EL-SUR

Viernes 12 de Julio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Jordi Ramiro Lobato, el tenor acapulqueño que triunfó en la Ópera de Viena

Anituy Rebolledo Ayerdi

Julio 07, 2022

(Primera parte)

El nadico en 1942 en el barrio de El Capire será tenor de la Ópera de Viena por cinco años y durante ese
tiempo llevará los roles principales
de una docena de óperas

Otro querido amigo que se nos va: Antonio Hernández Fuentes. Nuestras condolencias muy sentidas para los suyos. QEPD.

La infancia

Jordi Ramiro Lobato nace en el barrio acapulqueño de El Capire el 22 de enero de 1942, hijo de Bernabé Ramiro Carbonel, comerciante de origen catalán avecindado en el puerto y de Alicia Lobato Fajardo, perteneciente a una antigua y distinguida familia porteña de grandes y variados talentos.
El niño –moreno, delgado y dueño de una enorme simpatía– cursa sus estudios primarios en la escuela Ignacio M. Altamirano, donde su voz aguda llama la atención de maestros y compañeros al cantar cada mañana el Himno Nacional. Tendrá mucho que ver en ello su padre quien, apasionado de la ópera, sólo escucha grabaciones de los grandes intérpretes del bel canto. Bajo tal estímulo, el muchacho alcanzará desde muy temprano altos registros vocales, sorprendiendo gratamente al vecindario, más tarde su impulsor entusiasta. Algunos de ellos:
Don Alberto Escobar, director de la orquesta Minerva; Ignacio Nogueda Reyes, también director orquestal y fundador de Sindicato de Músicos; Arturo Escobar y Enrique Díaz Clavel, periodistas del diario Trópico, cuya redacción se localizaba precisamente en la plazoleta del mismo Capire También los Suástegui y otros miembros del clan como doña Tita Lobato y sus hijas Macrina y Tuly, además de don Pepe Villalvazo, alcalde porteño en los años 60 con su hermosa hija Esther, reina de las fiestas de carnestolendas entonces obligadas y memorables. Y, por supuesto, de todo el vecindario.
Apenas cumplidos los ocho años, el niño Jordi participa en un concurso de canto infantil patrocinado por una firma chocolatera y será a partir de entonces imprescindible ganador de esa clase de eventos. Uno de aficionados se trasmitía entonces por la radiodifusora XEKJ, cuyo premio único era un enorme pastel de la casa patrocinadora. Jordi lo ganará una y varias veces cuando se requiera para algún festejo familiar. Tendrá entonces como fuerte rival canora a la niña Gloria H. Luz, del Pozo de la Nación.

El Orfeón Infantil Mexicano

Jordi Ramiro Lobato es escuchado en un festival de la escuela Ignacio M. Altamirano por buscadores de talentos para el Orfeón Infantil Mexicano y su incorporación al grupo se dará cuando cumpla los 10 años. La agrupación era dirigida por su fundador el maestro potosino Rogelio Zarzosa y Obregón quien, por cierto, morirá en este puerto a los 91 años.
El Orfeón Infantil Mexicano estaba integrado por 20 varones entre los 7 y los 14 años interpretando música mexicana, regional, clásica y óperas. Se sabían los himnos nacionales de los países que visitaban, ofreciéndolos al iniciar sus presentaciones. En Italia ofrecerá una particular en el Vaticano, recibiendo comentarios elogiosos del papa Pío XII, de quien se decía era un profundo conocedor del género coral. También muchas bendiciones.

