EL-SUR

Viernes 21 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Informe de IPBES de evaluación de especies exóticas invasoras

Octavio Klimek Alcaraz

Septiembre 09, 2023

La décima reunión del Pleno de la Plataforma Intergubernamental de Ciencia y Política sobre Biodiversidad y Servicios de los Ecosistemas (IPBES, en inglés) se llevó a cabo en Bonn, Alemania, del 28 de agosto al 2 de septiembre de 2023. Durante dicha reunión fue aprobado por su asamblea el día 2 de septiembre el Informe de la evaluación sobre las especies exóticas invasoras y su control (https://www.ipbes.net/IASmediarelease).
IPBES es un organismo intergubernamental independiente integrado por más de 143 gobiernos miembros. Establecida por los gobiernos en 2012, IPBES proporciona a los formuladores de políticas evaluaciones científicas objetivas sobre el estado del conocimiento sobre la biodiversidad del planeta, los ecosistemas y las contribuciones que hacen a las personas, así como opciones y acciones para proteger y utilizar de manera sostenible estos activos naturales vitales.
Se debe recordar que, en 2019, el IPBES presentó su Informe de Evaluación Mundial de la Biodiversidad, en el que concluyó que las especies exóticas invasoras son uno de los cinco principales impulsores de la pérdida de biodiversidad, junto con los cambios en el uso de la tierra y del mar, la explotación directa de los organismos, el cambio climático y la contaminación. Como consecuencia de esta conclusión, los gobiernos encargaron al IPBES que aportara las mejores evidencias y opciones políticas disponibles para hacer frente a los retos que plantean las invasiones por especies exóticas. El informe resultante, ahora aprobado, ha sido elaborado por 86 expertos de 49 países, que han trabajado durante más de cuatro años y medio. Se fundamenta en el análisis de 13 mil referencias, incluidas contribuciones muy significativas por parte de pueblos indígenas y comunidades locales, lo que convierte al informe en la evaluación sobre las especies exóticas invasoras más exhaustiva jamás realizado a nivel global.
El Informe de IPBES indica que cuando menos 37 mil especies exóticas de animales y plantas en todo el mundo ya se han extendido a nuevas regiones y biomas del planeta y cada se registran 200 nuevas especies exóticas. Desde 1970, se ha registrado el 37 por ciento de las 37 mil especies exóticas conocidas en la actualidad. De hecho, se predice que en 2050 podría haber alrededor de un 36 por ciento más de especies exóticas que en 2005. Esto en un escenario “sin cambios” (suponiendo que se mantienen las tendencias pasadas en los factores de cambio).
El Informe indica, que el 85 por ciento de los efectos de las invasiones biológicas sobre las especies autóctonas son negativos. Ejemplos de estos impactos son las formas en las que los castores norteamericanos (Castor canadensis) y las ostras del Pacífico (Magallana gigas) cambian los ecosistemas transformando así los hábitats, lo que conlleva, frecuentemente, graves consecuencias para las especies autóctonas. Casi el 80 por ciento de los impactos documentados de las especies exóticas invasoras sobre las contribuciones de la naturaleza a las personas son también negativos, especialmente a través del daño a los suministros de alimentos. Igualmente, el 85 por ciento de los impactos documentados afectan de forma negativa a la calidad de vida de las personas, por ejemplo, mediante impactos en la salud, con enfermedades como la malaria, la fiebre del zika o del Nilo Occidental, propagadas por especies exóticas invasoras de mosquitos como las de los géneros Aedes albopictus y Aedes aegyptii.
Como se indica en el Informe, no todas las especies exóticas se convierten en invasoras: las especies exóticas invasoras son el subconjunto de especies exóticas, de las que hay constancia que se han establecido y propagado, y que provocan impactos negativos en la naturaleza y, a menudo, también en las personas.
