EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Informe europeo sobre la economía circular

Octavio Klimek Alcaraz

Marzo 16, 2019

 

El pasado 4 de marzo, la Comisión Europea presentó un informe sobre su Plan de Acción para la Economía Circular, presentado en diciembre de 2015. El objeto del Plan es estimular la transición de Europa hacia una economía circular con el objetivo de impulsar la competitividad global, fomentar el crecimiento económico sostenible y generar nuevos empleos. Con base en dicho Informe se realiza este texto (https://eur-lex.europa.eu/legal-content/ES/TXT/PDF/?uri=CELEX:52019DC0190&from=EN).
Para tener mayor información sobre el tema, se recomienda consultar la página electrónica para la economía circular de la Comisión http://ec.europa.eu/environment/circular-economy/index_en.htm
La economía circular a la que se refiere la Comisión busca sustituir el actual modelo lineal de crecimiento económico de “tomar-hacer-disponer”, por un modelo de uso de recursos más inteligente y sostenible. Existe un claro convencimiento de que los recursos naturales deben ser aprovechados de una forma sostenible, tanto en su dimensión ambiental como económica.
Por ello, en la economía circular se busca mantener el valor de los productos y materiales el mayor tiempo posible, en consecuencia los residuos y el aprovechamiento de recursos naturales se reducen. Además los recursos se mantienen en el interior del ciclo económico, porque cuando un producto ha llegado al final de su vida útil, se busca sea reusado o reciclado una y otra vez, creando más valor del mismo.
Los europeos se han percatado de que el modelo de economía circular está creando empleos más seguros en sus países, además de que se fomenta la innovación, lo que les otorga una clara ventaja competitiva. En 2016, los sectores relacionados a la economía circular empleaban a más de 4 millones de trabajadores, esto representa un aumento del 6 por ciento con respecto a 2012. Sus consumidores reciben además productos más duraderos e innovadores, que aportan ahorros económicos y una mayor calidad de vida.
El Plan de Acción para la Economía Circular del 2015, estableció medidas para “cerrar el ciclo” de la economía circular y abordar todas las fases del ciclo de vida de un producto: desde la producción y el consumo hasta la gestión de residuos y el mercado de materias primas secundarias. El plan de acción también incluyó una serie de acciones que abordarán las barreras del mercado o aumentarán la circularidad en sectores o flujos de materiales específicos, como plásticos, desperdicios de alimentos, materias primas críticas, construcción y demolición, biomasa y productos de base biológica, así como productos horizontales. También medidas en ámbitos como la innovación y la inversión.
Posteriormente, en 2018, este primer conjunto de medidas se complementó con el segundo paquete de economía circular, que incluye la estrategia de la Unión Europea para plásticos en la economía circular, el marco de monitoreo de indicadores para la economía circular, una comunicación sobre la interacción entre las legislaciones sobre sustancias químicas, productos y residuos. La Comisión también presentó una propuesta de directiva sobre plásticos y artes de pesca de un solo uso: las dos fuentes más importantes de basura plástica marina europea.
Todo esto ha sido soportado con suficientes recursos financieros. Durante el período 2016-2020, la Comisión invirtió un total de más de 10 mil millones de euros en fondos públicos para la transición hacia la economía circular.

Diseño y producción circular

La Comisión manifiesta que el ciclo de vida de los productos se inicia con el diseño, que es esencial para garantizar la circularidad. El Plan de trabajo sobre Ecodiseño 2016-2019, propone una lista de nuevos grupos de productos (automatización de edificios y sistemas de control, hervidores eléctricos, secadores de manos, elevadores, paneles solares e inversores, contenedores refrigerados, limpiadores de alta presión) y revisiones de los existentes. Las medidas de diseño ecológico y etiquetado energético para diversos productos incluyen ahora reglas sobre los requisitos de eficiencia de los materiales, como la disponibilidad de piezas de repuesto, la facilidad de reparación y la facilitación del tratamiento al final de la vida útil. Se trata de extender el alcance de los requisitos de ecodiseño más allá de la eficiencia energética.
Además de la directiva sobre diseño ecológico y el reglamento de etiquetado energético, varias políticas de la Unión Europea ya abordan la sostenibilidad de los productos, incluidas herramientas voluntarias como los criterios de contratación pública ecológica o la etiqueta ecológica.