El cambio de voz

Fue precisamente durante una gira europea del Orfeón Infantil cuando a Jordi le llegue el cambio de voz y no dramatizará su salida del grupo. Conocía de sobra la biografía de muchos grandes tenores y sabía por tanto de tal proceso ineluctable. Entre ellos el mexicano Ramón Vargas y el italiano Luciano Pavarotti. Junto con él abandonan el grupo dos compañeros mexicanos, Raúl Barragán y Francisco Javier Angulo, con quienes viaja a México a bordo de un transatlántico. Durante la travesía matarán el tiempo cantando su repertorio a tres voces y no será extraño que en torno a ellos se concentren muchos viajeros que los aplaudan e incluso los recompensen económicamente. Ensayarán diariamente a lo largo de la travesía.
El trío Lobato, Barragán y Angulo llegará a los puños cuando otros jóvenes pasajeros les llamen castratis, nombre con el que se conoció los niños cantores que siglos atrás, obligados a la castración para conservar la tesitura de voz. Uno de los más famosos tenores que le había sufrido italiano Nicola Broschi, conocido por el sobrenombre de Farinelli. Su biografía cinematográfica, Farinelli, Il Castrato, sobrecogerá al mundo en 1994.
–¡Somos machos y a las pruebas nos remitimos –alardeaban aquellos para luego lanzar a todo pulmón el Soy puro mexicano, de Pedro Galindo.

De vuelta en México

Ya en México, nuestro personaje canta boleros con Chamín Correa, se integra al Sexteto Mexicano, formado por ex compañeros del Orfeón Infantil, participa en el conjunto Los Charros y, finalmente se incorpora a un conjunto de mariachis de lujo. Lo crea el licenciado Miguel Alemán Valdés, presidente del Consejo Nacional de Turismo, para viajar por el mundo como embajadores musicales de México.
Pasado un tiempo, el conjunto regresa a México sin su cantante acapulqueño. Se ha quedado en Génova, Italia, haciendo esto y aquello, pero fiel a la música

Torna a Sorrento

El arribo de Jordi Ramiro a la ópera es tardío, él mismo rechazaba tal posibilidad argumentando “ya estar muy viejo para esos trotes”. Contaba con 28 años y su residencia en Génova se había prolongado demasiado. Labora como mesero en un bar cercano a la Ópera Estatal y suple las ausencias del cantinero. Una noche cualquiera, golpeado por la nostalgia y la añoranza de su tierra, pide al pianista del lugar que le acompaña algunas canciones. La concurrencia lo aplaude entusiasta, pero bramará auténticamente cuando le escuche Torna a Sorrento.
A partir de aquél momento, el dueño del negocio y sus compañeros de trabajo verán a Jordi con otros ojos. Italianos sorprendidos por la calidad de voz de un costeño mexicano unidos para convencerlo de que asista a la escuela de música, la de Génova, por supuesto, a la que lograrán inscribirlo. Los estrictos requisitos para el ingreso se allanarán cuando un exigente y malhumorado maestro pida al alumno interpretar una canción en el idioma nacional. Lo hace y en una parte de la pieza lanza una nota que estremece a los presentes.
–¡Brava, brava, brava! – estalla entusiasmado el vejete gruñón secundado por los hurras de los alumnos.
–¡Un Do de pecho digno de nuestro Di Stéfano!, presumirá el mentor.
Luego, el acapulqueño se asimilará a una disciplina casi conventual de la institución, soportando estoicamente los rigores de la técnica
–¡No haga trampas, mexicano, quiero las vocales con los agudos! ¡El diafragma… use el diafragma, mexicano!
Si bien educada, la voz aguda y ágil de Jordi adquirirá con el estudio potencia y expresión hasta llegar profunda y bien timbrada.
Cuando vuelva a Acapulco recordará con especial cariño a una de sus maestras , Magda Olivero, una notable soprano italiana.
(Un tenor es… un cantante cuya tesitura está situada entre la del contratenor y el barítono. Su extensión o amplitud vocal suele ir, en índice acústico internacional desde el Do-3 hasta el La-4 , en canto coral, y hasta el Do-5 o Do de pecho, en solos. Algunos tenores pueden alcanzar extremos bajos como Fa-2 o altos como Sol-5.1).

