Octavio Klimek Alcaraz
Noviembre 22, 2025
Cada año se presenta en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP), el Índice de Desempeño en Cambio Climático (CCPI, en inglés). Por ello, el CCPI se dio a conocer el pasado 18 de noviembre en la COP30 de Belem, Brasil. El índice es elaborado por Germanwatch, Climate Action Network International y el NewClimate Institute, examina y contrasta la actuación de 63 países y la Unión Europea en términos de mitigación del cambio climático. Se creó este Índice como un instrumento para promover la transparencia en las políticas globales relacionadas con el cambio climático. El Índice también busca comparar los avances de cada país y los esfuerzos para mitigar el cambio climático.
A partir del CCPI 2026, el CCPI emplea un marco de criterios estandarizados con el fin de analizar y cotejar los resultados climáticos de 63 naciones y la Unión Europea. Estos países emiten más del 90 por ciento de los gases de efecto invernadero (GEI) a nivel mundial en total. Por consiguiente, otros países con emisiones significativamente inferiores no son aplicables a la metodología del CCPI. Sin embargo, en los últimos años se han incluido regularmente nuevos países (Nigeria, Pakistán, Emiratos Árabes Unidos y Uzbekistán fueron añadidos al CCPI 2024). El propósito de las clasificaciones por países es simplificar la comprensión de la compleja red de obligaciones concretas de cada nación, así como los compromisos cumplidos y no cumplidos, e impulsar las primeras medidas en la acción internacional sobre el clima. El índice se puede consultar públicamente en línea: https://ccpi.org/download/climate-change-performance-index-2026/.
El Índice examina el rendimiento de cada nación en cuatro áreas distintas: Emisiones de gases de efecto invernadero (40 por ciento de su ponderación según la clasificación general), energías renovables (20 por ciento ponderado), uso de la energía (20 por ciento ponderado) y política climática (20 por ciento ponderado). Además, responde a la cuestión de hasta qué punto cada nación está tomando las acciones necesarias en términos de emisiones, energías renovables y consumo energético para lograr las metas climáticas definidas en París. El apoyo constante y las aportaciones de unos 450 especialistas en energía y clima hacen posible la sección única del CCPI sobre política climática, que examina el funcionamiento de las políticas climáticas de los países a nivel nacional e internacional.
En el Índice de Desempeño en Cambio Climático, los tres primeros lugares continúan desocupados, como en los años previos. De acuerdo con lo que piensan los autores, los tres primeros lugares quedaron vacíos porque ninguno de los países evaluados está haciendo lo suficiente para contrarrestar el peligroso cambio climático, tal como sucedió en años previos. Para ajustarse al límite de temperatura del Acuerdo de París, las naciones tienen que apresurar la acción climática. Dinamarca continúa siendo el país mejor posicionado (4), debido en parte a la ampliación de las energías renovables (2). Gran Bretaña (5) y Marruecos (6) lo siguieron. Niklas Höhne, coautor del Instituto NewClimate, declaró que “Marruecos continúa registrando emisiones muy reducidas, de 2.6 toneladas por persona, y causa admiración con sus importantes inversiones en el transporte público y con una meta climática relativamente ambiciosa para el 2035”.
China está en el lugar 54 del índice, lo que significa que subió una posición con respecto a su puesto anterior. Los autores del informe admiten, por ejemplo, que la producción de electricidad a partir de energía solar y eólica se incrementó un 25 por ciento en 2024 en comparación con el año anterior. No obstante, China aumentó de forma notable su producción de energía a través de combustibles fósiles. Según el informe, “la producción de carbón alcanzó en 2024 un récord, superando a la del resto del mundo en cuanto a proyectos de construcción iniciados”.
En el Índice, Estados Unidos sufrió una caída especialmente pronunciada (65, perdiendo ocho posiciones), lo que lo dejó antepenúltimo. Sólo Irán (66) y Arabia Saudita (67) lo sobrepasan. Rusia (64), obtiene resultados más favorables. Todos estos países no muestran señales de alejarse de los combustibles fósiles como modelo de negocio.
México ocupa un rango medio en el Índice (31) avanzando 8 posiciones. En la categoría de emisiones de GEI también ocupa un rango medio (26), así como en la categoría de uso de la energía (18) y política climática (17). Se destaca que, en la categoría de energía renovable, México se encuentra en los países de la categoría muy baja (56). Por lo que se observa, es en esta última categoría hacia donde se deben encaminar los principales esfuerzos de país en materia de mitigación.
El Reino Unido (5) es el único país del G-20 que se encuentra entre los más destacados en el Índice. Diez naciones del G-20 tienen un puntaje muy bajo en términos generales. La reducción del cambio climático es un deber específico del G-20 porque sus miembros concentran más de tres cuartas partes de las emisiones globales de gases de efecto invernadero.
La Unión Europea baja tres puestos para ubicarse (20), con una calificación media. En comparación con versiones previas, ninguna nación de la Unión Europea obtiene una calificación global demasiado baja. Bulgaria (51) es el país de la Unión Europea, con los peores resultados. Otros nueve países de la Unión tienen una calificación general baja.
Según se indica en el informe, la política climática se debilitó de manera notable tanto a nivel interno como externo durante el segundo periodo presidencial de Donald Trump. El informe subraya, a pesar de estos contratiempos, el desarrollo sostenido de las energías renovables, que es promovido en gran parte por las políticas estatales y por las fuerzas del mercado.