EL-SUR

Sábado 13 de Julio de 2024

Guerrero, México

Opinión

La crisis brasileña va por el Oscar

Gaspard Estrada

Enero 15, 2020

 

El pasado lunes, la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas de Estados Unidos reveló la lista de los nominados para recibir los premios Oscar, a principios de febrero, en Hollywood. Y este año, entre los agraciados con este nombramiento, surgió un documental brasileño, La democracia en peligro. Además de tratarse de una de las principales apuestas para introducir el servicio digital Netflix en América Latina, este largometraje ha venido suscitando un gran debate a través de las redes sociales, en Brasil y más allá, desde su presentación a mediados de junio. En efecto, en poco más de una hora y media, la realizadora Petra Costa, hija de militantes cercanos al Partido de los Trabajadores (PT) fundado por el ex presidente Luis Inácio Lula da Silva, presenta un panorama bastante completo de la evolución de la crisis política, económica y social que sacude a Brasil desde hace casi una década. Por ende, lo normal en este caso (se trata del primer documental de este país que es nominado a un premio Oscar) es que la opinión pública aplauda la nominación, independientemente de su posicionamiento político.
Sin embargo, eso no fue lo que sucedió. Por un lado, el secretario de Cultura (el presidente Jair Bolsonaro desapareció el Ministerio de Cultura a su llegada al poder), Roberto Alvim, que se destacó recientemente al insultar a la mayor actriz de teatro brasileño, Fernanda Montenegro, caracterizó a este documental como una “ficción”. Por su parte, el Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), que tuvo un papel fundamental en la destitución ilegal de Dilma Rousseff tras no aceptar su cuarta derrota electoral al hilo a manos del PT, criticó de la misma manera esta nominación. La diputada y abogada Janaina Paschoal, autora del pedido de destitución de la ex presidenta Dilma Rousseff, dijo que no había visto el documental y que no lo comentaría, como lo afirmó el ex presidente Michel Temer (el principal beneficiario de la destitución de Dilma).
Al igual que los protagonistas políticos del golpe de Estado de 2016, los periodistas de los grandes medios de comunicación de Brasil no quedaron satisfechos con esta nominación, aduciendo que la versión presentada por el documental no correspondía a la realidad, o que era parcial. Sin embargo, la razón de fondo es simple: buena parte de los medios fueron cómplices de una de las mayores tergiversaciones políticas de la historia reciente, que permitió el surgimiento de un gobierno de extrema derecha en Brasil. Contrariamente a lo que afirmaban en 2016, cuando apoyaron sin tapujos la destitución de Dilma Rousseff, su objetivo principal no fue ponerle fin a la corrupción imperante en Brasil, y en defender el equilibrio de las cuentas públicas de ese país (fue por ese motivo que Dilma Rousseff fue destituida oficialmente por el Congreso). De hecho, los gobiernos de Michel Temer y de Jair Bolsonaro también han incurrido en las mismas prácticas contables que le costaron el puesto a su antecesora en el palacio del Planalto, sin que fuesen castigados por ello. De cierta manera, este documental deja en evidencia la pérdida del control de la narrativa sobre la destitución de Dilma Rousseff y el encarcelamiento del ex presidente Lula. Sin duda, eso les molesta.
Por otro lado, la directora de la obra, Petra Costa, celebró su nominación al Oscar y dijo que su trabajo llamó la atención de los miembros de la Academia porque la democracia está en peligro en todo el mundo, a raíz de la expansión de la extrema derecha. De hecho, uno de los temas más estudiados por la ciencia política en la actualidad es la corrosión de las democracias occidentales. Algunos libros, como el ya clásico Cómo mueren las democracias, de Steven Levitsky y Daniel Ziblatt, así como Fascismo, de la ex canciller norteamericana Madeleine Albright, dan prueba de ello. De cierta manera, al nominar al documental de Petra Costa, la Academia le da visibilidad a esta agenda, para evitar que este fenómeno continúe desarrollándose en el mundo.

* Director Ejecutivo del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París.

Twitter: @Gaspard_Estrada