EL-SUR

Martes 24 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero

Héctor Manuel Popoca Boone

Enero 23, 2016

En la reunión del grupo Guerrero es Primero, del 12 de enero pasado, los compañeros Jesús Mendoza, Jean Mendieta y Carlos Juárez presentaron el perfil de un proyecto para la creación del Instituto Autónomo para la Paz en Guerrero (IAPG). A todas luces, una iniciativa ciudadana urgente e idónea ante las circunstancias difíciles por las que atraviesa el estado.
Para transformar por vías pacíficas los conflictos y las diversas violencias sociales, es necesario reconocerlas y analizarlas en todas sus causas y dinámicas, a través de investigaciones históricas, de coyuntura y de carácter prospectivo, como condición necesaria para erigir una sólida plataforma constructiva de la paz; digna, justa y duradera.
Dicho basamento, permitirá el diseño de nuevos comportamientos colectivos y programas gubernamentales de transformación social –dentro del marco de la ley y la justicia– que den soluciones de mediano y largo plazo; atendiendo los diversos factores que generan la desigualdad social, pobreza, desempleo, delincuencia, ilegalidad, corrupción e impunidad, a guisa de ejemplos, mismos que debilitan la legitimidad institucional, dando como resultado altos niveles de violencia y criminalidad.
Guerrero es Primero aprobó la elaboración del proyecto definitivo para gestionar los recursos económicos necesarios para establecer la infraestructura del IAPG, bajo el tenor de que las crisis de violencias exacerbadas han sido cada vez más recurrentes y poliédricas, y que, por lo mismo, su tratamiento y erradicación reviste complejidad, y amerita aplicación de corto y mediano plazo. Se plantea ser una institución que promueva estudios y análisis enfocados al conocimiento de las violencias que se presentan en cada una de las regiones del estado. Avanzar en la comprensión de los factores que les dan origen, con sus propias peculiaridades territoriales, a la par de elaborar proyectos y procesos de paz social, comunitaria y regional. Es decir, su motivación principal será lo propositivo.
El IAPG pretende una estrecha comunicación, vinculación e interactuación con la ciudadanía, que incluya, una vez alcanzado cierto grado de madurez, la posibilidad de mediación de conflictos y el establecimiento de espacios de diálogo entre las partes conflictuadas. De ahí la importancia que sea una institución con autonomía, reconocida por todas las autoridades, instituciones y organizaciones competentes. Con patrimonio propio y financiada con fondos públicos, aportaciones de organizaciones civiles y fundaciones privadas que le sean afines.
Uno de los propósitos del Instituto es la construcción de capacidades que abonen a la paz, en todos los actores que participan en los diferentes ámbitos político-económico-sociales de las regiones del estado. También su distintivo será la estrecha integración con los movimientos pacifistas comunitarios que emanan desde lo local. De ahí su configuración como una institución en red, incluyente, horizontal y con mucho espíritu de cohesión social.
Suscribí la propuesta, con la recomendación que el IAPG no se convierta en un castillo de la pureza teórico-analítica, un espacio de confort académico o un edén magisterial que únicamente se asome a la realidad circundante para determinar qué de ella les es útil y de prestigio para el desarrollo curricular personal. Para que no resulte costoso el mantenimiento de sus campus y la planta tutorial-docente en las diversas regiones del estado, el Instituto hará uso de la educación a distancia, con las técnicas audiovisuales y didácticas que posibilitan los últimos adelantos de la telecomunicación digital.
PD1. Mientras estén en prisión, Nestora Salgado, Gonzalo Molina y otros policías comunitarios, será vacuo solicitar el respaldo de la ciudadanía contra la delincuencia. El gobierno federal y estatal nunca les obsequiaron el debido proceso. Simple y llano. Como diría la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
PD2. Ante las graves revelaciones que hizo el Secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, nadie absolutamente se sentirá seguro en Acapulco.