EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Hakuna matata vía celular

Ana Cecilia Terrazas

Septiembre 21, 2019

AMERIZAJE

Queridos lectores, si el Amerizaje quincenal consigue dejarlos pensando sin que puedan fácilmente arribar a conclusión alguna, queda perfecto hablar ahora, aunque sea un poco, sobre la República Democrática del Congo.
Esta nación –antes llamada Zaire y antes de eso, Congo Belga– pudiera ser una de las más ricas del mundo, pero está entre las más pobres.
En el Congo han ocurrido hechos de una crueldad superlativa, los cuales protagonizan libros, películas (The gunman, con Sean Penn), documentales.
Según la Organización de las Naciones Unidas, esa república es el lugar más peligroso del planeta para las mujeres; las violaciones de guerra, tortura y consecuente esclavitud sexual de las mujeres dieron origen a la Ciudad de la alegría en Bukavu (de esto habla el documental City of Joy –disponible en Netflix– y de ahí salió Denis Mukwege, uno de los dos merecedores al premio Nobel de la Paz 2018).
Más. El primer brote del letal ébola, la “guerra mundial africana” entre nueve naciones y el exterminio de casi 10 millones de nativos a manos del rey belga Leopoldo II, también tuvieron su sede en el Congo.
Era quizá de esperarse la atrocidad violenta de la explotación de sus naturales: diamantes, oro, cobalto, uranio (para las armas atómicas) y los “minerales de conflicto de sangre”, coltán y casiterita, vitales para los teléfonos celulares que utiliza casi 67 por ciento de la población mundial.
Pero ese país atravesado por el Ecuador está inundado de contrastes. Es uno entre los 17 con mayor biodiversidad en el planeta; es hito geopolítico, histórico, social y cultural y, desde luego, también abriga sabiduría colectiva y ancestral, como el ahora internacionalmente conocido hakuna matata –popularizado por la película animada El rey león– o el sentido de lealtad llamado ubuntu.
Avecindado en México, Djuma Mulisho Salvator tiene 27 años y nació en la ciudad de Kisangani, en la República Democrática del Congo. Especialista en logoterapia, estudiante siempre de todo lo que le rodea, comparte en español mexicano, con algo de acento francés y su muy particular estilo:
“Mi país destaca por varias cosas. Ya sea su vegetación, sus culturas, sus tradiciones, su parte gastronómica, su música, su selva ecuatorial y los parques naturales que albergan muchos, pero muchos animales, y muchas cosas que podría hablar, sólo necesitaría de mucho tiempo y que me vayan a escuchar”.
Para el congolés, la máxima lanzada a la fama por la obra teatral El rey león, hakuna matata, “en lengua suajili, literalmente significa que no hay problema, no hay bronca. Pero también se entiende más allá de lo literal.
“Es una filosofía que nos habla de la situación vital, de la situación difícil que me pasa en la vida actual, que hace que yo me deslinde del ciclo de la vida, me olvide de lo que estoy llamado a hacer. Esa situación me permea, me hace sufrir, me hace sentir triste, que me deprima y todo. A veces, en esa situación, necesitamos decirle a esa situación ‘no hay problema, hakuna matata’.
“No nos preocupemos, en el sentido de que, en lugar de preocuparme de qué me pasa, si me ocupo de esto le doy un poquito de más sabor a la vida (…) y le suavizo a la situación que me está ocurriendo. Ese es el hakuna matata, cómo regreso al ciclo de la vida tras una tormenta porque la tormenta es parte de la vida, el huracán es parte de la vida, la noche y el día es parte de la vida”.
Djuma Mulisho Salvator da un ejemplo de vida cotidiana: “después de estar horas embotellado en el tráfico, me empiezo a preocupar y hasta a insultar gente. Yo puedo decirle a ese momento hakuna matata y me ocupo en escuchar una buena música, me ocupo a ver otras situaciones, me ocupo a disfrutar lo que no disfruto de ese momento y cambio la realidad, vivo mi situación.
“Eso tiene un sentido muy muy fuerte en nuestras regiones, en nuestras culturas, en nuestro sentido de ubuntu, en el estar con el otro”.
Este Amerizaje está hecho con lo que se sabe, con datos investigados y leídos, y con base en el audio de una entrevista grabada a Djuma, enviada –inevitable y lamentablemente– vía celular.
Hakuna matata, me parece entonces, significa que no pasa nada –nada en especial, pues– porque lo que pasa, es eso que ocurre o acontece, es eso que es meramente la vida susceptible de pasar.

@anterrazas