EL-SUR

Martes 27 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

La crisis del ambiente exige la actuación del Estado

Octavio Klimek Alcaraz

Julio 06, 2019

El Consejo de Especialistas sobre Cuestiones Ambientales de Alemania (Sachverständigenrat für Umweltfragen, su nombre en alemán) ha asesorado al gobierno federal sobre cuestiones de política ambiental durante más de 45 años. La composición del Consejo, que consta de siete profesores de reconocidas universidades alemanas, especialistas en diversas disciplinas relacionadas a la naturaleza y el ambiente, garantiza una evaluación científicamente independiente y completa, desde una perspectiva científico-técnica, así como una perspectiva económica, legal y de salud.
En Alemania, la progresiva destrucción del medio ambiente es motivo de profunda preocupación. Para contrarrestarlo, la política ambiental debe aumentar su nivel de ambición y su eficacia. Al respecto, el Consejo Alemán de Especialistas sobre Cuestiones Ambientales entregó el pasado 27 de junio del presente año su nuevo informe especial Gobernabilidad democrática en las fronteras ecológicas-Legitimando la política ambiental a la ministra federal de Medio Ambiente de Alemania, Svenja Schulze. (https://www.umweltrat.de/SharedDocs/Downloads/DE/02_Sondergutachten/2016_2020/2019_06_SG_Legitimation_von_Umweltpolitik.html?nn=9726460).
El informe del Consejo refleja los fundamentos de la política ambiental y propone varios desarrollos institucionales en política y administración. En su informe, el Consejo observa con gran preocupación que en la política gubernamental se está actuando de manera demasiado vacilante con respecto a la crisis ambiental y climática. Por ello, los límites de las cargas ecológicos deben convertirse en pautas vinculantes para las acciones de todo el gobierno alemán. La misión de protección ecológica de la Constitución requiere que se mantenga la distancia de estos límites. Además de implementar políticas ambientales oportunas y ambiciosas, esto requiere reformas en las instituciones políticas y de la legislación.
En el informe se considera inicialmente varios motivos para legitimar una política ambiental fuerte. En su análisis científico, legal, social y económico, el Consejo deja claro que el Estado no sólo está legitimado para actuar, sino que también está obligado a preservar los medios de vida de los seres humanos. Sin embargo, los problemas ambientales sistémicos y de largo plazo plantean un gran desafío en la política, ya que los requisitos ecológicos a menudo desempeñan un papel subordinado en las decisiones concretas, ya que se tienen múltiples causas estructurales. Es contundente al señalar, que el Ministerio de Medio Ambiente alemán carece de la capacidad de afirmarse en relación con otras políticas sectoriales. Las discusiones de los últimos años en torno a la protección del clima, el control de la contaminación del aire en las ciudades y la agricultura muestran esto de manera ejemplar.
“Nuestro Estado Social y de Derechos exitoso debe actuar de manera sostenible y, por lo tanto, complementarse con una dimensión ecológica efectiva. El Estado no sólo está legitimado para la protección del medio ambiente, sino también está constitucionalmente obligado a ello. Sin embargo, la política ambiental carece a menudo de capacidad de ejecución en la política cotidiana. Queremos asegurar la responsabilidad a largo plazo del Estado, integrando esto de manera institucional en el proceso de nuevas legislaciones y así hacer que temas como la protección frente al cambio climático sean más escuchados en el proceso político”, señala el miembro del Consejo, el profesor Christian Calliess en su comunicado de prensa ((https://www.umweltrat.de/SharedDocs/Pressemitteilungen/DE/2016_2020/2019_06_PM_SG_Legitimation.html?nn=9726460).
“Los límites ecológicos de la Tierra se superan a menudo: el cambio climático, la pérdida de biodiversidad y la contaminación no solo ponen en peligro los fundamentos naturales de la vida de nuestras sociedades, sino que también socavan la paz y la posibilidad del desarrollo sostenible”, explica el miembro del Consejo, profesor Wolfgang Lucht. “Nuestra sociedad democrática debe enfrentar resueltamente estos desafíos. Los debates de los últimos meses muestran que la sociedad también exige el cambio de dirección neceario”.
También es importante tener en cuenta la responsabilidad internacional de Alemania en materia de protección del medio ambiente.
El informe del Consejo señala que las instituciones políticas y los procesos de toma de decisiones deben desarrollarse aún más para darle más peso a la protección al ambiente. Actualmente, el debate se centra en las soluciones técnico-económicas, pero también es necesario discutir las condiciones políticas para el desarrollo sostenible. Con base en ello, es necesario desarrollar una política de sostenibilidad ecológica basada en las siguientes seis líneas principales de recomendaciones:
Largo plazo. Una política de sostenibilidad ecológica debe ser a largo plazo y orientada hacia el futuro para garantizar una acción y un espacio de decisiones suficiente para los jóvenes y las generaciones futuras.
Integración. Además, la protección de los bases de la vida natural requiere un enfoque integrado, en el que todas las políticas sectoriales deben responsabilizarse de las consecuencias ambientales de sus acciones.
Conocimiento. Para detectar riesgos y evitar fallas de conducción, una política ambiental moderna debe basarse consistentemente en el conocimiento existente y cerrar las brechas de conocimiento de manera activa fortaleciendo la investigación en sostenibilidad
Bien común. Los tomadores de decisiones y formuladores de políticas deben ser capaces de imponer el bien común como guía principal para la acción del Estado frente a los intereses particulares.
Participación. Además, una política de sostenibilidad ecológica no solo debe ser democráticamente legitimada formalmente, sino que también debe ser apoyada y desarrollada con la participación de la sociedad.
Equilibrio de las libertades. Finalmente, la posición legal hasta ahora bastante débil de las personas afectadas en sus derechos ambientales se debe equilibrar frente a los perpetradores de daños ambientales.
En sus recomendaciones, el Consejo señala qué cambios de procedimiento e institucionales son necesarios para permitir la gobernabilidad democrática dentro de los límites ecológicos. Por lo tanto, propone un paquete de reformas: por ejemplo, la Estrategia de Sostenibilidad alemana debería ser vinculante y respaldada financieramente en sus objetivos. Además, el proceso legislativo debería hacerse más transparente y la evaluación de impacto de nueva legislación debería fortalecerse con respecto a la sostenibilidad. El Ministerio Federal de Medio Ambiente debe tener la oportunidad de iniciar leyes fuera de su área de responsabilidad, por ejemplo, para la agricultura o el transporte. La creación de un “Consejo para la Justicia Generacional” podría ayudar a dar voz a los intereses de los jóvenes y de las futuras generaciones en el ciclo de los periodos electorales. Si dicho Consejo expresa preocupación en una nueva legislación, se debería permitir que el legislador reflexione nuevamente sobre sus consecuencias.
Alemania se distingue por su liderazgo en la política ambiental a nivel mundial. En mi opinión, hay que atender el análisis de este informe y dar seguimiento a las recomendaciones que de él derivan. Si ustedes gustan, en un modelo mexicano.