EL-SUR

Martes 16 de Agosto de 2022

Guerrero, México

Opinión

Kurt Vonnegut: transformar la guerra en magia

Adán Ramírez Serret

Junio 17, 2022

 

Hay una potente tradición de libros y películas sobre guerra, y mucho más de autores estadunidenses que pelearon durante el siglo XX. Son tantas las películas y novelas bélicas hechas desde Estados Unidos que son un género en sí mismo, por lo que es difícil, muy largo, hacer un recuento de su calidad.
Por ahora podemos pensar en algunas novelas que marcaron época: Ernest Hemingway con Por quién doblan las campanas; Dog soldiers, de Robert Stone y en el cine Apocalipsis ahora, de Francis Ford Coppola y Pelotón, de Oliver Stone.
Una de las razones de que haya tanto material sobre las guerras fue que muchos escritores o futuros escritores o cineastas, pelearon en sangrientos combates. Regresaban a su país y para quitarse el peso de encima, para compartir su experiencia contaban el terror que habían vivido. Sin embargo, la narrativa tiene la cualidad de hacer bello lo abominable. Se puede llegar a tener la idea que la guerra no es tan mala y que algo se aprende de tanto sufrimiento con varias películas sobre la guerra.
Es el caso de Kurt Vonnegut (Indianápolis, 1922-Nueva York 2007), autor que estuvo en la Segunda Guerra Mundial, con una diferencia importante, pues no quería escribir una novela sobre la guerra que no dejara completamente claro que era la peor, la más cruel e inhumana de las caras de la humanidad.
Vonnegut no quería escribir una novela que después fuera llevada al cine y un actor fortachón y famoso interpretara al protagonista y que hubiera buenos y malos, que el público se alegrara cuando sufriera el enemigo y que al final todos regresaran felices luego de haber ganado la guerra.
Escribe Vonnegut: “Les he dicho a mis hijos que bajo ninguna circunstancia participen en ninguna masacre, y que la noticia de una masacre sufrida por sus enemigos no debe llenarlos de alegría ni de satisfacción”.
Esta actitud de Vonnegut es esencial para leer Matadero cinco: La cruzada de los niños publicada en 1969, pues su lectura sigue siendo imprescindible en nuestro mundo plagado de violencia. Vonnegut se propuso escribir sobre la guerra sin que jamás fuera algo divertido, ni se adquiriera nada positivo, ni humano… Tan sólo la terrible tristeza, sufrimiento y soledad que significa.
Pero ¿cómo hacerlo? La forma en la cual lo resolvió Vonnegut es bellísima. Fue pensando en la magia, en los viajes en el tiempo y en el contacto con extraterrestres de otra galaxia. Su personaje principal Billy Pilgrim (el apellido quiere decir peregrino en inglés) es un hombre escuálido que a partir de la violencia que ha vivido en la guerra, adquiere el poder de viajar en el tiempo y es abducido por los habitantes de un planeta lejano llamado Tralfámador.
Billy no solo sufre en las propias batallas, “Al parecer, casi todo el mundo tenía una anécdota espantosa de algo que Billy Pilgrim le había hecho en sueños”. Porque a partir de sus traumas Billy tiene problemas para dormir. Se agita y habla en sueños.
El subtítulo de la novela es La cruzada de los niños, que es a su vez el título de un célebre libro de Marcel Schwob que cuenta una historia que sucedió en 1212, cuando un adolescente le aseguró al rey de Francia que Jesucristo en persona le había encargado organizar una cruzada de niños para recobrar Jerusalén. En menos de un mes, 30 mil niños franceses, acompañados por religiosos y otros peregrinos, emprendieron una desastrosa marcha hacia Tierra Santa.
A partir de esto, Vonnegut comienza una analogía en donde Billy Pilgrim y los soldados son esos niños en plena guerra en la sangrienta batalla de Dresde, en donde primero luchan y después son capturados por alemanes. Billy viaja de la guerra a su pasado y después a su propio futuro. Esto lo ayuda a sufrir menos. También, en el planeta al que viaja, el tiempo es simultáneo. Así que es imposible que alguien muera, tan sólo se detiene en un tiempo y ahí se queda. “Los tralfamadorianos tampoco ven a los seres humanos de dos piernas. Los ven como grandes milpiés, “con piernas de bebé en un extremo y piernas de anciano en el otro”.
Kurt Vonnegut amplía la realidad. Descubre los diferentes mundos que hay en el presente, por crudo que sea, y que siempre puede haber magia.
Kurt Vonnegut, Matadero cinco: La cruzada de los niños, Barcelona, Blackie Books, 2021. 205 páginas.