EL-SUR

Sábado 22 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

La biodiversidad en el curso de la historia de la Tierra

Octavio Klimek Alcaraz

Mayo 20, 2023

 

Este lunes 22 de mayo se conmemora el Día Internacional de la Diversidad Biológica. El tema de este año es Del acuerdo a la acción: reconstruir la biodiversidad. Una buena forma es comprender su historia en la Tierra.
En el curso de la historia de la Tierra, los organismos multicelulares se desarrollaron a partir de organismos unicelulares y, posteriormente, evolucionaron a organismos vivos complejos. Numerosos grupos de organismos originarios del mar colonizaron la tierra firme. En general, la diversidad de especies en la Tierra aumentó con el tiempo, pero entretanto se redujo de nuevo por varios eventos de extinción masiva. En este momento, se está viviendo la mayor extinción masiva que ha tenido lugar en la historia de la Tierra, la denominada sexta extinción. A diferencia de los anteriores eventos de extinción, esta vez la responsable es una sola especie, la humana.
La secuencia cronológica de la evolución puede reconstruirse a partir de los fósiles. Según la secuencia vertical de las capas rocosas que contienen fósiles, las sociedades de criaturas prehistóricas pueden situarse en un orden cronológico y la edad de las rocas puede determinarse con la ayuda de métodos de datación radiométrica, que se logra a partir de isótopos radiactivos. La aparición y la edad de ciertos fósiles también proporcionan pistas sobre el momento en que se produjeron ciertas innovaciones y desdoblamientos en el curso de la filogenia (la historia evolutiva de un grupo de organismos).
Ciertos rasgos comunes en grupos de organismos vivos sugieren que originalmente descienden de una especie. Utilizando diferentes enfoques (anatomía comparada, morfología, técnicas moleculares) puede utilizarse para investigar las relaciones tanto entre especies, como entre grupos taxonómicos. Por ejemplo, con la ayuda de la técnica de reloj molecular, es posible datar cuando divergieron dos especies basándose en el número de diferencias entre secuencias concretas de sus moléculas de DNA, RNA o proteínas.
Con base en múltiples autores se realiza una síntesis de la historia de la vida en la Tierra. A los interesados les recomiendo para introducirse en el tema, el libro del Dr. Héctor H. Arita (2016). Crónicas de la extinción: La vida y la muerte de las especies animales. Fondo de Cultura Económica.
Todo el tiempo geológico, la historia total de la Tierra, se divide en dos grandes Eones, el Precámbrico y el Fanerozoico. El Eón Precámbrico es el más antiguo y mucho más largo de los dos, y se extiende desde la formación del planeta, hace unos 4 mil 500 millones de años, hasta la aparición de fósiles de animales invertebrados de caparazón duro como los trilobites y varios tipos de moluscos con concha hace unos 539 millones de años. El Eón Precámbrico se compone de dos Eras, la Era Arcaica más antigua (del griego archaios, antiguo) que abarca el tiempo desde hace 4 mil 500 a 2 mil 500 millones de años; y la Era Proterozoica más joven (la era de la vida anterior, del griego proteros, anterior, y zoe, vida) que se extiende desde hace 2 mil 500 millones de años hasta el final del Precámbrico hace 539 millones de años.
Los primeros fósiles de organismos vivos –bacterias simples– proceden de rocas de unos 3,500 millones de años. Las bacterias azul-verdes o cianobacterias se encuentran en estromatolitos de esa antigüedad. La vida procariótica (similar a las bacterias) se desarrolló predominantemente en el agua y dominó la Tierra durante al menos mil 500 millones de años. La fotosíntesis probablemente evolucionó temprano en la historia procariótica. Durante este tiempo, las células procariotas simples divergieron en formas tanto autótrofas como heterótrofas que ocupaban la mayoría de los ambientes terrestres y acuáticos. La diversidad procariótica actual revela dos dominios principales: la verdadera bacteria (Eubacteria) y la Archaea (o Archaebacteria). La sistemática molecular ha designado estos dos linajes procarióticos principales: las Archaea, que generalmente se encuentran en ambientes extremos (los organismos en ambientes tan “difíciles” se denominan extremófilos) y las verdaderas bacterias, que se encuentran en una enorme variedad de hábitats y condiciones ambientales.
