EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

La corrupción, AMLO y los estados

Silber Meza

Mayo 30, 2020

Los resultados de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental (ENCIG) 2019 nos muestran una riqueza de datos que es necesario observar a detalle; es una de las mejores formas de conocer lo que sucede en este amplio y diverso país.
Según ha comunicado el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) –y podríamos decir que durante 2019, ya en el gobierno de Andrés Manuel López Obrador– “la percepción sobre la frecuencia de actos de corrupción en instituciones de gobierno se redujo, al pasar de 91.1 por ciento en 2017, a 87 por ciento en 2019”, pero las tasas de prevalencia y de incidencia de corrupción se incrementaron.
Aunque se ha utilizado la encuesta para calificar si nos ha ido mejor o peor en corrupción en este gobierno federal, me parece tan o más interesante conocer cómo nos ha ido en los estados, que son los que enriquecen esta medición.
Pero antes vale la pena destacar de la encuesta: que el periodo de medición de la información es de enero a diciembre de 2019; que proporciona información sobre la percepción de corrupción y las experiencias de corrupción al realizar pagos, trámites, solicitudes de servicios públicos y contacto con autoridades; que contempla actos de corrupción en actividades relacionadas con la vida cotidiana de los hogares, y no de las actividades que permiten el desarrollo de las unidades económicas.
Ahora sí, veamos cómo les fue a los estados en la ENCIG 2017 frente a la ENCIG 2019.
En la medición de la tasa de prevalencia de corrupción por cada 100 mil habitantes –es decir, la víctimas de corrupción por cada 100 mil habitantes–, México aumentó 7.5 por ciento: pasó de 14 mil 635 personas en la medición de 2017, a 15 mil 732 personas en la entrega más reciente. Sin embargo, cada estado muestra comportamientos distintos.
De acuerdo con el informe, 11 entidades federativas manifiestan menos víctimas; siete entidades registran un aumento, y 14 se colocan sin cambios sustanciales.
Los estados donde más aumentan los porcentajes de víctimas de corrupción son: Guanajuato, con 80.6 por ciento; Puebla, 63.9 por ciento; Durango, 58.6 por ciento; Oaxaca, 42.0 por ciento; Nayarit, 39.8 por ciento; Coahuila, 36.7 por ciento, y Estado de México, con 30.1 por ciento.
Objeto de columnas posteriores tendrá que ser lo sucedido en Guanajuato, Puebla y Durango: ¿por qué aumentaron más de 50 por ciento las víctimas de corrupción en estos estados?
Las entidades que más disminuyeron el indicador de prevalencia de corrupción son Tabasco, con -41.2 por ciento; Chihuahua, -40.0 por ciento; Zacatecas, -38.1 por ciento; Baja California Sur, -35.5 por ciento; Colima, -34.8 por ciento; Tamaulipas, -32.0 por ciento, y Michoacán, con -31.1 por ciento.
Ciudad de México y Guerrero no representaron cambios estadísticos de relevancia.
También aumentaron los costos a consecuencia de la corrupción: 64.1 por ciento de 2017 a 2019.
“En 2019, el costo total a consecuencia de la corrupción en la realización de pagos, trámites o solicitudes de servicios públicos y otros contactos con autoridades fue de 12 mil 770 millones de pesos, lo que equivale a 3 mil 822 pesos promedio por persona afectada”, se lee en un informe ejecutivo del Inegi.
Y agrega: “el trámite con mayor porcentaje de experiencias de corrupción durante 2019 fue el contacto con autoridades de seguridad pública, con 59.2 por ciento, seguido de los trámites relacionados con la propiedad, con 25 por ciento”.
La ENCIG nos muestra también el nivel de percepción de confianza de la sociedad en instituciones o diferentes actores, y aquí sorprenden algunos datos: 1) El gobierno federal aumentó el porcentaje de población a la cual le inspira mucha o algo de confianza, creció de 25.5 a 51.2 por ciento. 2) La confianza en los medios de comunicación también mejoró, de 38.7 a 49.6 por ciento. 3) Igualmente, subió para los institutos electorales, gobiernos municipales, gobiernos estatales y hasta para los partidos políticos.
Aun así, las instituciones que mantienen el liderazgo de la confianza son: familia, escuelas públicas de nivel básico, universidades públicas, el Ejército y la Marina, compañeros de trabajo, vecinos, organismos públicos autónomos, hospitales públicos, Guardia Nacional, instituciones religiosas y organizaciones no gubernamentales. En ese orden.
Aquí mostré parte de los datos que se hallan en el portal del Inegi y en el informe ejecutivo de la ENCIG, pero si usted quiere verlos directamente, visite www.inegi.org.mx/programas/encig/2019/.