Arturo Martínez Núñez
Agosto 11, 2025
¡Muy buenas tardes a todas y todos! Autoridades, familia Tapia Bahena, maestras y maestros artesanos, amigas y amigos de Taxco: hoy nos convoca un motivo luminoso y entrañable: rendir homenaje a los 90 años de vida de don Ezequiel Tapia Bahena, maestro cuyo nombre ya es sinónimo de oficio, de rigor y de belleza.
Noventa años no se dicen: se tallan.
Noventa años no se cuentan: se pulen.
Noventa años no se guardan: se comparten en cada pieza que pasa por sus manos.
Desde su niñez en Guerrero, don Ezequiel aprendió que la materia tiene memoria y que, si se le escucha con paciencia, revela su forma. Con el cincel y la piedra, con el fuego y la plata, encontró un lenguaje propio que une lo mineral con lo humano. En sus obras, la tradición prehispánica no es cita ni adorno: es raíz viva. Por eso en sus piezas laten el jaguar, el águila, la serpiente, Quetzalcóatl; no como museo inmóvil, sino como símbolos que vuelven a respirar entre vetas de obsidiana, de ónix, de azurita, y en la nobleza de la plata que ha hecho grande a Taxco.
Don Ezequiel ha sido –y es– un puente: entre la piedra y la plata, entre la forma y el sentido, entre la herencia y la innovación. En ese puente cabe Taxco entero, con su historia de talleres, sus patios y sus bancos de trabajo, su rumor de martillos y sus silencios densos que solo rompen las manos maestras. Su obra dialoga con la gran tradición orfebre de nuestra ciudad –la que renovó Spratling y han honrado generaciones–, pero lo hace desde una voz inconfundible: sobria, exacta, profundamente mexicana.
En un mundo que corre, don Ezequiel nos enseñó la pedagogía de la lentitud: que cada línea exige tiempo; que la perfección se persigue con humildad; que el error se aprende y se corrige; que el detalle importa porque allí habita la dignidad del artesano. Quien ha tenido la fortuna de verlo trabajar sabe que hay en su gesto una serenidad antigua: la concentración del que escucha la materia y la acompaña hasta que aparece lo que estaba esperando nacer.
No solo ha creado obras que hoy circulan por México y por el mundo; ha formado personas. Taller adentro, taller afuera, don Ezequiel ha sido maestro de maestras y maestros, de aprendices y curiosos, de niñas y niños que un día se acercaron a mirar y salieron con el brillo de la vocación en los ojos. Su legado no se mide solo en piezas: se mide en oficios rescatados, en familias dignificadas, en jóvenes que encontraron camino gracias a su ejemplo.
Hoy, al celebrar su 90 aniversario, queremos agradecerle tres cosas sencillas y enormes:
1) Gracias por escuchar la piedra. En tiempos de ruido, usted nos recordó que el silencio también es herramienta de trabajo.
2) Gracias por honrar la tradición sin convertirla en jaula. Sus piezas prueban que la memoria puede ser impulso y no ancla.
3) Gracias por compartir el oficio. Porque lo que se guarda se pierde, y lo que se enseña se multiplica.
A la familia Tapia Bahena, gracias por sostener el tiempo del taller, por acompañar alegrías y desvelos, por ser hogar desde donde se hace posible una obra tan extensa. A las y los colegas artesanos, gracias por mantener viva la cadena de manos que hace de Taxco una capital del arte y del trabajo.
Querido don Ezequiel: este homenaje no es un punto final; es un punto seguido. Sabemos que su mirada seguirá encontrando formas, que su mano seguirá enseñando y que su ejemplo –hecho de paciencia, disciplina y amor por la materia– seguirá tallando generaciones. Que la salud y la alegría lo acompañen; que la chispa del fuego y el rumor del cincel sigan siendo música diaria; que la ciudad que usted ha engrandecido lo abrace siempre.
En nombre de quienes admiramos su vida y su obra, ¡gracias, maestro! Por su arte, por su ética, por su generosidad. Por recordarnos que México también se escribe con piedra y plata, con símbolos y con manos; y que, cuando se trabaja con el corazón, cada pieza es una forma de futuro.
Le pedimos a todas y todos que nos pongamos de pie para brindar: por la vida de don Ezequiel Tapia Bahena, por su familia y por Taxco. ¡Que vengan muchos días más de salud, de trabajo y de belleza!
¡Feliz 90 aniversario, maestro!
* Discurso del secretario de Ciencia, Arte y Cultura del CEN de Morena en el homenaje por los 90 años de don Ezequiel Tapia Bahena el sábado 9 de agosto de 2025 en Taxco.