EL-SUR

Sábado 13 de Abril de 2024

Guerrero, México

Opinión

La bananenización de la campaña electoral

Silvestre Pacheco León

Mayo 17, 2021

Vaya que a los conservadores les preocupa perder la elección en Guerrero, y por eso han de estar aplaudiendo a los personajes otrora de izquierda que se suman a sus pretensiones nomás por puro afán protagónico, como el senador Porfirio Muñoz Ledo quien asumiendo la misma actitud de los intelectuales orgánicos enemigos de la 4T pretende aconsejarnos sobre el sentido de nuestro voto.
El diputado federal por gracia de Morena está comportándose de la misma manera desleal con la que pretendió ganar adeptos contra Cuauhtémoc Cárdenas en la elección presidencial del 2000 como candidato del ya desaparecido Partido Auténtico de la Revolución Mexicana. En esa elección en la que participó con la idea de dividir el voto de la izquierda se dedicó a denostar al líder perredista descubriendo que se había reunido con Carlos Salinas de Gortari tras el fraude electoral de 1988, tratando de usar su dicho como una traición de Cárdenas al movimiento por la democracia que encabezó.
Pero su campaña no prosperó. Solo su desprestigio creció cuando declinó a favor de Vicente Fox de cuyo gobierno recibió el nombramiento de embajador ante la Unión Europea, y a su regreso buscó la forma de acercarse nuevamente a la izquierda en la campaña presidencial del 2006 a favor de Andrés Manuel López Obrador.
Porfirio Alejandro Muñoz Ledo y Lazo de la Vega de nombre tan largo como su ego, ahora se alinea en la fila de los enemigos de Morena que quieren a toda costa que el partido pierda la gubernatura que casi tiene ganada en Guerrero.
Para ello está dilapidando su escaso prestigio apostándolo todo para apoyar a sus antiguos compañeros del Partido Revolucionario Institucional, aconsejando al pueblo de Guerrero dar la espalda a Evelyn Salgado porque argumenta que su triunfo dará pie a un gobierno de retroceso porque será el padre quien gobierne a través de la hija.
Claro está que Muñoz Ledo tiene todo el derecho de pensar y decir lo que quiera, y hasta volverse contra sus compañeros tratándose de una campaña electoral, pero no debe olvidar que en política nada de lo que uno haga es neutral, todo tiene sus consecuencias. En política las equivocaciones cuestan y a los guerrerenses de izquierda no nos puede ver como sus enemigos porque nada tuvimos que ver en los líos interpartidistas que lo dejaron solo en su deseo de reelegirse para seguir en la Cámara de Diputados.
Su llamado a rechazar el “designio” de convertir al estado de Guerrero en “ínsula bananera”, tratando de descalificar a Evelyn Salgado con el mismo argumento de la inexperiencia que utilizó Ángel Aguirre Rivero, sabe que agravia a la mayoría de los guerrerenses que desde la elección del 2018 supimos visualizar que más allá de los intereses de grupo y de partido estaban dadas las condiciones para dar un giro a la historia votando por Andrés Manuel López Obrador.
En Guerrero están dadas las condiciones para bajar las transformaciones de la 4T a la vida estatal desterrando el poder caciquil que ha dominado la escena política desde su erección, y ni aún con la masiva campaña mediática contra la izquierda ni la alineación de los intelectuales orgánicos lograrán que la mayoría cambie de idea precisamente cuando ya decidimos dejar de ser una “ínsula bananera”.
Pero, como dijo El Quijote a Sancho Panza, “cosas veredes” en esta campaña electoral en la que se juega la mayoría del Congreso y no faltan los candidatos que quieren ganar a toda costa.
Como se ha visto en los últimos días, hay algunos candidatos que no temen a las nuevas disposiciones legales que tipifican como delito grave todo hecho que pretenda ganar la voluntad de los votantes con dádivas, para lo cual ya no habrá fianza que alcance.
Algunos que no temen a las nuevas disposiciones legales o que están dispuestos a correr los riesgos con tal de ganar, han recurrido a los mismos mecanismos de fraude que utilizan los delincuentes para beneficiarse de la necesidad de la gente sorprendiéndola con supuestos beneficios que obtendrán comprometiendo su voto.
El procedimiento es el siguiente: los promotores del voto a favor de determinado candidato entregan a los ciudadanos una tarjeta de la que podrán extraer una cantidad de dinero a cambio de sus datos de la credencial de elector. No olvidan aclararles que el apoyo solamente se hará realidad en caso de que el candidato o la candidata obtengan el beneficio de su voto, hecho que cae en el terreno de la coerción.
Es el caso de la entrega de tarjetas del candidato al gobierno de Nuevo León, Adrián de la Garza, de la alianza PRI-PRD, denunciado como promotor del reparto de tarjetas plásticas denominadas Por ti Mujer Fuerte, con las cuales ofrece un apoyo bimensual de mil 500 pesos a las personas que le “ayuden” a ganar.
Mientras la Fiscalía General de la República resuelve si el mecanismo aludido se trata de una coerción del voto ha ido apareciendo en las redes sociales más información de esta práctica al grado de que no falta quien ofrezca vales intercambiables por productos.
Como vemos la práctica de mercantilizar el voto se niega a desaparecer porque la pobreza y la educación clientelar que el PRI impuso en las campañas quedó en la mentalidad de sus seguidores, por eso resulta interesante el debate que se ha generado sobre su caracterización y lo que resuelva en ese sentido la Fiscalía que puede ser calificado como punible.
El caso de Adrián de la Garza exige la explicación sobre el origen que tendrían los recursos prometidos porque sin sustento en el presupuesto del estado se convierte simplemente en un engaño.
Eso nos lleva a recordar las críticas contra el actual presidente de México cuando en sus propuestas de campaña incluyó la pensión universal. Sus detractores lo acusaron de engañar y hasta de no saber hacer cuentas porque según ellos el presupuesto no alcanzaría para pagar tal ofrecimiento.
Claro que nadie contemplaba que con la austeridad republicana alcanzaría hasta para subsidiar a los sembradores que están trabajando para convertir al territorio nacional en un vergel, mejorando el ambiente, captando agua de lluvia, capturando el carbono que provoca el cambio climático, además de arraigar a los campesinos a su tierra y a su campo.
Por eso el candidato neolonés tendrá que explicar de dónde procederían los recursos para cumplir con esa promesa de entregar mil 500 pesos bimensuales a las mujeres que lo apoyen.
PD. Por cierto que en el caso de Aguirre Rivero, quien ha insistido en el arte de la gobernanza como la clave de gobiernos estables, nunca ha explicado su desinterés por resolver el caso de los jóvenes desaparecidos en Iguala a pesar de que su policía tuvo una participación directa en los hechos. ¿Por qué no averiguó o no ha dicho lo que pasó con ellos en vez de sumarse al pacto de silencio de los delincuentes, renunciando al cargo como supuestamente se lo pidió Jesús Zambrano en su calidad de presidente nacional del PRD?