Las células eucariotas simples que se asemejan a las algas unicelulares se encuentran en rocas de mil 500 millones de años. Las células eucariotas son más grandes y más complejas que las procariotas y combinan características tanto de las arqueobacterias como de las arqueobacterias y las verdaderas bacterias. Las primeraos eucariotas probablemente fueron formadas a través de una fusión o simbiosis de los dos tipos bacterianos principales. Los organismos unicelulares se convirtieron en colonias de células y, finalmente, en organismos multicelulares. La colonización terrestre, es decir, la adaptación de los organismos acuáticos a un estilo de vida terrestre se produjo de forma repetida e independiente en diferentes grupos como protozoos, hongos, plantas, caracoles, artrópodos y vertebrados.
El otro Eón, el más joven y corto, es el Fanerozoico (el Eón de la vida evidente, del griego phaneros, evidente o visible, y zoe, vida). El Eón Fanerozoico abarca los aproximadamente 539 millones de años más recientes de la historia de la Tierra y se divide en tres eras (de la más antigua a la más joven, las eras Paleozoica, Mesozoica y Cenozoica), cada una subdividida en segmentos más cortos conocidos como periodos geológicos (17 en total). El periodo más antiguo de la Era Paleozoica (y, en consecuencia, del Eón Fanerozoico), que abarca desde hace aproximadamente 539 millones de años a aproximadamente 485 millones de años y lleva el nombre de Cambria, el nombre romano de Gales, donde se describieron formalmente por primera vez las rocas de esta edad. se conoce como Periodo Cámbrico. Tras la llegada de la vida multicelular compleja hace alrededor de quinientos millones de años, la historia de la Tierra se divide convenientemente en los 17 periodos que comienzan con el Cámbrico (los primeros animales esqueletizados) que se extienden hasta el Carbonífero (caracterizado por pantanos), el Jurásico (la era de los dinosaurios) y finalmente el Cuaternario (la llegada de la humanidad).
Si se observa durante los largos periodos de tiempo de la Tierra, la biodiversidad mundial aumentó. Sin embargo, las especies vegetales y animales que viven hoy en día representan –según las estimaciones– entre menos del 1 por ciento y un máximo del 4 por ciento de las especies que han vivido alguna vez en la Tierra. Por tanto, la extinción de una especie es un acontecimiento casi tan frecuente en la historia de la Tierra como la aparición de una nueva. Sin embargo, ha habido fases de disminución de la diversidad. Así, con base en el registro fósil, se han podido documentar al menos cinco eventos de extinción en masa en el pasado, que se concentraron en periodos de tiempo relativamente cortos dentro de ciertas épocas de la Tierra
Las cinco extinciones en masa tuvieron lugar en este orden, según el periodo geológico y el tiempo transcurrido desde entonces: Ordovícico, 440 millones de años; Devónico, 365 millones de años; Pérmico, 245 millones de años; Triásico, 210 millones de años, y Cretácico 66 millones de años. Al considerar la evolución de los distintos grupos de organismos, también hay que tener en cuenta los cambios de la masa terrestre (los posteriores continentes) en el curso de la historia de la Tierra en cuanto a su posición en el globo, su tamaño (debido a las fluctuaciones del nivel del mar) y la división y el grado de aislamiento de las distintas partes. Por ello, como principal hipótesis de las primeras cuatro grandes extinciones de la vida en la Tierra se señala como causa principal al cambio climático a largo plazo, en donde la Tierra se enfrió de forma espectacular. La causa posible es el movimiento de las masas continentales durante esos periodos, dado que las masas continentales estaban unidas en un único supercontinente llamado Pangea. Para la quinta extinción del Cretácico se ha sugerido el impacto de un gran asteroide.
Con todos estos datos trato de hacer comprender que el ser humano actual se encuentra en camino a la sexta extinción masiva en la Tierra, debido a la destrucción de las bases de la vida en que se sustenta la humanidad. Pero la Tierra, está acostumbrada a ello, de hecho, la mayor parte de la diversidad de la vida se ha extinguido a lo largo del tiempo, y pese a ello, la vida menguada, pero en diversas formas, ha continuado. En escala de tiempo, ni por mucho los humanos hemos sido los seres dominantes en el Planeta: están las bacterias, los artrópodos, que aquí están en gran diversidad desde hace millones de años. Por ello, seamos más humildes en este Día Internacional de la Diversidad Biológica.