EL-SUR

Lunes 04 de Marzo de 2024

Guerrero, México

Opinión

Hacia el Diálogo Nacional por la Paz

Jesús Mendoza Zaragoza

Septiembre 18, 2023

Con el objetivo de “generar un espacio de diálogo plural incluyente para articular iniciativas locales y construir una agenda nacional de paz que atienda la realidad de la inseguridad y violencia que impera en el país”, e invitando a actores de la sociedad, académicos, gobiernos locales, indígenas, empresarios, analistas sociales, universitarios, campesinos, víctimas constructoras de paz, diversas confesiones religiosas, jóvenes y medios de comunicación, la Iglesia católica representada en la Conferencia del Episcopado Mexicano (CEM), la Provincia Mexicana de la Compañía de Jesús y la Conferencia de Superiores Mayores de México (CIRM), realizará del 21 al 23 de septiembre próximo, en la Universidad Iberoamericana de Puebla, el Encuentro Nacional por la Paz.
Después de múltiples conversatorios por la paz desde el año pasado y de decenas de foros regionales sobre seguridad, justicia y reconstrucción del tejido social, a lo largo y ancho del país, desde el mes de mayo, ahora se tendrá este espacio nacional para buscar y encontrar caminos para la paz desde la sociedad civil.
¿Qué sucederá en este foro nacional?
Es fundamental el ejercicio de diálogo que se tendrá en este encuentro, orientado a la escucha y a la elaboración de propuestas para la paz. En tiempos de polarización social y política nos está siendo muy complicado el diálogo cuando cada quien pretende tener la verdad de su lado y se cierra a la verdad de los demás. Estamos en tiempos de descalificaciones, de difamaciones y de insultos que no nos permiten escucharnos unos a otros. Ejercitar el diálogo como una actitud básica de las personas y de las instituciones puede abrir caminos de entendimiento y de reconciliación social, tan necesarios para la democracia y para el desarrollo integral y sostenible del país.
Conociendo los resultados de todos los conversatorios realizados en parroquias, en universidades y otros espacios sociales, y de los foros regionales anteriores, además de paneles de expertos, se buscará entender las violencias que se han dado en el país y en cada una de sus regiones. Antes de buscar salidas a las violencias y a la inseguridad que padecemos, tenemos que entenderlas desde sus raíces, con la colaboración de todos los actores sociales que participen. Se trata de elaborar análisis y diagnósticos colectivos sobre el contexto que ahora tenemos, desde sus causas en el pasado. Es necesario reconocer la complejidad de la realidad para entenderla en sus diferentes facetas desde la económica, la política, la cultural, y en sus diferentes dimensiones como la estructural, la comunitaria, la institucional y la personal.
Otra cosa importante en este encuentro será la exposición de las buenas prácticas que se han dado en el país, tanto en seguridad ciudadana, justicia cotidiana, como en la reconstrucción del tejido social. Es indudable que hay múltiples experiencias dispersas que han sido exitosas a lo largo y ancho del país, que puedan ser conocidas, explicadas y promovidas, de manera que estimulen la construcción de iniciativas locales por todas partes. No se trata de una búsqueda de recetas sino de una creativa expansión de las buenas prácticas que hasta ahora se hayan tenido en diferentes contextos.
La intencionalidad de este Encuentro Nacional por la Paz es propositiva y para nada polémica, ya que ésta suele ser estéril y desgastante. En el Proyecto Global de Pastoral 2031-2033, que la CEM estableció, se señala una matriz de cambio para la Iglesia en México. En el número 175 se señala que “la necesidad inaplazable por construir una paz firme y duradera en nuestro país, reclama que la Iglesia pueda sentarse a la mesa con muchos otros invitados: organizaciones ciudadanas, confesiones religiosas, autoridades civiles, entidades educativas, sectores políticos y medios de comunicación, entre otros, para que juntos, y aportando lo que les es propio a cada uno, podamos reconstruir el tejido social de nuestro país. Creemos que es urgente trabajar por la paz de nuestros pueblos y llegar a compromisos concretos. Como sociedad mexicana es necesario combatir todas aquellas situaciones de corrupción, impunidad e ilegalidad que generan violencia y restablecer las condiciones de justicia, igualdad y solidaridad que construyen la paz”.
Hay dos grandes resultados esperados en este evento de carácter nacional. Uno de ellos se refiere a la formalización de una Red Nacional de Paz en la que estén representados todos los estados del país para dar seguimiento y articulación a las iniciativas locales de paz y la agenda nacional de paz. El segundo es, precisamente, redactar un primer documento de Agenda Nacional de Paz, que recoja los aportes de todos los conversatorios y de todos los foros habidos antes del Encuentro Nacional. Una red y una agenda son necesarias para impulsar las acciones de la sociedad civil en todas sus categorías de organización como víctimas de las violencias, universidades, escuelas, iglesias, organizaciones sociales, profesionales y empresariales.
Hay autoridades municipales invitadas a este evento y van a participar compartiendo también sus buenas prácticas y aprendiendo de otras. El evento tiene una voluntad de incidencia social y política a la vez. Incidencia política en cuanto que se puedan hacer propuestas o recomendaciones a los tres niveles de gobierno, logrando una vinculación entre sociedad y gobiernos. Si la sociedad pone su parte, las autoridades políticas podrán sentirse beneficiadas en cuanto que sus estrategias se enriquecen con aportes de la sociedad. De hecho, hay experiencias de gobiernos municipales que tienen ya una colaboración con la sociedad civil y que están abriendo caminos hacia la paz.
La expectativa está en que este Encuentro Nacional por la Paz abra un camino de colaboración social para la construcción de la paz, puesto que la estrategia gubernamental tiene esta carencia hasta ahora. La paz es posible cuando todos nos involucramos y hacemos lo que a cada cual le toca para avanzar. Gobiernos y sociedad lo podemos hacer. Esta es la apuesta.