EL-SUR

Miércoles 01 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

ESTRICTAMENTE PERSONAL

La gangrena de Madrazo

Raymundo Riva Palacio

Noviembre 11, 2005

 ESTRICTAMENTE PERSONAL

  Salvo que a Roberto Madrazo se le apareciera un mapache electorero este domingo, seguramente dormirá esa noche con la largamente acariciada candidatura del PRI a la Presidencia bajo la almohada. Pero no puede estar tranquilo, pues de una posición sólida y relativamente confortable que tenía el PRI para el 2006 apenas hace un par de meses, actualmente se encuentra arrumbado en un tercer lugar con números decrecientes. Pero eso no es lo peor. De cara a las elecciones presidenciales, Madrazo está tocado de muerte hoy en día, aunque él y su gente terminantemente se niegan a admitir.

Los tracking polls electorales, que no están disponibles a la opinión pública, muestran que el escándalo financiero de la familia de Arturo Montiel tuvo un impacto altamente negativo en el aspirante a la candidatura en el PRI, cuyas preferencias electorales se desplomaron, en personalidades tan serias como Beatriz Paredes, que busca ganar en el Distrito Federal, el bastión del PRD, y como en el propio Madrazo, de manera altamente significativa. El repudio hacia él ya contaminó hacia el interior del PRI, donde se está empezando a registrar un rechazo amplio a su posible candidatura.

En todos los estados que tenían precandidatos dentro del grupo llamado coloquialmente como Tucom, Madrazo cayó diez puntos porcentuales después del affaire Montiel: Coahuila, Hidalgo, Nuevo León, Sinaloa y Sonora. Más grave todavía fue la pérdida en el estado de México, porque ahí ganó el PRI la reciente elección para gobernador con 25 puntos de diferencia. Sólo en Tamaulipas, un estado prominente dentro del Tucom, no está claro todavía si la pérdida de apoyo de Madrazo es tan elevada como en las otras entidades. Lo que esto significa es que los líderes locales del PRI, que recibieron una enorme propaganda en contra de Madrazo, están diciendo a los priístas que Madrazo no debe ser su candidato.

Madrazo perdió esos puntos que se fueron fundamentalmente al PAN, que es el partido con el cual compite históricamente el PRI en esas entidades, donde el beneficiario directo fue su candidato a la Presidencia, Felipe Calderón. Pero muy significativamente, el candidato perredista Andrés Manuel López Obrador, recuperó varios puntos porcentuales, en algunos inclusive hasta rozar los diez puntos frente a Madrazo en estados donde el PRD no pinta en términos electorales. Es decir, la pérdida no es limitada, por lo que las soluciones no pueden ser quirúrgicas. La realidad que está enfrentando Madrazo es que está perdiendo terreno como un serio aspirante a contender por la Presidencia; o sea, en las condiciones actuales, el PRI tiene una fórmula perdedora.

La dirigencia priísta ha mostrado el dolor ante esta realidad, y toda la semana amagó con proceder judicialmente contra aquellos que están alimentando la mala imagen de Madrazo. La amenaza parecía tener destinatarios en la maestra Elba Esther Gordillo y el Sindicato Nacional de Maestros, que han venido elevando gradualmente su repudio a Madrazo a través de manifestaciones en todos lados donde se para, creciendo a spots de radio y calcomanías que se están distribuyendo en varias ciudades del país con un lema simple pero devastador: “¿Le crees a Madrazo? Yo tampoco”. La mala imagen de Madrazo que se mantuvo estable durante casi una década, está empezando a despuntar negativamente en el probable abanderado priísta para la Presidencia.

¿Puede pararlo Madrazo? Es muy difícil y tampoco ha mostrado talento suficiente para enfrentar las nuevas adversidades. Madrazo es bueno combatiendo al poder, porque utiliza tácticas guerrilleras, como las que empleó cuando el entonces presidente Ernesto Zedillo, en una negociación con el PRD, lo quiso destituir como gobernador de Tabasco. Pero cuando enfrenta tácticas similares, como la de los maestros, no conoce los antídotos. Desde hace unas dos semanas tiene un documento, que pensaba publicar como desplegado en los periódicos, donde en un formato de preguntas y respuestas respondía a las diversas imputaciones que se le hacen, como su relación con Gordillo –“siempre quise que fuera presidente del PRI”, dice– o con el ex presidente Carlos Salinas                                             –“sí es mi amigo, pero sabe bien, y por eso no se atrevería a decírmelo, que yo actúo en forma independiente”. El documento no se ha publicado y, en todo caso, parecería una nueva farsa en la construcción de su candidatura presidencial, en la cual está empeñado e ideológicamente comprometido a no soltar.

Madrazo tuvo en sus manos el prolongarle al PRI la oportunidad de contender por la Presidencia con posibilidades de ganar cuando estalló el affaire Montiel, pero no la tomó. Sobre el bien común del partido, antepuso su ambición personal. Soberbio él y su equipo, no diagnosticaron correctamente el fenómeno del descrédito al pensar que el colapso del ex gobernador mexiquense quedaría limitado a él. Pero como lo prueban los tracking polls, se fueron con él. Una acción inteligente para volver a colocar al PRI en posibilidad real de ganar la elección, sería sacrificar a Montiel y conducirlo hacia el matadero judicial, antes de permitir a sus adversarios, particularmente en el gobierno panista, que lo utilicen como combustible para la campaña de Calderón, paralelamente a un cambio de candidato por alguien sin una imagen de cínico y corrupto, y con tantos puntos débiles frente a los electores. Eso sería de estadistas, como cuando el monárquico Mirabeau proclamó ante la Asamblea francesa que si para salvar a la República era necesario guillotinar al rey, que lo guillotinaran. Así lo hicieron y, en efecto, la República se salvó. Pero no nos engañemos. No hay ningún Mirabeau en el PRI, sino políticos de luces cortas y visión estrecha. Van encaminados a la derrota. Bien merecida la tienen; se la habrán ganado.

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