EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Gobierno y PRD en Guerrero

Marcial Rodríguez Saldaña

Agosto 24, 2006

A propósito de la resistencia civil que encabeza Andrés Manuel López Obrador en la lucha por el recuento de todos los votos en la reciente elección presidencial junto con los partidos PRD, PT y Convergencia, las organizaciones sociales y ciudadanos que apoyaron su candidatura, se ha iniciado un debate que conviene profundizar y develar los puntos fundamentales, respecto del papel en esta lucha de los funcionarios del gobierno del estado militantes o simpatizantes del PRD, que en esencia es la relación entre el PRD y el gobierno de Zeferino Torreblanca Galindo.
1. En principio hay que ubicar claramente la concepción que se tiene del actual gobierno del estado. ¿Es un gobierno perredista? A mi juicio la respuesta es no. El hecho de que el actual gobernador, sin afiliación al PRD haya sido postulado por el PRD, no significa que el gobierno sea perredista, pues en su gran mayoría los cargos de secretarios y miembros directos del gabinete no son perredistas.
Para ser más precisos, de las dependencias que conforman el gabinete sólo la Secretaría General, la Secretaría de Asuntos de la Mujer y la Secretaría de la Juventud están encabezadas por funcionarios que son de extracción perredista; aquí no se incluye a la Secretaría de Desarrollo Social, pues la filiación de su titular, Gloria Sierra, se mantiene más vinculada al grupo del gobernador que al PRD, aún cuando se haya afiliado al PRD ya siendo gobernador electo ZTG.
La mayoría de los integrantes del gobierno no son perredistas; en el gabinete hay de todo, desde ex priístas, convertidos a panistas como el secretario de Desarrollo Rural, Armando Ríos Piter que entró al gobierno por acuerdo entre el gobernador y Florencio Salazar, hasta priístas que dejó como herencia René Juárez a los perredistas que lucharon por el cambio como el secretario de Turismo Ernesto Rodríguez Escalona, César Bajos en Comunicación Social y la mayoría de funcionarios de mandos medios, directores generales y jefes de departamento.
2. La alternancia en Guerrero no se ha visto reflejada en una alternancia en el gobierno, sino sólo de algunas áreas de gobierno. Es muy difícil explicarle a los perredistas y a ciudadanos demócratas y entender por qué si ha existido una lucha por un cambio profundo en Guerrero de muchas generaciones a costa de vejaciones a derechos humanos y aún de genocidios como el de Aguas Blancas, muchos de los funcionarios de esos gobiernos priístas, ocupan cargos en un gobierno que fundamentalmente impulsó el PRD.
3. La manera de la integración del gobierno del estado en Guerrero con minoría perredista, no se debe a que no haya cuadros profesionales del PRD, capaces y con experiencia, pues de que los hay los hay y muchos; es un problema de concepción. En el discurso de toma de protesta del gobernador ZTG hubo una definición de un gobierno plural, incluyente, de coalición con los que perdieron en las urnas, a pesar del compromiso público de que al menos un 60 por ciento del gobierno sería perredista.
Pero no se eligió ni siquiera a los priístas o panistas más profesionales y honorables, sino que fueron designaciones por compromisos políticos que no conoció el PRD. Por eso es que hoy estamos en este debate. La inclusión de dichos funcionarios, no ha contribuido a formar un gobierno más profesional, honorable ni con experiencia, tampoco a garantizar una gobernabilidad en Guerrero, ni a propiciar grandes acuerdos y reformas para el desarrollo del estado, pues los priístas del gabinete fueron considerados como traidores de su partido, es decir no fue un acuerdo institucional, sino de compromisos particulares.
4. El PRD debe ser congruente con sus principios y jamás utilizar el poder para sus fines particulares, por eso nadie ha pedido que los funcionarios perredistas del gobierno del estado abandonen sus cargos, sus responsabilidades, su tiempo en que deben cumplir su encomienda, para hacer proselitismo a favor de la resistencia civil. Lo que se ha planteado es que en lo que la ley les permite, fuera de sus jornadas de trabajo, en días inhábiles, en sus propios vehículos, con sus propios recursos se sumen a la resistencia civil. ¿Cómo explicar que el gobernador ZTG sí asiste a la marcha en contra del desafuero de AMLO en domingo al DF, pero en domingo también, no asiste al cierre de campaña en Acapulco? La ausencia de los funcionarios perredistas en la lucha de la resistencia civil, sólo se explicaría por la existencia de una orden expresa del gobernador.
5. El fondo de este debate no es si los funcionarios por apoyar la resistencia civil desatienden sus funciones de gobierno, el quid del asunto es otro; es un error pensar que Calderón se puede molestar porque funcionarios del gobierno de Guerrero apoyen la resistencia civil y ello traería menos recursos para Guerrero. En el proyecto de Calderón y del PAN ya lo expuso Vicente Fox, sus compromisos no están con el combate a la pobreza, no tienen compromiso social, sus acuerdos son con los grupos de poder en México, no con los pobres de Guerrero ni de México.
6. La resistencia civil, es el movimiento democrático más importante de la historia de México después de la Revolución de 1910; cada ciudadano y grupo social va escribiendo su propia historia desde su propio espacio, por ello independientemente de la responsabilidad que cada quien ocupe, la historia pondrá a cada quien en el lugar que elija.