EL-SUR

Viernes 20 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Hastiados e irritados

Héctor Manuel Popoca Boone

Junio 02, 2018

Son claros y evidentes el hartazgo ciudadano producido por la corrupción e impunidad imperante; así como la generalizada irritación de los mexicanos por la alta inseguridad y violencia pública que denota falta de gobernabilidad. No menos por la ensanchada desigualdad social y la carencia de empleos para el mejor porvenir de los individuos y sus familias. Querámoslo o no, estos factores forman parte de la motivación y razonamiento que orientará el voto de la mayoría de los electores el próximo 1 de julio.
Hemos llegado a una situación límite. Son los anteriores vicios y delitos sociales los que han gangrenado nuestro sistema nacional de vida justa, democrática, nuestra cotidianeidad y nuestras estructuras gubernamentales. Lacras corrosivas que gobiernos anteriores adoptaron como partes esenciales de su propio funcionamiento, perdiendo así la capacidad de garantizar justicia, tranquilidad, paz y prosperidad colectiva, que es un reclamo popular permanente.
Andrés Manuel López Obrador no es el Moisés que nos conducirá a la nueva tierra anhelada, a corto plazo. En lo inmediato, sí representa su nombre y persona la esperanza social de un cambio verdadero. Anhelo incubado como resultante del estancamiento y deterioro que ha estado padeciendo nuestro país, a lo largo de poco más de tres décadas; cayendo en una crisis que abarca y embarga todos los ámbitos de la vida nacional. Está en nosotros ser nuestros propios salvadores.
AMLO postula que es erróneo combatir la violencia, plurifacética y multicausal, con tan solo la fuerza institucional. Estaríamos eternizando la guerra civil de baja intensidad que nos flagela, matadora de miles de jóvenes. Horror social que nos configura como uno de los países más violentos en el mundo. Más aún cuando lo delincuencial anida y guarda protectorado en diversas partes de la estructura gubernamental. Eso nos deja a los ciudadanos en la indefensión total; por la total falta de confianza y credibilidad en las autoridades, que se muestran ineptas e incapaces. Por eso la certificación profesional debe abarcar a todo el personal del gobierno, empezando por los funcionarios y mandos medios y superiores.
Enojo grande causa que la canasta básica de alimentos resulte hoy más cara que hace seis años. No hay peor supeditación que aquella que provoca el hambre. A los gobernantes, empresarios y políticos de altos ingresos económicos eso los tiene sin cuidado. Fue un error abandonar al campo mexicano proveedor de los granos básicos para la alimentación popular. Con el argumento de que salía económicamente más barato importarlos, ahora resulta más caro hacerlo por la devaluación paulatina que ha sufrido nuestra moneda; ergo, nos es más costoso hoy en día mantener nuestra soberanía alimentaria. Sobre todo frente a la prepotencia del gobierno del patán de Donald Trump.
La autosuficiencia alimentaria es un imperativo para poseer una patria fortalecida y no reducida a su mínima expresión con ingobernabilidad regional y con una soberanía vulnerada por constantes humillaciones sajonas del norte. Herencia que dejan los gobiernos del PRI y del PAN. Ciertamente muchos estamos indignados con los gobernantes y políticos apátridas, voraces y depredadores de aquello que nunca fue de ellos, sino de la nación.
Los gobiernos han concesionado a los barones del dinero nuestros principales recursos energéticos y territoriales, que son puntales estratégicos para cimentar a mediano plazo cualquier proyecto de desarrollo económico nacional incluyente. Nos despojaron del petróleo, la electricidad, la fuerza hidráulica, eólica y solar entre otras.
En términos absolutos y sin clasificaciones sofisticadas, cada día hay mayor pobreza en nuestro país. Los malos gobiernos de este período neoliberal, no han sido capaces de otorgarles a la mayoría de los millones de mexicanos las oportunidades de tener una vida digna y decorosa.
PD. Exasperación por impotencia es lo que suscita el violento asalto perpetrado al reportero de El Sur, Luis Daniel Nava, en Chilapa; y el artero asesinato del joven político de San Marcos, Rodrigo Salgado Agatón.