EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Glifosato y la biodiversidad (Primera de dos partes)

Octavio Klimek Alcaraz

Febrero 10, 2018

El glifosato fue sintetizado en 1950 por la empresa Monsato, sin lugar a dudas es y ha sido el herbicida, de tipo sistémico, más ampliamente utilizado en todo el mundo. El compuesto producido y comercializado por Monsanto –ahora adquirida por la empresa Bayern– en 1974 bajo el nombre de Roundup, es ahora el principal constituyente de muchos herbicidas disponibles en el mercado. En la agricultura convencional, se le usa como una alternativa económica y sencilla al control mecánico de las malas hierbas. Con la introducción de cultivos genéticamente modificados se amplió su uso, ya que estos cultivos son resistentes al glifosato, pueden rociarse con el herbicida sin causarles daños, mientras que las malezas y otras plantas mueren.
En la actualidad, la población a nivel global se halla expuesta al glifosato, ya sea por vivir cerca de zonas fumigadas, por el uso doméstico y por la alimentación. Se encuentra el glifosato o sus residuos de este en el agua, el suelo, alimentos y bebidas, y productos no comestibles, así como en el cuerpo humano (por ejemplo, en la orina).
En marzo de 2015, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS), publicó un informe en el que concluyó que el herbicida es “probablemente carcinógeno” para las personas.
Sin embargo, en noviembre de 2015, la Agencia Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA), clasificó al glifosato señalando que es improbable que suponga un riesgo carcinogénico en humanos. Posteriormente, en marzo de 2017, el Comité de Evaluación de Riesgos (CER) de la Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA), concluyó lo mismo que la EFSA sobre la carcinogenicidad del glifosato. Aunque, el CER de la ECHA también concluye que el glifosato provoca graves lesiones oculares y es tóxico para los organismos acuáticos con efectos duraderos.
Dichos resultados sobre la no carcinogenicidad del glifosato se encuentran ahora en duda, ya que durante un litigio iniciado en los Estados Unidos por demandantes que afirman haber desarrollado el linfoma no Hodgkin tras verse expuestos al glifosato, el tribunal divulgó documentos internos de Monsanto. La correspondencia divulgada ha arrojado dudas acerca de la credibilidad de algunos estudios, tanto patrocinados por Monsanto como independientes, que se incluyeron entre las pruebas utilizadas por la EFSA y la ECHA para su evaluación de la seguridad del glifosato.
Asimismo, en mayo de 2016, en una reunión mixta sobre residuos de plaguicidas (JMPR) de la Organización Mundial para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Panel de Expertos reunidos concluyeron que el glifosato es inofensivo para la salud humana. Sin embargo, sus conclusiones fueron de inmediato puestas en duda por activistas ambientales, debido a un probable conflicto de interés, ya que los investigadores de dicho grupo, que participaron en las evaluaciones pertenecían a una red financiada por fabricantes de productos agroquímicos. El presidente y el vicepresidente de la JMPR ocupaban puestos de liderazgo en el Instituto Internacional de Ciencias de la Vida (ILSI). Monsanto es miembro de ILSI. El presidente de JMPR, Alan Boobis, es vicepresidente de ILSI Europa. Angelo Moretto, es miembro de la junta de un instituto afiliado a ILSI, fue copresidente de la reunión sobre glifosato. ILSI es financiado por empresas de la industria alimentaria. Entre ellos también la empresa productora de glifosato. En 2012 recibió ILSI, por Monsanto, una donación de alrededor de 500 mil dólares. Además, se enumeran otras donaciones del Grupo Croplife International por más de 528 mil 500 dólares. Dicho grupo incluye a los fabricantes de la industria agroquímica Monsanto, Dow y Syngenta. El documento publicado por los activistas también incluye pagos de fabricantes de alimentos como Coca Cola, Mars y Kraft Foods.
Estos antecedentes han sido claves en la discusión sobre autorizar o no al glifosato en Europa. La penúltima autorización en la UE para el uso de glifosato como sustancia activa en productos fitosanitarios se concedió en 2002 y expiró en diciembre de 2015. En dicho contexto, se dio por ejemplo la Iniciativa Ciudadana Europea (ICE), que logró más de un millón de firmas de ciudadanos europeos en menos de un año que exigía la prohibición del glifosato en Europa. Posteriormente, el Parlamento Europeo, el 24 de octubre de 2017, expidió una resolución para eliminar gradualmente el glifosato en Europa a más tardar el 15 de diciembre de 2022.
Por ello, el pasado 27 de noviembre de 2017, la Comisión de la Unión Europea extendió la aprobación del glifosato durante cinco años después de meses de disputa. 18 de 28 países de la UE votaron a favor, nueve en contra, un país se abstuvo.
En el contexto de la nueva aprobación del glifosato en la Unión Europea y la aprobación pendiente de los productos agroquímicos que contienen glifosato a nivel nacional, actualmente existe un intenso debate público y científico sobre los efectos de la sustancia activa en la salud humana, animal y el medio ambiente.
En esa trama, cabe comentar, que las regulaciones en Alemania sobre el manejo de plaguicidas que contienen glifosato, que se adoptarán después de la decisión de volver a aprobar el glifosato en Europa, están ahora en la agenda del Parlamento alemán con la constitución de los comités de expertos pertinentes. Por ello, la Agencia Federal Alemana para la Conservación de la Naturaleza (BfN), que es la autoridad científica del gobierno alemán para la conservación de la naturaleza nacional e internacional, y que se encuentra dentro del sector del Ministerio Federal Alemán de Medio Ambiente, público en el pasado mes de enero, un documento de posición sobre los graves riesgos de los plaguicidas que contienen glifosato para la biodiversidad y recomienda terminar el uso en Alemania lo antes posible. Efectos del Glifosato sobre la Biodiversidad en su página electrónica https://www.bfn.de/fileadmin/BfN/landwirtschaft/Dokumente/20180131_BfN-Papier_Glyphosat.pdf.