EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Gobiernos abiertos

Jorge Camacho Peñaloza

Mayo 13, 2016

En los albores de su administración, el presidente Obama opinó: una democracia requiere de la responsabilidad y la rendición de cuentas requiere transparencia. Rayos mágicos de sol al rojo vivo emanaban de su halo de medios de fabricación. Y entonces la oscuridad burocrática diseñada cayó sobre la tierra. Michelle Malkin.

Ayer al instalarse la Comisión de Gobiernos Abiertos, Transparencia y Rendición de Cuentas de la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) se refrenda una vez más y por otro flanco diferente a la sociedad organizada a través de iniciativas como la llevada y traída 3 de 3.
Ahora sólo falta que el ejecutivo federal desde Los Pinos de una vez por todas dé muestras de que en verdad tiene voluntad, que le pierda el miedo a un mandato legítimo de la sociedad y ponga el ejemplo de lo que es llevar un gobierno abierto, transparente, que rinda cuentas y efectivo, que le entre, que ponga el ejemplo y que empiece apechugando con lo que le tenga que tocarle.
Hago votos porque de manera conjunta los 32 gobernadores de nuestro país, puedan tener el peso suficiente y propiciar una nueva cultura de la rendición de cuentas, la transparencia y cero tolerancia a la corrupción.
Que sean gobiernos abiertos para encauzar la participación ciudadana e informar a la sociedad para impedir que impere la información dolosa y que por doquier prolifera estando al alcance de un sector importante de los ciudadanos que la reciben de manera distorsionada y manoseada en muchas ocasiones.
Que sean esos gobiernos abiertos los que rindan cuentas, al fin que de acuerdo con el Inegi en 2010 las administraciones estatales estaban conformadas por más de 1.7 millones de trabajadores mientras que a nivel municipal hay la mitad del observado en los dos anteriores con 786 mil 55 servidores y administración pública federal estaba integrada por 97 instituciones centralizadas, 18 secretarías y 74 órganos desconcentrados en donde laboraban un millón 698 mil 161 servidores, sin contar las 197 instituciones paraestatales.
Es en esos gobiernos en donde se concentra una gran cantidad de servidores públicos que deben redoblar esfuerzos para formarse y convertirse en gobiernos claros, transparentes, capaces de someterse al escrutinio público y rendir cuentas en tiempo y forma, simplemente, conducirse como lo marca la ley y lo demanda la sociedad civil en el afán de ejercer su derecho.
Indiscutiblemente todos los gobiernos están viviendo tiempos de crisis de credibilidad y la confianza por parte de la sociedad, por lo que la transparencia de las instituciones se convierte en un tema no sólo de legalidad, honestidad, rendición de cuentas o de moral, sino para la viabilidad misma del Estado la cual hoy en día está en función del grado que sea pública la actuación de los gobernantes.
La democracia que en teoría, permite aspirar y llegar al poder, pero entiéndase al poder como la facultad de poder hacer algo por la sociedad, poder estar al servicio total y absoluto de sus gobernados para lograr un desarrollo humano integral, fortalecido y de largo alcance en el tiempo y en el espacio.
Es también como lo he señalado en otras ocasiones, obligación del Estado inculcar y difundir una cultura de legalidad, entendiendo que cultura es un conjunto de conocimientos que permite a alguien desarrollar su juicio crítico, así como un conjunto de modos de vida y costumbres, conocimientos y grado de desarrollo artístico, científico, industrial, en una época. Entonces ¿de dónde saca el titular de la Secretaria de la Función Pública que erradicar la corrupción en nuestro país es complicado debido a que no es un tema racial, sino un tema cultural?
Si creemos que la corrupción es una cuestión cultural o un estigma que marca a los mexicanos, ciertamente resulta difícil y hasta imposible acabar con ella; afortunadamente no es parte de nuestra cultura ser corrupto o corruptible.
Hago votos porque a todos nos vaya mucho mejor y por fin la suma de los poderes y niveles de gobierno le hagan un bien a México y a la democracia, esperemos que no tarden muchos días los demás niveles de gobierno en tomar su parte y hacer que la cultura de la legalidad, transparencia y rendición de cuentas evolucione, es la oportunidad de todo el Estado mexicano para reivindicarse con la sociedad civil.
Que entiendan los gobiernos que ya urge que a los mexicanos se les quite la molestia tan grande que tienen y con justificada razón, pues no se les ha cumplido en muchos aspectos, pero en materia de transparencia y rendición de cuentas de sus dineros, la molestia es mayor.
Ya llegará el momento de dar el siguiente paso y seguir la senda hacia cero tolerancia a la impunidad y privilegios de cualquier índole hacia cualquier servidor público de cualquier nivel de gobierno que maneja recursos públicos, propiedad única y exclusiva de la sociedad mexicana.
Vuela palomita y ve y dile a: Todos los gobiernos abiertos que más les vale que de a deveras se mantengan así, porque en una de esas los llamamos nosotros a rendir cuentas y no tan fácil se van a quedar así como así, como si no pasara nada.