EL-SUR

Viernes 27 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

Inteligencia colectiva en Guerrero

Octavio Klimek Alcaraz

Octubre 29, 2005

Para la sociedad es evidente que el actual modelo educativo en Guerrero pasa por una crisis. Con el objetivo de contribuir a impulsar la discusión y el debate para generar un nuevo modelo educativo en la entidad se considera pertinente presentar los resultados más relevantes del documento La inteligencia colectiva de México. Una estimación de los niveles de conocimiento de su población realizado por el Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval). Los mencionados resultados fueron publicados en el número de octubre de la revista Este País. Tendencias y Opiniones.

Conforme al mencionado texto se entiende por inteligencia colectiva a “la suma de los conocimientos o saberes y de las habilidades o destrezas de los habitantes de un país”. Adicionalmente se señala que “en la nueva economía el conocimiento colectivo descansa en lo que cada persona sabe, pero también en lo que saben aquellas personas con quienes se comparten los espacios escolar, laboral y familiar, entre otros. Así, el conocimiento y las habilidades para adquirirlo no sólo se obtienen en la escuela o en la capacitación en el trabajo, sino en la interacción permanente con otras personas”.

Es decir, el Ceneval ha elaborado una medición que permite conocer cuál es el nivel de conocimiento de la población mexicana y su capacidad para adquirir conocimiento. En particular, se trata es de conocer lo que saben y pueden aprender los guerrerenses.

El primer resultado que trata el informe del Ceneval es que se requiere un enfoque educativo en México, adecuado a la realidad demográfica de menor población demandando servicios educativos y mayor población en edad laboral.

Esto significa, que nuestra capacidad de adquirir nuevos conocimientos, dependerá no sólo del aprendizaje formal que se adquiere en la escuela sino de la posibilidad y la capacidad de aprendizaje durante toda la vida, en cualquier lugar y en cualquier momento.

Es decir, el esfuerzo educativo progresivamente tendrá que dejar de sustentarse exclusivamente en el sistema escolarizado como principal medio de transmisión del conocimiento a la sociedad.

Con el objetivo de medir la capacidad de la población para adquirir conocimiento, el Ceneval construyó un índice, el cual incorpora 17 indicadores agrupados en cuatro factores considerados determinantes para obtener conocimiento.

Dichos factores son las restricciones estructurales para transmitir y adquirir conocimiento; la capacidad del sistema escolar para transmitir conocimiento; el desempeño del sistema escolar; y la infraestructura tecnológica.

La combinación de variables de acervo como población no alfabetizada con variables de desempeño como la deserción escolar estructuradas en estos cuatro factores y con ponderaciones distintas permite construir el mencionado índice.

El llamado índice de capacidad para adquirir conocimiento en las entidades federativas del país puede variar entre 1, el valor máximo, y 0, el valor mínimo.

Los resultados del Ceneval presentan patrones regionales que dividen al país en tres zonas, según el nivel de su población para adquirir conocimiento: alto (de 1 a 0.773 puntos), medio (0.769 a 0.656) y bajo (0.650 a 0.413).

El patrón es que las entidades ubicadas en la frontera norte del país presentan un nivel alto en el índice de capacidad para adquirir conocimiento, con excepción de la ciudad de México que tiene el índice 1.0, el valor máximo, y Sonora y Chihuahua, que tiene niveles medios en el índice.

Igualmente, las entidades del centro del país obtienen también niveles altos y medios en el índice.

En 11 entidades del sur del país y algunas del centro occidente registran los niveles más bajos en el índice, 40 por ciento de la población del país habita en esas entidades. Guerrero ocupa con un índice de 0.482 el penúltimo lugar en el índice de capacidad para adquirir conocimiento, Chiapas con un índice de 0.413 ocupa el último lugar.

Con el propósito de medir el nivel de conocimiento de la población, el Ceneval elaboró otro índice de conocimiento por escolaridad promedio. Este índice de conocimiento por escolaridad promedio busca medir el nivel de conocimiento adquirido dentro y fuera del sistema escolarizado.

Considera un total de 20 años de instrucción: seis años de primaria, tres de secundaria, tres de media superior, cinco de profesional y tres de posgrado. El índice varía de 1, el valor máximo, a 0, el valor mínimo.

Los resultados son similares en cuanto a patrones de desigualdad regional entre entidades al índice de capacidad para adquirir conocimiento. Se señala, que “en general el índice de conocimiento por escolaridad promedio de todas las entidades federativas muestra valores muy bajos al compararlos con el índice de conocimiento por escolaridad de Estados Unidos, cuyo valor es de 1, y el cual se toma como referencia para el cálculo de este índice” (12 años de escolaridad, según cifras de 2000).

El índice de conocimiento por escolaridad promedio de la ciudad de México (0.427), que ocupa la primera posición es dos veces y medio superior al de Guerrero (0.166), que ocupa el lugar 29, y tres veces superior al de Chiapas (0.158), que ocupa el lugar 32, él último lugar.

De estos dos índices se concluye, que Guerrero junto con Chiapas, Guanajuato, Michoacán, Oaxaca y Veracruz es parte de un grupo de entidades con la menor capacidad para adquirir nuevo conocimiento y los niveles más bajos de conocimiento.

Ceneval señala que la mayoría de las entidades con altos niveles de conocimiento y capacidad para adquirirlo se encuentran en el centro y norte del país.

La anterior da una idea más o menos objetiva del tamaño del rezago como país, las disparidades regionales entre los estados, en especial para Guerrero, sobre que factores en las políticas públicas, en especial en la educativa, deben tomarse en cuenta para impulsar mejores resultados en próximas evaluaciones.

Al respecto, Ceneval presenta cuatro recomendaciones para el país que deben tomarse en cuenta:

–Reconsiderar el modelo educativo tradicional.

–Reducir las brechas sociales y regionales.

–Mejorar la preparación de la fuerza de trabajo.

–Dar énfasis a la pertinencia del conocimiento.

Finalizo comentando, que para Guerrero en particular el reto es enorme, y requiere de un gran esfuerzo de la sociedad en su conjunto, pero sólo mediante el dialogo y la tolerancia se podrá avanzar por el rumbo correcto.