EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Hacia un Tratado Global para regular los plásticos

Octavio Klimek Alcaraz

Marzo 12, 2022

La Quinta Sesión de la Asamblea de Naciones Unidas para el Medio Ambiente (UNEA), celebrada en Nairobi (Kenia), ha aprobado el pasado 2 de marzo la resolución para crear un acuerdo internacional vinculante para 2024, con el objetivo de frenar la contaminación por plásticos (https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/38522/k2200647_-_unep-ea-5-l-23-rev-1_-_advance.pdf?sequence=1&isAllowed=y).
La resolución se titula en español Poner fin a la contaminación por plásticos: Hacia un instrumento internacional jurídicamente vinculante, y fue adoptada al concluir la reunión de tres días de la Asamblea, a la que asistieron más de 3 mil 400 participantes en persona y mil 500 en línea, de 175 Estados miembros de la ONU, incluidos 79 ministros y 17 funcionarios de alto nivel.
La resolución, basada en tres proyectos de resolución iniciales de varias naciones –en especial Perú y Ruanda y los países de la comunidad europea– mandata establecer un Comité Intergubernamental de Negociación, que comenzará su trabajo durante la segunda mitad de 2022, con la ambición de completar un proyecto de acuerdo global legalmente vinculante para finales de 2024.
Asimismo, en la resolución se obliga al Comité a elaborar este instrumento internacional jurídicamente vinculante sobre la contaminación por plásticos, incluyendo al medio marino, en el que se podrán incluir enfoques tanto vinculantes como voluntarios, basado en un enfoque integral que aborde la totalidad ciclo de vida del plástico, teniendo en cuenta, entre otras cosas, los principios de la Declaración de Río sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, así como las circunstancias y capacidades nacionales.
Conforme a la resolución, entre otros aspectos, el instrumento deberá promover la producción y el consumo sostenibles de plásticos, incluidos, entre otros, el diseño de productos y la gestión de residuos ambientalmente racional, incluso a través de enfoques de eficiencia de recursos y economía circular.
Va a promover medidas de cooperación nacionales e internacionales para reducir la contaminación plástica en el medio marino, incluida la contaminación plástica existente.
Deberá elaborar, aplicar y actualizar planes de acción nacionales que reflejen enfoques impulsados por los países para contribuir a los objetivos del instrumento, así como trabajen en la prevención, reducción y eliminación de la contaminación por plásticos y apoyar la cooperación regional e internacional.
Asimismo, el tratado deberá promover la investigación y el desarrollo de enfoques sostenibles, asequibles, innovadores y rentables en materia de plásticos, así como proporcionar evaluaciones científicas y socioeconómicas relacionadas con la contaminación plástica, aumentando los conocimientos mediante la sensibilización, la educación y el intercambio de información.
Igualmente, deberá promover la cooperación y la coordinación con las convenciones, los instrumentos y las organizaciones regionales e internacionales pertinentes, reconociendo al mismo tiempo sus respectivos mandatos, evitando la duplicación y promoviendo la complementariedad de la acción.
También, deberá considerar el evaluar periódicamente el progreso de la implementación del instrumento, así como su eficacia.
No menos importante para los países menos desarrollados económicamente es que también deberá especificar arreglos para la creación de capacidades y la asistencia técnica, la transferencia de tecnología en términos mutuamente acordados y la asistencia financiera, reconociendo que la implementación efectiva de algunas obligaciones legales en virtud del instrumento depende de la disponibilidad de creación de capacidad y asistencia técnica y financiera adecuada.
La necesidad de este instrumento es urgente, ya que los datos proporcionados por el Programa de las Naciones Unidas sobre el Medio Ambiente (UNEP por su acrónimo en inglés) señalan que la producción de plástico se disparó de 2 millones de toneladas en 1950 a 348 millones de toneladas en 2017, convirtiéndose en una industria mundial valorada en 522 mil 600 millones de dólares, y se espera que duplique su capacidad para 2040 (https://www.unep.org/es/noticias-y-reportajes/comunicado-de-prensa/dia-historico-en-la-campana-para-combatir-la).
UNEP proporciona algunos datos adicionales, sobre los impactos de la producción y la contaminación por plásticos en la triple crisis planetaria del cambio climático, la pérdida de la biodiversidad y la contaminación son una catástrofe en ciernes, ya que:

* La exposición a los plásticos puede dañar la salud humana, afectando potencialmente a la fertilidad y a la actividad hormonal, metabólica y neurológica, y la quema abierta de plásticos contribuye a la contaminación del aire.
* En 2050, las emisiones de gases de efecto invernadero asociadas a la producción, uso y eliminación de plásticos supondrían el 15 por ciento de las emisiones permitidas, según el objetivo de limitar el calentamiento global a 1.5 grados.
* Más de 800 especies marinas y costeras se ven afectadas por la contaminación de los plásticos debido a su ingestión, enredo y otros peligros.
* Cada año llegan a los océanos unos 11 millones de toneladas de residuos plásticos. Esta cifra podría triplicarse de aquí a 2040.
La UNEP indica que un cambio hacia una economía circular puede reducir el volumen de plásticos que llegan a los océanos en más de un 80 por ciento para 2040; reducir la producción de plástico virgen en un 55 por ciento; ahorrar a los gobiernos 70 mil millones de dólares para 2040; reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 25 por ciento, y crear 700 mil puestos de trabajo adicionales, principalmente en el sur del mundo.
Por ello, concluiría señalando que la ciudadanía en su conjunto debe ahora ver que México como país no espere a la implementación de este tratado internacional, que necesariamente debe ser muy ambicioso en sus objetivos, se puede hacer mucho para abandonar por ejemplo los plásticos de un sólo uso o promover el tránsito hacia una economía circular, que reduzca considerablemente la generación de residuos en el país. Estamos literalmente inundados de residuos plásticos con graves consecuencias para la salud humana y los ecosistemas, en especial su biodiversidad. No esperemos hasta el 2024.