EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Informe Planeta Vivo 2020

Octavio Klimek Alcaraz

Septiembre 19, 2020

 

Los bosques y selvas se están talando o quemando, los humedales se están secando, las capas de hielo en los polos y los glaciares se están derritiendo, y el nivel del mar está aumentando. Vemos estas imágenes todos los días e instintivamente sentimos que algo va mal. Eso no debería ser así. Sin embargo, nuestras impresiones y las imágenes de los medios coinciden con lo que afirma la ciencia. La decimotercera edición del informe Planeta Vivo 2020, del Fondo Mundial de la Naturaleza, también lo demuestra: la pérdida continúa. Todo se está expandiendo, sólo la biodiversidad está disminuyendo.
Me voy a permitir tomar y presentar de manera libre, extractos del informe a manera de síntesis apretada. La cita del texto es: WWF. 2020. Informe Planeta Vivo 2020: Revertir la curva de la pérdida de biodiversidad. Resumen. Almond, R.E.A., Grooten M. y Petersen, T. (Eds). WWF, Gland, Suiza (https://www.wwf.org.mx/?uNewsID=364706).
El Fondo Mundial de la Naturaleza, WWF por su nombre en inglés, es una de las mayores y más eficaces organizaciones internacionales independientes dedicadas a la conservación de la naturaleza. WWF trabaja en más de 100 países, con el apoyo de cerca de 5 millones de personas en todo el mundo. También WWF es conocida por su símbolo de la conservación en el mundo, el carismático panda gigante.
En su página electrónica, señala que “su misión es detener la degradación ambiental de la Tierra y construir un futuro en el que el ser humano viva en armonía con la naturaleza: conservando la diversidad biológica mundial, asegurando que el uso de los recursos naturales renovables sea sostenible y promoviendo la reducción de la contaminación y del consumo desmedido.
El informe ofrece como uno de sus parámetros más relevantes el Índice del Planeta Vivo (IPV) que mide la abundancia de casi 21 mil poblaciones de mamíferos, aves, peces, reptiles y anfibios a nivel global. El IPV recoge estas tendencias poblacionales para calcular sus cambios porcentuales medios en términos de abundancia entre 1970 y 2016. El índice de este año incluye casi 400 especies adicionales y 4 mil 870 poblaciones más que el último informe que se publicó en 2018, con una representación mejorada en la mayoría de las regiones y grupos taxonómicos, particularmente especies de anfibios. La Sociedad Zoológica de Londres (ZSL, en inglés) es una organización internacional científica, conservacionista y educativa, que administra el Índice Planeta Vivo en colaboración con WWF.
El IPV 2020 muestra una disminución promedio de mamíferos, aves, anfibios, reptiles y peces del 68 por ciento entre 1970 y 2016; en América Latina el resultado es aún más impactante con una reducción en promedio del 94 por ciento.
El informe destaca que el motor más relevante de la pérdida de biodiversidad en los sistemas terrestres es el cambio de uso de suelo, principalmente la conversión de hábitats nativos prístinos (bosques, praderas y manglares) en sistemas agrícolas, mientras que gran parte de los océanos ha sufrido sobrepesca. Las áreas sobre las que se encuentran las selvas tropicales están desapareciendo rápidamente. Aunque sólo ocupan el 7 por ciento de la superficie terrestre, albergan el 50 por ciento de la diversidad biológica del planeta.
Gran parte de la disminución general del IPV de América Latina y el Caribe se encontró en las tendencias negativas de reptiles, anfibios y peces, grupos que se ven afectados por una variedad de amenazas. Para los reptiles, éstas incluyen el cambio de uso de suelo y la sobreexplotación. Los peces de agua dulce son los más afectados por la sobreexplotación y la fragmentación del hábitat debido al desarrollo de la energía hidroeléctrica, que se prevé represente un desafío aun mayor en el futuro. En tanto, para los anfibios, las enfermedades y la pérdida de hábitat son las mayores amenazas.
También alerta sobre el creciente riesgo de extinción de especies vegetales. De hecho, la cantidad de estas especies extintas documentadas dobla la suma de mamíferos, aves y anfibios extintos. Se calcula que una de cada cinco especies vegetales (22 por ciento) se halla amenazada de extinción, en su mayoría en zonas tropicales. Su pérdida conlleva graves consecuencias, pues las plantas constituyen los pilares estructurales y ecológicos de virtualmente todos los ecosistemas terrestres.
El informe previene que la pérdida de biodiversidad amenaza también la seguridad alimentaria por lo que urgen acciones para transformar nuestro sistema alimentario mundial. El gran reto consiste en modificar las prácticas agrícolas y pesqueras, buena parte de éstas insostenibles, en unas que produzcan la comida nutritiva que requerimos y protejan y conserven la biodiversidad. Para el caso de la agricultura esto significa la aplicación de prácticas agroecológicas, reducir el uso de químicos, fertilizantes y pesticidas, así como proteger nuestros suelos y polinizadores.
La disminución no se detiene en los insectos, particularmente en Europa Occidental y en Norteamérica. La ciencia proporciona las razones de esto al mismo tiempo: la disminución de las mariposas es en gran parte el resultado de la agricultura intensiva y el arado de los pastizales. Para poner esta noticia en perspectiva: los insectos juegan un papel central en los ecosistemas terrestres: polinizan las plantas, regulan las plagas, procesan los nutrientes del suelo y proporcionan alimento a otros animales. En particular es de resaltarse un notorio descenso de especies de abejorros en Norteamérica.
El informe Planeta Vivo 2020 concluye que, a fin de revertir esta pérdida de biodiversidad, la conservación es fundamental pero no suficiente. Exige transformar los patrones de producción y consumo de alimentos, impulsar un modelo donde los límites del planeta sustenten las decisiones políticas y económicas, y emprender acciones que ayuden a detener los motores del cambio de uso de suelo, reducir los desechos y favorecer dietas más saludables y sostenibles.
Concluyo: desde el comienzo de la Revolución Industrial, los bosques, humedales, ríos, lagos y otros ecosistemas han sido destruidos o modificados de tal manera que las consecuencias ponen en peligro el bienestar de muchas personas. Las consecuencias del calentamiento global ya son inmensas y desplegarán toda su fuerza en las próximas décadas. Ya no se trata sólo de eliminar un problema ambiental. Se trata del futuro de la humanidad que conocemos, nuestra sociedad, de la economía global y de evitar las guerras. La diversidad de especies y ecosistemas es un requisito previo para la producción de alimentos y para regular nuestro clima, para la calidad del agua, para el abastecimiento en suficiencia de agua y la protección contra inundaciones, para la polinización de plantas y la extracción de medicamentos. Necesitamos la naturaleza para inspirarnos, aprender e innovar. Sirve a nuestra calidad de vida y desarrollo cultural. Una naturaleza intacta es de importancia existencial para todos nosotros.

PD 1: Hoy me he enterado del sensible fallecimiento de mi tocayo Octavio Navarrete Gorjón, me arrepiento tanto de haber pospuesto una buena conversación con él. Pero la vida es así. Siempre lo leí con interés y gusto sus textos. Mis sentidas condolencias para sus seres queridos. Descase en paz.

PD 2: He resentido bastante en lo personal la renuncia del Dr. Víctor Manuel Toledo Manzur como Titular de la Semarnat. Creo que él no sólo es un hombre de un nivel intelectual superior, sus ideas son siempre de gran sabiduría, sino también lo reconozco como un gran humanista. Fue un privilegio colaborar con él. Gracias por su trabajo al frente de la Semarnat, Dr. Toledo.