EL-SUR

Sábado 20 de Julio de 2024

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Opinión

¿La izquierda francesa logrará unificarse frente a Macron y la extrema derecha?

Gaspard Estrada

Septiembre 02, 2020

El pasado lunes, poco más de trecientas personas respondieron al llamado del ex director del periódico de izquierda francés Libération, Laurent Joffrin, para formalizar la creación de la asociación civil “Les Engagés”. Esta iniciativa, lanzada a finales de julio por un grupo de personalidades de la sociedad civil –incluyendo a la hija del ex presidente François Mitterrand, Mazarine Pingeot, al sociólogo Alain Touraine y al ex director del festival de Cannes, Pierre Lescure, entre otros– tiene como principal objetivo evitar que la próxima elección presidencial francesa, a celebrarse durante la primavera del 2022, se resuma a una disputa entre el actual presidente, Emmanuel Macron, y la lideresa de extrema derecha Marine Le Pen, hija del fundador del partido Frente Nacional (FN), Jean-Marie Le Pen. Y es que al día de hoy, la izquierda francesa se encuentra diezmada y dividida tras el gobierno del socialista François Hollande.
Sin embargo, cuando este último llegó al poder, en 2012, la situación era totalmente diferente. No solamente el Partido Socialista acababa de obtener la Presidencia de la República, sino que este partido disponía de la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados y en el Senado, así como en la mayoría de las regiones, departamentos y grandes ciudades del país. De cierta manera, por primera vez en la historia de la Quinta República, la izquierda disponía de la hegemonía política del país, a pesar de que en el plano de los valores, los franceses nunca se habían posicionado tan a la derecha, según las encuestas de opinión. Es así que rápidamente el gobierno de Hollande comenzó a perder puntos en los estudios demoscópicos, hasta llegar a niveles nunca vistos de (des)aprobación para un presidente francés: menos del 10% de opiniones positivas. De tal manera que el segundo presidente socialista de la Quinta República decepcionó, y mucho. No fue una casualidad que este último, ante el fracaso de su gobierno, decidiera a finales de 2016 no ser candidato a la reelección. Pensaba que su antiguo asesor y entonces candidato a la presidencia, Emmanuel Macron, continuaría en buena parte sus políticas en caso de vencer en la elección presidencial de 2017.
Pero eso no fue lo que sucedió. Macron, tras haber leído las encuestas de opinión, decidió que su gobierno tendría que tener un componente mayoritariamente de centro derecha, por ende nombró a un miembro de esta corriente, el entonces alcalde de la ciudad de Le Havre, Edouard Philippe, como primer ministro. La mayor parte de las medidas implementadas en el plano doméstico por el gobierno también fueron en ese mismo sentido, favoreciendo a los empleadores frente a los empleados y disminuyendo los impuestos para las personas más ricas. Es así como progresivamente se fue abriendo un espacio político para que los electores de izquierda que votaron por Emmanuel Macron en la primera vuelta (casi 60% de los que acudieron a las urnas en favor de François Hollande cinco años antes) no lo hagan en 2022 por el actual presidente, que lleva a cabo una política de centro-derecha.
Es en este contexto que la iniciativa del ex periodista Laurent Joffrin toma relevancia. En marzo y junio de este año, se llevaron a cabo las elecciones municipales en las cuales los estrategas del presidente Macron pensaban obtener buenos resultados, en particular en las grandes ciudades que votaron masivamente a favor del actual inquilino del palacio del Eliseo en 2017. Sin embargo, contrariamente a ello, los candidatos a la reelección de izquierda como de derecha resistieron (en Francia, los alcaldes pueden ser reelectos sin límite de periodos), y en buena parte del país lograron mantenerse a la cabeza de sus ciudades respectivas. Entre ellas, podemos destacar a la alcaldesa de París, la socialista Anne Hidalgo, que logró una cómoda reelección. Al hacerlo, se transformó en una potencial candidata a la presidencia de parte de los socialistas, y eventualmente de una alianza que reagrupe a socialistas, ecologistas y sectores moderados contrarios a las políticas de Emmanuel Macron. Falta saber si Laurent Joffrin y sus aliados, la mayoría cercanos al ex presidente François Hollande, estarán dispuestos a cederle el lugar. La recomposición de la izquierda francesa de cara a la elección presidencial del 2022 apenas empieza.
* Director Ejecutivo del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París.

Twitter: @Gaspard_Estrada