EL-SUR

Miércoles 28 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

La desmesura del poder

Héctor Manuel Popoca Boone

Julio 22, 2017

Recientemente afirmé que usufructuar el poder permanentemente acaba por idiotizar a quien lo detenta. Personaje emblemático de esta sentencia fue el último sha de Irán. Famoso por su desbordamiento abusivo del poder, derivado de ser dueño de vidas y haciendas, pero sobre todo del petróleo de su país.
A finales de 1973 dio a conocer a su empobrecido pueblo que, gracias a los precios elevados alcanzados por el petróleo en los mercados mundiales, su país –que tiene una de las más voluminosas reservas mundiales– recibiría miles de millones de dólares cuadruplicados, es decir, si sus exportaciones de petróleo representaban entradas por 5 mil millones de dólares anuales, luego fueron de 20 mil millones. De la noche a la mañana. Riqueza nacional a la libre disposición del dictador Mohammed Reza Pahlevi (1919-1980), último monarca de Irán.
Para administrar dicha abundancia el sha crea para su pueblo (hambriento, harapiento y analfabeta) la consiga imperial: “Bienestar para todos”, que supuestamente los habría de colocar entre los cinco países más desarrollados del mundo, en un lapso de diez años. Así, empezó el desenfreno y el despilfarro, el desvarío y el despropósito en la aplicación del gran excedente económico generado por el petróleo y el gas.
Comenzó a importar grandes cantidades de equipo militar y armamento, aviones y barcos, misiles, todos con la mejor tecnología que le brindaba el mercado mundial de armas. Lo mismo hizo con plantas de energía nuclear, de electricidad, fundiciones de acero, así como todo tipo de factorías con los insumos necesarios para su operación.
Sin emargo, empezaron a presentarse “cuellos de botella” imprevistos. Llegaban de continuo, barcos repletos de maquinarias y mercancías de Europa, Rusia y Estados Unidos. Pero no había ningún puerto de cabotaje de altura. Los buques permanecían varados en el mar varios meses antes de tener turno para descargarlas.
Una vez depositadas en tierra firme no había bodegas en tamaño y número suficiente para almacenarlas. Millones de toneladas de mercancías permanecieron desparramadas al aire libre donde el calor y el viento del desierto pronto las volvieron inservibles. Los productos rescatados no se podían trasladar. El sha no estaba informado que su nación carecía de suficientes carreteras. Solo había caminos de terracería. Él vivía en su burbuja palaciega, junto con su corte imperial y gerifaltes. Alejado totalmente de la realidad cotidiana de su pueblo.
En forma febril se construyeron las indispensables carreteras, por compañías constructoras extranjeras que les vendían también toda clase de camiones de carga. No fue óbice la carencia de adiestrados choferes. El poderoso sha fletaba aviones chárter para llevar conductores surcoreanos, que, al poco tiempo prefirieron regresar a su país ante la falta de mecánicos que les dieran mantenimiento a los camiones, y por el agobio que les generaban los niveles de calor prevalecientes. Los grandes y pesados camiones quedaron inutilizados a la vera de las vías terrestres recién construidas.
Cuando por fin llegaron las fábricas a los lugares indicados para ensamblarlas y echarlas andar, salió a relucir que no había suficientes ingenieros y técnicos iraníes para tal cometido. Cosa que, por supuesto, no sabía el sha. Sus ministros y cortesanos le mostraban datos inflados sobre lo que realmente tenía el país. Para colmo, no había los suficientes institutos tecnológicos y universidades que formaran una juventud calificada para tal finalidad. Buena parte de las fábricas compradas quedaron arrumbadas. Hubo de contratar una multiplicidad de profesionales y técnicos de diferentes nacionalidades con altos sueldos, que provocaron sentimientos de inferioridad y humillación a los propios iraníes. (Continuará).
PD. En México fueron descubiertos rentables mantos petrolíferos en áreas ya concesionadas a la empresa: Sierra, Oil & Gas, de la familia de Carlos Salinas de Gortari. Gracias a la antipatriótica triada compuesta por PRI-PAN-PRD.
* El sha o la desmesura del poder. Ryszard Kapuscínski.