EL-SUR

Jueves 11 de Junio de 2026

Guerrero, México

Opinión

¿Hay trucos de magia en la industria editorial?

Federico Vite

Octubre 07, 2025

 

Algunas de las cosas que he aprendido acerca de los usos y costumbres del Continente Literario se han gestado en conversaciones nocturnas, cuyos escenarios son restaurantes, cafeterías y cantinas. A final de cuentas, la universidad de la vida. Hablo de que concatenaba datos, cruzaba información y, de plano, hallaba el vínculo entre una cosa y otra; por ejemplo, entiendo el porqué un autor (o autora) publicó en una editorial, no en otra. Pero esa es la parte frívola; lo esencial, para mí, son otros aspectos: he tratado de entender los filtros que debe sortear un autor para ingresar a las editoriales comerciales de gran impacto en el mercado. ¿Por qué? Aún no lo sé, pero me intriga.
Uno de los textos que me ha ayudado a entender la forma en la que se producen ciertos autores o se consolidan las ventas de algunos libros es El arte de conquistar lectores, el marketing en la era digital (Grijalbo, México, 2024, 286 páginas), de Pilar Gordoa.
Hace unos meses vi a Gordoa durante la presentación del libro de Anabel Hernández, La historia secreta, AMLO y el cártel de Sinaloa (2024). Estaba ahí, codo a codo con la periodista, mientras Hernández exponía los motivos por los que escribió un libro imprescindible para rasgar el velo de la presunta superioridad moral de la 4T. Además, no es ficción, como muchos fanáticos de Morena quisieran. Traigo a cuento lo de Hernández porque tuvo un cerco, no le daban espacio para promocionar el libro. No querían entrevistarla ni hacer lo habitual en estos casos: hablar del contenido. Tampoco fue una censura típica, pero tenía el sigilo de quien desea callar a una mujer que incomoda al poder; en este caso, a AMLO, entonces presidente de la República. Hernández hizo una estupenda presentación en Youtube; me llamó la atención que Gordoa estuviera ahí. ¿Por qué? Después de leer su primer libro entendí todo; no me quedaba duda alguna de que apoyó, como lo ha hecho en otros casos, el documento de Hernandez para fincar un precedente de promoción en un momento grave de la vida política de nuestro país.
Gordoa ha ocupado puestos directivos en Grijalbo, Ediciones B, Mondadori; ahora se encuentra en Penguin Random House. El arte de conquistar lectores es su debut como escritora. Aunque el texto está dirigido a especialistas de la industria editorial, nunca está de más asomarse a estos bordes del Continente Literario, sobre todo, si usted es curioso o le interesa saber por qué ciertos autores o por qué ciertas novelas logran convertirse en artículos de culto.
Cito un caso ejemplar. Gordoa habla de Hannibal, el origen del mal (2006): “El tiraje había sido de 10 mil ejemplares, muy grande para el que comúnmente solíamos manejar. El libro no tendría acompañamiento promocional, pues las películas ya habían dejado la semilla entre los lectores.
“El problema se presentó cuando comenzamos a recibir mensajes de los libreros y los lectores mencionando que faltaban algunas páginas en la edición y que era imposible que sucediera en una de las partes más emocionantes de la historia.
“Pensamos que muy pocos ejemplares tendrían ese error, pero no fue así. El dictamen del equipo de producción –luego de revisar todas las posibles causas mecánicas y ver que no había ningún problema en la edición– fue que la falla se había originado desde el archivo original, donde esas dos páginas no se habían incluido.
“Era el peor de los escenarios posibles. Eso implicaba que tendríamos que retirar la edición del mercado –con los múltiples costos que se asociaban a ello– y además reembolsar a todos los lectores que ya habían adquirido el libro.
“Se me ocurrió entonces que, dada la temática del libro, podríamos desarrollar una pequeña campaña de promoción, pero había que actuar muy rápido. ¡La idea consistía en comunicar que Hannibal se había comido su propio libro, en específico, estas dos páginas! Mandamos imprimir y colocamos en un sobre las dos páginas que se ‘había comido’ Lecter. Repartimos la misma cantidad de sobres que libros, según la distribución que el equipo comercial nos había dado. Además abrimos una página web donde los lectores podían descargar las dos páginas.
La campaña fue un éxito. No retiramos la edición del mercado, sino que esta estrategia nos permitió vender toda la edición. Por supuesto, cuando reimprimimos, pudimos corregir el error”.
Gordoa no sólo aborda cuestiones de marketing sino aspectos que tienen que ver con la relación entre la editorial y el autor. Deja ver con claridad la importancia de las Relaciones Públicas, ideales para editores y para autores; pero sobre todo, las considera herramientas útiles para el posicionamiento de un autor.
Otra arista es que la autora siempre aboga por conocer las necesidades del lector; sugiere de manera constante crear una canal de comunicación entre editorial y mercado, entre autor y lector, pues a final de cuentas el lector es la meta. El arte de conquistar lectores alecciona sobre todo el proceso de producción de un libro y la manera en la que mejor llega al lector.
Tampoco deja de mencionar el ideal de un editor: “En un mundo editorial, saturado y competitivo, se hace cada vez más necesaria la creatividad y la apertura hacia nuevas formas de llegar a las audiencias. Esta es la razón por la cual los editores han de ampliar su campo como agentes culturales, intelectuales y sociológicos para asumir el importantísimo rol de actores económicos y de negocios”.
El libro posee abundantes ejemplos que ayudan a entender las decisiones de quien labora en la industria editorial, aspectos que son el punto ciego de un escritor, a quien sólo le interesa ver su trabajo en las librerías (físicas o virtuales), pero no suele atender el resto de las decisiones que le ayudan a llegar a más estantes.
Después de leer El arte de conquistar lectores queda mucho más claro un enigma doméstico: por principio, en México se sigue leyendo poco. Pero lo más interesante es un aspecto que enfatiza la autora: hay que conocer al lector, hay que entenderlo para brindarle lo que desea y lo que necesita. Quizá de esa manera se acabe el amiguismo y se extingan otros tantos vicios que tienen que ver con la endogamia del Continente Literario.

@FederìVite