EL-SUR

Martes 24 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Huellas gubernamentales

Héctor Manuel Popoca Boone

Agosto 12, 2017

Al presidente municipal perredista de Acapulco, Evodio Velázquez, le resalta la ausencia de buena huella en el oficio de gobernar. Comparado con la administración municipal pasada, el contraste es cada vez más notorio, por cuanto a niveles de corrupción, opacidad, inseguridad, endeudamiento y obra pública se refiere.
A estas alturas del partido es infructuoso seguir culpando de su fallido quehacer público al gobierno de Movimiento Ciudadano que le antecedió. Buena parte de los problemas y fracasos que ha tenido Evodio son por la ineficiencia, irresponsabilidad y opacidad en el manejo del dinero público, entre otras cosas.
La inseguridad pública no ha disminuido, todo lo contrario. La policía municipal sin certificar mantiene la lógica desconfianza ciudadana. Es más, policías ya dados de baja los volvieron a dar de alta, con el consecuente aumento en los delitos citadinos. Memorable es la frase pública de Rubén Figueroa Stmuny: “Evodio vendió la plaza”, que jamás fue desmentida contundentemente por el edil acapulqueño.
En materia de finanzas públicas municipales hubo una reversión. Ahora el gobierno de Acapulco tiene una calificación internacional de tendencia negativa. Nulificando así, la calificación de tendencia positiva lograda por la administración de Walton. La opacidad, discrecionalidad, endeudamiento y descontrol en el manejo del gasto público caracteriza el gobierno de Evodio. La variable e incierta cuantía de los préstamos bancarios recibidos –algunos con la falta de autorización del cabildo–, dan pie a conjeturar que se ha disparado la deuda pública.
La capacidad de pago del ayuntamiento está seriamente disminuida. Sin posibilidad de que se le otorguen financiamientos bancarios adicionales. Dicho recientemente por Evodio: las finanzas públicas están en quiebra y, por ende, insolventes para enfrentar las principales responsabilidades laborales y deberes de servicios públicos (agua, luz, etc.) para la población acapulqueña.
También la obra pública municipal del trienio 2015-2018 resplandece por su escasa realización. Difícilmente podrá equipararse con la realizada en la administración de Walton-Uruñuela que, si bien es cierto, en su momento, causó fuerte irritación ciudadana en su construcción, ahora es apreciada por su funcionalidad y calidad, valiendo la pena las molestias generadas. Con el tiempo pues, la obra pública municipal realizada por el gobierno del partido naranja sigue acreditándose.
Por otra parte, la nefasta triple alianza, integrada por el PRI-PAN-PRD, hace gala de denostar, una y otra vez, todos los días de la semana, a toda hora y por todos los medios posibles a Andrés Manel López Obrador. Tratan de pararlo –a como dé lugar– por ser el más aventajado en las preferencias ciudadanas para triunfar en la contienda democrática (¿?) por la presidencia de la república, en las elecciones federales del próximo año.
Ese mismo trío político, no dice que sus gobiernos copiaron las políticas públicas exitosas establecidas por López Obrador cuando fue gobernante de la ciudad de México, como fueron: el programa universal de apoyo económico a las personas de la tercera edad, a las madres solteras, así como las becas estudiantiles y la creación de instituciones de educación media y superior, para no dejar sin oportunidad a los jóvenes de seguir preparándose, entre otras.
Eso, sin contar con las múltiples obras de infraestructura urbana realizadas para resolver los problemas de agua, drenaje y movilidad vehicular de la gran megalópolis; además de dar oportunidades de negocios a los grupos empresariales, a partir de la buena orientación y ejercicio de la inversión pública como detonadora de la inversión privada. O sea, de que sabe gobernar, lo sabe hacer.
PD. Que quede claro: Por sí solos, de partido a partido, Morena le ganó al PRI en el Estado de México, por una diferencia de 56 mil votos, a pesar del enorme e ilícito cochinero electoral que el gobierno federal, estatal y municipales de extracción priistas y demás partidos coludidos orquestaron.