Así, de estas especies exóticas, más de 3 mil 500 especies de animales y plantas también se consideran invasoras nocivas, que se están propagando sin control y amenazando la biodiversidad local. De este subconjunto de especies exóticas invasoras son alrededor del 6 por ciento de las plantas exóticas (mil 61 especies), el 22 por ciento de los invertebrados exóticos (mil 852 especies), el 14 por ciento de los vertebrados exóticos (461 especies) y el 11 por ciento de los microbios exóticos (161 especies) son invasores, lo que representa riesgos importantes para la naturaleza y las personas.
El Informe es preciso respecto a que las personas con mayor dependencia directa de la naturaleza, como los pueblos originarios y las comunidades campesinas, corren una amenaza incluso mucho más grande. Se estima, que más de 2 mil 300 especies exóticas invasoras se encuentran en tierras que están bajo la custodia y cuidado de pueblos originarios y las comunidades campesinas, lo cual supone un riesgo para su estilo y calidad de vida e incluso su propia identidad cultural.
Según el Informe, las especies invasoras son responsables de alrededor del 60 por ciento de las extinciones mundiales de animales y plantas. En 16 por ciento de los casos de extinción a nivel mundial han sido las únicas causantes.
Se estimaba, que mil 215 eventos de extinciones locales de especies autóctonas han sido provocados por 218 especies exóticas invasoras (el 34.4 por ciento eran invertebrados, el 50.9 por ciento vertebrados, el 15.4 por ciento plantas y el 1.2 por ciento microbios). En islas han causado las especies exóticas invasoras al 90 por ciento de las extinciones globales.
Actualmente existen especies invasoras en casi todas las regiones y biomas de nuestro planeta: El 34 por ciento de los efectos de las invasiones biológicas se encuentran en América del Sur y del Norte, el 31 por ciento en Europa y Asia central, el 25 por ciento en Asia y el Pacífico, y alrededor del siete por ciento se ubicaban en África. Los ecosistemas terrestres son los más afectados, dado que el 75 por ciento de los impactos notificados por exóticas invasoras se presentan principalmente en bosques templados y boreales, y en zonas cultivadas; otro 14 por ciento de los impactos sucede sobre las especies nativas de ecosistemas de agua dulce, y un 10 por ciento de impactos de exóticas invasoras se da en el ámbito marino. La situación es especialmente dramática en muchas islas: en más de una cuarta parte de ellas ya hay más plantas exóticas, que flora nativa.
Al 2019, la fauna y la flora exóticas invasoras también provocan costes anuales de más de 423 mil millones de dólares. Se estima en el Informe, que los costos globales derivados de la propagación de especies exóticas invasoras se han cuadruplicado en cada década desde 1970.
En el Informe se indica que existen instrumentos de gestión, opciones de control y medidas específicas que realmente funcionan para casi cualquier contexto y situación. Las medidas de prevención, como controles estrictos de las importaciones, son la mejor opción y la más rentable, pero la erradicación, la contención y el control de especies exóticas invasoras también son eficaces en determinadas situaciones. Pero hasta ahora, según el Informe de IPBES, tales medidas apenas se han implementado. Aunque el 80 por ciento de los países (156 de 196) han incorporado objetivos para abordar las especies exóticas invasoras en sus planes nacionales de biodiversidad, sólo el 17 por ciento de los países también tienen leyes o regulaciones que los abordan. El 45 por ciento de todos los países no invierten en absoluto en la gestión de invasiones biológicas.
Debe quedar claro que los seres humanos llevan siglos ayudando a trasladar animales y plantas de una región del mundo a otra. Las especies exóticas llegan a su nuevo hogar en avión, barco tren, camión, se propagan a través del comercio legal e ilegal de animales y plantas, o se introducen intencionadamente, por ejemplo, como animales de granja. Incluso la mayoría de los cultivos y ganaderías pertenecen a esta “neobiota”. Sin embargo, estas especies exóticas se convierten potencialmente en un problema cuando se multiplican rápidamente después de su llegada porque no tienen enemigos naturales en la nueva zona. Luego se convierten en una especie invasora y pueden desplazar a las especies nativas e incluso provocar su extinción.