, folletos y un mapa detallado del área que conecta los sitios geológicos y otros sitios de la zona.

Redes

Un geoparque mundial de la UNESCO no sólo se refiere a la cooperación con la población local que vive en el geoparque, sino también a la cooperación con otros geoparques a través de la Red Mundial de Geoparques (GGN) y redes regionales para los geoparques mundiales de la UNESCO. Trabajar junto con socios internacionales es la razón principal por la que los geoparques mundiales de la UNESCO son miembros de una red internacional como la GGN. La pertenencia a la GGN es obligatoria para los geoparques mundiales de la UNESCO. Al trabajar juntos a través de las fronteras, los geoparques contribuyen a aumentar la comprensión entre las diferentes comunidades y, como tal, ayudan a los procesos de consolidación de la paz.
Todo lo anterior, tiene que ver con la información de que en los primeros días de mayo serán reconocidos por la UNESCO, los dos primeros geoparques mundiales ubicados en México. Se trata el de la Comarca Minera, en el estado de Hidalgo, y el de la Mixteca Alta, en el estado de Oaxaca.
El Geoparque Comarca Minera en Hidalgo, que abarca nueve de los 84 municipios de la entidad, representando el 9 por ciento de su superficie total. Se caracteriza por los famosos yacimientos de metales preciosos, que han sido explotados desde el siglo XV.
El Geoparque de la Mixteca Alta en Oaxaca, que debe su topografía al amplio contacto de la Sierra Madre del Sur y la Sierra Madre Oriental. Las altitudes dominantes oscilan entre 2 mil y 2 mil 900 metros sobre el nivel del mar. Los suelos están muy erosionados y la vegetación original de pino encino está fragmentada. La región posee una de las geologías más compleja de México.
La anterior información fue dada a conocer por los doctores José Luis Palacio Prieto, ex director e investigador del Instituto de Geografía y el doctor Carlos Canet Miquel, secretario académico del Instituto de Geofísica, ambos Institutos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) (ver página electrónica http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2017_108.html).
Sin duda alguna, los equipos de investigadores de dichos institutos han sido fundamentales para dicha designación que logró que las solicitudes presentadas al Consejo de la Red Mundial de Geoparques de la UNESCO emitiera una recomendación favorable para que el Consejo Ejecutivo de la UNESCO otorgue su aprobación final y su declaratoria en estos primeros días de mayo. Se van a designar 10 sitios durante el periodo 2017-2020: los dos de México, cuatro de China (dos son prórroga de la designación existente) uno de Francia, España, Irán y República de Corea respectivamente. Es importante resaltar que América Latina y el Caribe llegará a cuatro geoparques mundiales, ya que aparte de las dos de México a designar, están ya designados el Geoparque Grutas del Palacio en Uruguay y otro es el Geoparque de Araripe en Brasil. Por todo esto, merece un reconocimiento público a la UNAM y sus investigadores.
No dejo de observar que viene mucho trabajo para mantener la designación por la UNESCO de ambos geoparques en los próximos cuatro años para México. Además, se debe pensar en generar a futuro una Red Mexicana de Geoparques, con el objeto de salvaguardar el patrimonio natural, el geológico y la geodiversidad de México. Por ello, es un buen momento y coyuntura propicia, cuando México asume nuevos compromisos internacionales, el incorporar a la discusión sobre la legislación de la biodiversidad estos conceptos y temas. Se trataría de incluir la consideración de geoparque, patrimonio natural y el geológico, así como la geodiversidad que vaya más allá de la conservación y utilización sostenible de la biodiversidad, como se ha explicado al inicio de este artículo. Debe, por lo menos considerarse en el actual debate legislativo para atender estos temas tan importantes.