EL-SUR

Miércoles 26 de Enero de 2022

Guerrero, México

Opinión

Karl August Möbius y el concepto de biocenosis

Octavio Klimek Alcaraz

Diciembre 04, 2021

 

El término biocenosis es un concepto clave en la ecología alemana hasta bien entrada la segunda mitad del siglo XX. Para la investigación ecológica de habla alemana, el término, biocenosis (en alemán biozönose), fue el concepto organizador sobresaliente de la ecología durante casi un siglo. Hoy en día pocas veces se encuentra en publicaciones científicas internacionales que mencionen la palabra biocenosis (o su traducción en inglés biocoenosis). Esto tiene al menos dos razones posibles: La primera razón es que en el debate científico (publicado) se realiza casi exclusivamente en idioma inglés. En donde juega la expresión biocoenosis un papel menor. La segunda razón es que términos más generales, como comunidad (biótica o ecológica) y el ecosistema han reemplazado el término biocenosis en gran medida en la ecología como conceptos estructurales.
Fue el zoólogo Karl August Möbius (1825-1908) quién acuñó el término biocenosis en 1877 en su obra La ostra y la economía de la ostra (Die Auster und die Austerwirtschaft). Esta monografía es un trabajo con objetivos económicos que llevó a proponer un nuevo concepto ecológico relevante.
El motivo del estudio fue que, en 1868, el gobierno estatal prusiano le encarga analizar las posibilidades del cultivo de ostras en la isla de Sylt en el Mar del Norte –en el denominado Wattenmeer–. La causa fue, por un lado, el descenso del rendimiento de las existencias naturales de ostra europea (Ostrea edulis) y, por otro, el aumento de la demanda de ostras frescas. Por lo tanto, realizó extensos viajes de investigación a Francia e Inglaterra.
En su primer informe de 1870 sobre La cría de ostras y mejillones en la costa norte de Alemania (Über Austern- und Miesmuschelzucht und Hebung derselben an der norddeutschen Küste), negó la posibilidad de cría artificial para Alemania. A pesar de la opinión negativa, se le encargó una mayor investigación, incluida la experiencia de Estados Unidos,
En su citada monografía, La ostra y la economía de la ostra, pudo ilustrar con precisión la interrelación entre las ostras y los demás animales y plantas de un banco de ostras. El estudio de Möbius se sitúa en el punto de convergencia de dos líneas de investigación. Por una parte, la de la ecología béntica, de la que el mismo es uno de los iniciadores, con una publicación sobre la fauna de la bahía de Kiel, en la que propone ya el concepto de “comunidad viva” (Lebensgemeinschaft). Por otra parte, la de la zoología económica de Víctor Hensen, también profesor de la Universidad de Kiel, elegido al Landtag (Parlamento) de Prusia y que reclamaba con insistencia un programa gubernamental de investigación sobre la explotación pesquera con el ambicioso objetivo de mantener la productividad del océano: Henzen en 1870 logró el establecimiento de una comisión para la investigación científica de los mares alemanes. El impulso de Hensen a trabajos como los de Möbius no son casualidad, fue quien acuñó el término plancton en 1887, y con sus nuevos métodos de muestreo del plancton se le considera el padre de la ecología cuantitativa del plancton, además de que sentó las bases de la actual oceanografía biológica a través de sus múltiples cruceros en el Mar del Norte.
Möbius señaló que la extracción excesiva era responsable de la disminución de las poblaciones de ostras y que el cultivo de ostras no podía llevarse a cabo allí en las condiciones específicas del Wattenmeer. Por lo tanto, pidió un período de gracia o veda para las ostras. Trató de dar a sus conclusiones una autoridad más fuerte a través del recién acuñado concepto de biocenosis.
