EL-SUR

Sábado 11 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Juan José Millás y José Luis Arsuaga nos muestran la conciencia

Adán Ramírez Serret

Noviembre 08, 2024

Juan José Millás (Valencia, 1946) ha sido uno de los escritores que más he seguido durante mucho tiempo. Buena parte de mi vida esperé todos los viernes para leer sus textos en el periódico El País, que él más que artículos ha denominado articuentos: la capacidad de escribir un texto de opinión en el diario que además de contener un punto de vista siempre tenga también un carácter narrativo, una historia.
He seguido mucho también a Millás como escritor de novelas; recuerdo un prólogo escrito por él mismo para su primera novela que me resultó fascinante: la forma de hablar de la creación, cómo se había sentido escribiendo el libro, qué había sentido cuando fue publicado y cómo se sentía varios años después de haber escrito esa novela. Tal problemática con la escritura me pareció fascinante: la actitud decisiva en la que una persona se juega la vida escribiendo un libro. También, novelas como No mires debajo de la cama en donde los personajes son la vestimenta y el calzado de los humanos y Que nadie duerma, una novela sobre el amor y la ópera –nada menos–, han sido obras que he disfrutado mucho.
En años recientes, Millás ha publicado unos libros extraños y de gran sabor en conjunto con el paleontólogo Juan Luis Arsuaga (Madrid, 1954). Se trata de La vida contada por un sapiens a un neandertal, La muerte contada por un sapiens a un neandertal y este año La conciencia contada por un sapiens a un neandertal. Se trata de unos relatos con diálogos incluidos en los que un experto le explica algo a un neófito que es un tanto distraído, un mucho encantador y muchas veces no muy versado. Una especie de ejercicio de amistad, tensión y conocimiento que hay entre el Quijote y Sancho o Holmes y Watson en donde uno le explica algo al otro sus conocimientos y en donde muchas veces se explica la vida. En Millás nunca queda claro quién es el sapiens y quién el neandertal, pues desde el neolítico no es que el sapiens haya demostrado mucha lucidez.
En este reciente libro Millás y Arsuaga se citan en diferentes puntos de Madrid para intentar explicar el uno al otro qué es la conciencia. Millás es Sancho o más específicamente Watson, pues se toma la molestia de digerir, explicar y escribir las explicaciones y pensamientos del paleontólogo. Así que, en un principio, se dan cita en un restaurante de alta cocina en Madrid. Conforme van llegando los tiempos Arsuaga va poniendo algunos puntos claros de la conciencia. Que casi todo lo que sentimos, escuchamos y vemos son reacciones asimiladas por el cerebro, electricidad que transformamos en sensaciones, sonidos e imágenes. Pero, entonces, Arsuaga le recuerda a Proust, por lo que traen una madalena que remojan en té, para que así se pongan literalmente en el paladar y nariz del autor francés; hablan del recuerdo, de la razón por la cual el sentido del olfato tenga la capacidad de traer recuerdos más vívidos que ningún otro, y, explica Ursúa, sucede que cuando vemos, escuchamos o sentimos estamos ante una interpretación del cerebro, pero cuando olemos son las partículas de aquello que aspiramos lo que llega directamente a la corteza cerebral. Arsuaga le explica también que pensar que la conciencia está en la cabeza es un pensamiento moderno que tiene que ver con lo que nos dice la ciencia, pero que también se ha pensado en la historia que la conciencia está en las vísceras o en el corazón.
En algún momento llevan a Millás a hacerse una prueba del cerebro –es un completo conejillo de indias– en donde resulta que a sus 78 años tiene un cerebro joven y una muy alta autoestima o narcisismo, como quiera verse; entonces Millás viendo su encefalograma y los puntos cuando reacciona al verse a sí mismo pregunta: “cuando me veo a mí mismo, ¿se activa esa zona concreta de mi cerebro? / Sí, la comprendida entre los dos hemisferios de la región parietal”. Ahí, en ese pequeño punto, se encuentran todas las tristezas y alegrías de la humanidad. Qué locura.
Juan José Millás y Juan Luis Arsuaga, La conciencia contada por un sapiens a un neandertal, Ciudad de México, Alfaguara, 2024. 196 páginas.