Los certámenes

Egresado de la Escuela de Música de Génova, el tenor acapulqueño podrá sin problemas participar en los diversos concursos operísticos celebrados anualmente en toda Europa. Se medirá entonces con los mejores tenores de su generación logrando segundos y terceros lugares. Un galardón máximo le llegará 1978 en el certamen Bercellli y ya no parará. Ese mismo año recibe el Puccini de Oro, sin duda el más importante por su valor consagratorio por estar reservado sólo para los grandes intérpretes. Él ya lo era a partir de su triunfo, apenas un años atrás, en el Teatro Estatal de la Ópera de Viena.

El Teatro de la Ópera

Se trata sin duda de la institución por la que la ciudad de Viena goza de fama y prestigio entre todas capitales europeas del bell canto, derivado de su tradición, la arquitectura de su sede y significado profundo en el mundo de la música clásica. Un Teatro que está cumpliendo 150 años de antigüedad.

Madame Butterfly

Fue en tal escenario donde debuta el tenor acapulqueño Jordi Ramiro Lobato, llevando el rol principal masculino de la opera Madame Butterfly, de Giacomo Puccini. Drama que tiene lugar en Nagasaki, Japón, hasta donde llega el teniente B. F. Pikerton, de la armada estadunidense, quien muy pronto encuentra compañía femenina de nombre Cio-Cio-San (Mariposa) de 15 años y con ella mantiene, según el lugar común, un tórrido romance. El marino esta convencido de que la japonesita nunca podrá ser su esposa y es por ello que le urge regresar su país para sentar cabeza
Pasan tres años y Butterfly ha perdido las esperanzas de que Pinkerton regrese para mostrarle el fruto de sus arrebatos carnales: un bebé con los ojos rasgados. Pero hete aquí que el marino regresa a Nagasaki pero viene acompañado por su esposa estadunidense y hasta planea presentarla con Butterfly . Esta accede a recibirlos una vez que ha tomada la decisión de entregar al bebé a su padre. Antes reza a sus dioses ancestrales y se despide del niño al que venda los ojos y tomando una banderita de las barras y las estrellas se corta el cuello con un cuchillo. Pinkerton llega tarde.

La Bohemia

Jordi Ramiro Lobato será tenor de la Ópera de Viena por espacio de cinco años y durante ese tiempo llevará los roles principales de una docena de óperas. En La Bohemia, de Giacomo Puccini, será el poeta Rodolfo. La historia tiene como escenario el Barrio Latino de París y se centra esencialmente en el amor entre el poeta y una modista llamada Mimí. Un amor a primera vista que el varón decide terminar poco más tarde acusando a la dama de comportamiento coqueto. Ella, mortalmente enferma, se agrava ante tal anuncio lo que obliga a Rodolfo a dar marcha atrás en su propósito. El encuentro será breve pues ella muerte. Tres lustros atrás, Luciano Pavarotti había debutado en el mismo papel.

Don Pasquale

Ernesto es el sobrino de Don Pasquale, que da título a la obra; un anciano rico que pretende obligarlo casarse con una dama noble y rica, so pena de desheredarlo. Ernesto (Jordi Ramiro) rechaza tal decisión pues está enamorado de Norina, viuda joven y simpática pero pobre. Será entonces cuando Don Pasquale decida ser él el contrayente. Al final de tres actos de enredos y engaños, Ernesto y Norina lograrán unirse. Se trata de una ópera bufa o cómica de Gaetano Donizetti, cuya moraleja es “no hay que casarse siendo viejo”.

Rigoletto

Jordi Ramiro canta el aria La donna é mobile en su papel de Duque de Mantua en la opera Rigoletto, de Giuseppe Verdi. Un drama de pasión, engaño, amor filial y venganza que tiene como protagonista a Rigoletto, el bufón jorobado de la corte del ducado de Mantua. La pieza habla de la infidelidad y la naturaleza voluble de las mujeres.