El estudio tenía como principal objetivo la evaluación de las posibilidades de producción de bancos de ostras del Wattenmeer, mar de fondos bajos y de bancos de arena, en la costa del Holstein. Sus bancos de ostras eran no sólo los más notables, sino los más productivos de Europa. Möbius analizó cuidadosamente sus condiciones físicas de existencia, la salinidad del agua, la inestabilidad de los fondos, la temperatura invernal y luego los efectos de la extracción de las ostras según las diversas técnicas utilizadas. Comparó estas observaciones con las que se habían hecho sobre la ostricultura en Francia e Inglaterra en una misión de observación, en 1869. Para evaluar las posibilidades de su extensión a las costas del Schleswig-Hostein, Möbius hizo un balance de los conocimientos sobre la fecundidad y las capacidades de reproducción de las ostras. Los aspectos económicos y sociales fueron cuidadosamente discutidos, en especial el impacto de la ampliación de mercado sobre el nivel de extracción y los precios.
Lo más original se refiere a la dimensión específicamente ecológica del capítulo 10 de su estudio titulado Un banco de ostras es una biocenosis o comunidad de vida (Ein Austerbank ist eine Biocönose oder Lebensgemeinde). En este capítulo, Möbius describió las partes que componen un banco de ostras y, utilizando este ejemplo, acuñó el término biocenosis. Primero, manifiesta que los bancos de ostras tienen una población animal diferente y más rica que el fondo marino entre ellos. Por tanto, los bancos de ostras podrían delimitarse sobre la base de la heterogeneidad espacial.
Luego continúa diciendo: Cada banco de ostras es en cierta medida una comunidad de seres vivos, una selección de especies y una suma de individuos que encuentran todas las condiciones para su creación y mantenimiento en este punto, es decir, el suelo adecuado, alimento suficiente, contenido de sal adecuado y temperaturas tolerables y favorables para el desarrollo. […] La ciencia aún no tiene una palabra para tal comunidad como esta de seres vivos, en donde las condiciones exteriores medias de vida seleccionan a un conjunto de especies y de individuos, que se influyen mutuamente y a través de la reproducción se mantienen de forma duradera, en una zona delimitada. Yo llamo esa comunidad biocenosis (de bios, vida y de koinösis, tener algo en común) o comunidad de vida. El término de biocenosis aparece aquí por primera vez.
Möbius también describió otras características de la biocenosis. Así, manifiesta un nivel de integración de los seres vivos que tienen su propia forma de regulación: Cualquier cambio en cualquier factor que contribuya a una biocenosis provoca cambios en otros factores de esta. Si alguna de las condiciones domésticas de la vida se desvía durante mucho tiempo de su media anterior, toda la biocenosis se transforma; pero también se vuelve diferente si el número de individuos de una especie asociada disminuye o aumenta debido a la influencia humana, o si una especie es completamente eliminada o una nueva especie ingresa a la comunidad.
En la ecología animal de habla alemana, la biocenosis pronto se convirtió en el término central para las sociedades de organismos. En botánica, sin embargo, pasaron algunas décadas antes de que encontrara su camino.
La diferencia en la ponderación de las características esenciales de una biocenosis, que ya se ha hecho visible, tuvo consecuencias para diferentes corrientes de la investigación en el uso del término biocenosis. En pocas palabras, una línea usó el término principalmente como un medio para buscar soluciones a las complejas interacciones ecológicas entre organismos, mientras que una tradición que está más orientada biogeográficamente y relacionada estrechamente con la sociología vegetal expandió la biocenología hasta convertirla en una ciencia fuertemente clasificatoria de las biocenosis. Esto también queda claro al mirar los libros de texto sobre la investigación de las biocenosis.
Sin duda alguna, la aportación fundamental es que la noción de comunidad aparece aquí aplicada a un conjunto de especies de animales y de plantas, ya que Möbius apenas considera los factores abióticos. Sin embargo, su aportación es fundamental al incluir a dos diferentes reinos de los seres vivos. Él igual que Haeckel, quien, en 1866, once años antes, dio el nombre de ecología a una ciencia del futuro, inventa un concepto para toda la comunidad biótica, aunque no logró crear las condiciones teóricas para una nueva disciplina, como sería la biocenología, que es un antecedente del pensamiento sistémico de los ecosistemas.