EL-SUR

Sábado 19 de Junio de 2021

Guerrero, México

Opinión

Guerra sucia

Jorge Camacho Peñaloza

Noviembre 13, 2020

Nada es más vergonzoso que aprobar la mentira y tomarla como verdad.
Cicerón.

Ya se dio el primer incidente de guerra sucia en la actual contienda electoral, todavía recuerdo cuando en Guerrero los contrincantes a alguna candidatura o cargo de elección popular desde muy antes empezaban a exhibir a sus adversarios como corruptos o doble vidas, violentos o intransigentes, que adelantaban proselitismo, mandaban pegar fotos de sus rostros en las partes traseras de los camiones de trasporte público, etc, prácticas que ya habíamos rebasado gracias a la lucha por la democracia y sus reglas de mucha gente, militantes, partidos, líderes sociales y de opinión, y organizaciones sociales, pero no, resulta que uno por ahí que se siente iluminado se anda exhibiendo sin ningún rubor como emisario del pasado, de esas prácticas que los guerrerenses ya habíamos superado.
Todo mundo infiere de dónde pudo venir la guerra sucia contra Félix Salgado Macedonio al señalarlo como violador, todo mundo sabe quién está detrás de esta estrategia de lodo, una estrategia que al ser utilizada indica que su autor está desesperado porque no acepta la realidad de no tener posibilidades de alcanzar una candidatura o ganar una elección.
La guerra sucia o campaña negativa es un recurso mediante el cual un aspirante a candidato o cargo de elección popular filtra a los medios de comunicación información falsa con la que intenta que su contrincante sea percibido por el electorado como un inelegible por los supuestos señalamientos negativos que hace su persona o familia.
La campaña negativa es un recurso al que suelen acudir quienes aspiran a un cargo de elección sin propuestas, méritos propios y sin una visión que convenza a la sociedad para que lo respalde en su aspiración, quien convencido de que sus virtudes no le alcanzan entonces se dedica a generar una percepción negativa falsa de su contendiente, es un recurso de doble filo porque normalmente, al tratarse de información falsa, de no comprobarse, se le revierte al autor.
Se trata de un personaje que anda por ahí todo altisonante, tratando de convencer que es guerrerense, totalmente ajeno al sentir político del guerrerense, que está recurriendo a prácticas gandallescas de hacer política, trasnochado de derecha, aún y cuando es descendiente de militantes de izquierda que seguramente le reprocharían su comportamiento porril.
Este personaje, ciertamente con mirada y cejas fouchescas, es decir intrigante, ventajosa, tramposa, de doble cara, doble moral, traicionero y desleal, ha sido capaz de infringir la ley electoral haciendo propaganda de su persona, ha traicionado los principios del movimiento al que dice pertenecer, ha mandado pagar encuestas para ubicarse entre los aspirantes más preferidos y ha pagado medios para filtrar notas y trascendidos descalificando al ingeniero Félix Salgado Macedonio, con lo que no hace más que exudar su idiosincrasia forastera y ajena a la guerrerense. Así no se puede aspirar y mucho menos gobernar Guerrero, porque quienes atacan sin fundamento a la moral solo exhiben que no tienen moral.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A ese Camacho Peñaloza que no nos haga quebrar tanto la cabeza y que ya no la haga tanto de emoción y que ya nos vaya diciendo hacia dónde va a canalizar tanta convicción.