EL-SUR

Sábado 01 de Octubre de 2022

Guerrero, México

Opinión

La gran recesión que viene

Silber Meza

Abril 04, 2020

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) presentó un nuevo informe sobre el impacto que traerá el Covid-19 en la región. Su mensaje fue demoledor: se asoma una de las grandes recesiones que ha vivido el mundo, con una caída posible de entre -3 y -4 por ciento del Producto Interno Bruto a nivel global.
En una conferencia de prensa en línea, Alicia Bárcena, secretaria ejecutiva de esta comisión que forma parte de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), explicó que los gobiernos de la región deben de tomar medidas urgentes para abordar la emergencia sanitaria, la emergencia social y la emergencia económica. Los colocó así, en ese orden.
Explicó las tremendas desigualdades que existen entre países desarrollados –como Alemania, Francia o Estados Unidos– con los de América Latina y el Caribe –Brasil, México, Honduras, República Dominicana, Haití o Colombia–. Las diferencias en capacidad de endeudamiento, red hospitalaria, médicos, financiamiento a pequeñas y medianas empresas, seguros de desempleo, entre otras variantes, son desoladoras.
En la conferencia, Bárcena –quien mostró una refrescante vitalidad a pesar de sus 68 años de edad– enfatizó que es necesario dedicar toda la concentración posible en el tema: si América Latina no reacciona rápido y bien podría aumentar de forma sustancial el severo problema de pobreza y desigualdad en el que se encuentra.
Por eso urgió a tomar tres medidas a corto plazo que buscan aplanar la curva de contagio sin aplanar la curva económica: 1) Abordar la emergencia sanitaria con medidas sugeridas por la Organización Mundial de la Salud (OMS), fortalecer los sistemas de salud y garantizar el acceso universal a pruebas, medicamentos y curas.
2) Abordar la emergencia social con un ingreso básico que garantice el consumo de toda la población, en particular la más vulnerable; protección del empleo, subsidio del desempleo y licencias laborales; medidas de apoyo a trabajadores informales y a pequeñas y medianas empresas. En México las Pymes representan 97 por ciento de la planta empresarial.
3) Abordar la emergencia económica con ahorros o deuda para mejorar el sistema de salud, los ingresos, y minimizar la contracción económica. Sugiere estabilizar el tipo de cambio y facilitar el acceso a la cooperación internacional con préstamos de bajo interés y postergaciones de deudas.
Esta es una visión regional, pero cada país tendrá que hallar su propia fórmula adecuada que lo ayude a salir de este problema que nadie imaginó. Hay que pensar fuera de la caja.
El Covid-19 toma a América Latina y el Caribe en una posición frágil. Para este 2020 ya se preveía un pequeño crecimiento de 1.3 por ciento del PIB, pero ahora se cree que podría llegar a tener una caída entre -1.8 y -4 por ciento en la región. Los números no sólo son eso, sino vidas, muertes, pobreza, desigualdad.
“El mundo no va a ser el mismo después de esta pandemia”, sentenció la líder de la Cepal. Esa es la dimensión del problema al que nos enfrentamos y en el que participamos todas y todos.
A la par del estudio, la Comisión lanzó una plataforma en línea llamada Observatorio Covid-19 (www.cepal.org/es/temas/covid-19) para monitorear las medidas de contención que están asumiendo los países. Contiene cuatro rubros principales: salud, empleo, economía y educación.
El Observatorio califica a los países en cinco niveles: 1. Sin información, 2. De 0 a 6 acciones, 3. De 7 a 13 acciones, 4. De 14 a 20 acciones, 5. De 21 a 27 acciones. México se halla en el segundo escalón.
En la conferencia de prensa Alicia Bárcena respondió a varias preguntas vinculadas con México, y en una de ellas destacó que no hay que ver la debacle económica como un asunto particular de este país, sino del mundo entero. Es verdad. La diferencia real será en la forma de enfrentar el problema. Se verá si este gobierno federal está preparado para reaccionar, y si la sociedad mexicana está dispuesta a cooperar.
Unos apuntes finales de la conferencia: Bárcena remarcó que en esta ocasión será el Estado y no el mercado el que determine el desenlace de la crisis. Y advirtió que ningún gobierno debe descuidar los cuatro elementos básicos detectados para atacar la pandemia: una cuarentena efectiva, la garantía de los ingresos familiares, la capacidad productiva de las pequeñas y medianas empresas, y la atención prioritaria de los grupos vulnerables, en especial adultos mayores y mujeres, que en estas circunstancias tienen aún más presiones sobre ellas.