EL-SUR

Viernes 26 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Gustavo Rodríguez: amar a mamá

Adán Ramírez Serret

Octubre 24, 2025

Gustavo Rodríguez (Lima, 1968) se dio a conocer en el panorama de la literatura latinoamericana en 2023 con su novela Cien cuyes, con la cual ganó el premio Alfaguara. Al leer su semblanza, por esos días, descubrí a un autor que ya tenía un buen número de novelas publicadas, y se notaba en la escritura de la obra acreedora del Alfaguara, que no se trataba para nada de un novato. Cien cuyes va sobre la relación de una mujer de la tercera edad y su cuidadora; aparece esa belleza de una relación de trabajo que se transforma en la más importante de sus vidas y en ella, en esa maravillosa amistad se entrecruza todo: la edad, las diferencias de clase y culturales. Es, sin duda, una novela entrañable.
Rodríguez regresa con su más reciente novela precisamente en la misma sintonía de escribir sobre la tercera edad, sobre la amistad y sobre la familia; estos son algunos de los temas centrales de Mamita, donde ya desde el título es valiente al hablar así de su mamá en un mundo profundamente patriarcal y hablar, escribir así sobre su mamá, es confrontante, por lo vulnerable y poco macho.
La escritura de Rodríguez es genial y deslumbrante, y hace falta, muchísima falta en el presente literario, pues entre los tópicos literarios, la sed de fama y de ser llevadas a la pantalla, muchas obras buscan escribir historias plagadas de asesinatos, de sexo, de niños migrantes, feminicidios, de alienación y demás sufrimientos que sin duda suceden en Latinoamérica y en el mundo, y en general no me molesta leer novelas con estos contenidos, pero cansa que sean los únicos; por eso Gustavo Rodríguez es fundamental.
Jorge Ibargüengoitia decía que, como en esencia cualquier persona puede escribir un libro, muchos escritores, en busca de legitimidad en el oficio, escriben libros dificilísimos. Así, pienso en una idea y es que un autor ordinario escribe sobre cosas extraordinarias; mientras que, un novelista extraordinario revela lo más común, lo más prosaico, es capaz de conmover y sacar las lágrimas con lo más sencillo, lo más pedestre; con lo cotidiano de una charla o una amistad, llega a las entrañas con meras cosas ordinarias. Así sucede con Mamita en donde el autor se prepara para ese durísimo momento en que ya no esté su madre. Por lo tanto, ficción mediante, decide regalarle un libro a su mamá sobre su abuelo, el papá de su progenitora al que ella nunca conoció, pero a quien, en muchos sentidos, ella dedicó su vida.
Así pues, en Mamita estamos con un personaje que es un alter ego del autor, un escritor profesional que vive de manera holgada de sus libros y quien camina con muletas en la coyuntura mientras sucede la novela. El autor, pues, se dedica a escribir un libro sobre su abuelo, a comer un día a la semana con su anciana madre y su hermano que cocina y cuyos alimentos auspicia el escritor, y, de lo mejor de la novela, a platicar con Hitler –a quien su madre llama Hitlercito–, el conductor que trabaja para él y que lo lleva por Lima, sobre todo a comer con su mamá y también a otros menesteres.
Gustavo Rodríguez nos cuenta que Hitler es un nombre de pila que se usa en el Perú, a saber por qué, pero el autor piensa que se puede deber a una aspiración de clase al usar el nombre de alguien que suena importante. Yo le creo completamente a Rodríguez, pues soy de Oaxaca y mi mamá tiene alumnos como Raudel, Franco, Germain, Plinio, Erasto o Plauto. En fin, que en Mamita Rodríguez va construyendo un mundo plagado de humor con Hitler y su anciana madre, pero también un mundo cálido, necesario, lleno de cariño en el cual quienes leemos la novela somos felices; Rodríguez tiene muy cerca a Cervantes, quien sabía que los libros son lugares hipotéticos pensados para ser felices. Así, con el Quijote y Sancho somos felices; de igual forma con Hitler y el narrador recorremos Lima, leemos, comemos con ellos, vemos la ciudad desde la belleza del humor y el cariño.

Gustavo Rodríguez, Mamita, Ciudad de México, Alfaguara, 2025. 249 páginas.