La economía circular y los residuos

Para modernizar los sistemas de gestión de residuos en la Unión y consolidar el modelo europeo como uno de los más efectivos del mundo, en julio de 2018 entró en vigor un marco legislativo revisado sobre residuos. Esto incluye:
Se exigen el reciclaje del 70 por ciento de los residuos de envases para el 2030 y el reciclaje del 65 por ciento de los residuos municipales para el año 2035, reduciendo al mismo tiempo la descarga de residuos municipales en vertederos al 10 por ciento.

Se simplifican y armonizan las definiciones y métodos de cálculo y estado legal aclarado de los materiales y subproductos reciclados.
Se refuerzan normas y nuevas obligaciones sobre la recolección separada (residuos biológicos, textiles y residuos peligrosos producidos por los hogares, residuos de construcción y demolición).
Se establecen requisitos mínimos para la Responsabilidad Extendida del Productor. Ya se presentan esquemas de Responsabilidad Extendida del Productor que cubren el costo de limpieza de la basura, aplicados a productos tales como filtros de tabaco y artes de pesca.
Se fortalecen medidas de prevención y gestión de residuos, incluidos los desechos marinos, residuos de alimentos y productos que contienen materias primas críticas.

La economía circular y los residuos de plásticos

La citada estrategia de la Unión Europea para plásticos en la economía circular es el primer marco político a nivel de la Unión que adopta un enfoque de ciclo de vida específico del material para integrar el diseño circular, el uso, la reutilización y las actividades de reciclaje en las cadenas de valor de los plásticos.
Un objetivo es lograr un 25 por ciento de plástico reciclado en botellas de PET a partir de 2025 y un 30 por ciento en todas las botellas de plástico a partir de 2030.
Se han aplicado medidas destinadas a reducir la basura plástica de los buques, como el establecimiento de una tarifa fija para los desechos de los buques. Mejora de las obligaciones de notificación de artes de pesca perdidas y obligaciones de marcado y control de las artes de pesca para la pesca recreativa.
En especial, respecto a plásticos se está ya en los pasos finales del procedimiento legislativo, para:
Prohibición de determinados productos de un solo uso hechos de plástico (bastoncitos de algodón, cubiertos, platos, popotes, agitadores, palos para globos), vasos, recipientes de alimentos y bebidas hechos de poliestireno expandido y en todos los productos hechos de plástico oxo-degradable. Medidas para reducir el consumo de envases de alimentos y vasos para bebidas hechos de plástico y marcado y etiquetado específico de ciertos productos.
Se están estableciendo esquemas de responsabilidad del productor extendido que cubren el costo de limpieza de la basura, aplicados a productos tales como filtros de tabaco y artes de pesca.

Recuperación de residuos orgánicos y del agua

El nuevo reglamento sobre productos fertilizantes, que se encuentra en la etapa final del proceso legislativo, introduce reglas armonizadas para los fertilizantes orgánicos fabricados a partir de materias primas secundarias tales como subproductos agrícolas y los residuos biológicos recuperados. El nuevo Reglamento facilitará la conversión de los residuos biológicos en un material fertilizante útil y hará que la agricultura europea sea menos dependiente de las materias primas importadas de minas y fósiles, como el gas natural y la roca de fosfato.
Asimismo, el 28 de mayo de 2018 se adoptó una propuesta de reglamento sobre requisitos mínimos para la reutilización del agua. La legislación propuesta establece requisitos mínimos para el agua reutilizada para el riego agrícola. Su objetivo es fomentar la reutilización segura, eficiente y rentable de las aguas residuales urbanas tratadas, convirtiendo así un recurso desperdiciado en un recurso valioso para su uso posterior y para abordar la escasez de agua.
No son todos los datos que proporciona el informe, pero es un hecho que Europa está muy comprometida con el modelo de economía circular. No estaría mal que México, como país, valorará esa experiencia, en especial sus mejores prácticas, para su adecuación a nuestras realidades. El riesgo de no empezar a realizarlo es quedarnos rezagados en la economía global.