EL-SUR

Jueves 26 de Mayo de 2022

Guerrero, México

Opinión

La opinión pública

Jorge Camacho Peñaloza

Enero 14, 2022

La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás.
Wiston Churchill.

Existen vastos estudios acerca de la democracia y de su relación con la opinión pública, no obstante, las evidencias de la importancia de ésta última en la democracia, hay quienes todavía la menosprecian, quienes la consideran simplemente como un molesto ruido sin sustento.
Giovani Sartori, el politólogo florentino, sostenía que “casi siempre, o con mucha frecuencia, la opinión pública es un dato que se da por descontado. Existe y con eso es suficiente. Es como si las opiniones de la opinión pública fueran, como las ideas de Platón, ideas innatas”, sin embargo, en su evolución la opinión pública ha pasado de ser una voz sin sustento, un molesto ruido, a un sustento de la democracia.
La opinión pública yo no es sólo la expresión de una referencia subjetiva de una persona acerca de algún tema, o una simple percepción, hoy en día tiene como sustento un mayor cúmulo de información, interés, seguimiento e intención de influir en los asuntos públicos, como sostiene Sartori, “llega a convertirse en convicciones, y cuando estás son profundas, entonces la opinión pública se convierte en creencias” con las que la sociedad interactúa con el poder público, transformando a la democracia en el sistema de gobierno de la opinión pública, porque en un sistema democrático los actos de gobierno se consensan y, hoy por hoy, sobre todo con las redes sociales, el espacio del consenso es precisamente el de la opinión pública.
En esa disyuntiva se encuentra la opinión pública al irrumpir las redes sociales en la ciudadanía, gobiernos, gobernantes, políticos y medios de comunicación, entre promover gobiernos de la opinión pública generando creencias, convicciones y acciones, entre ciudadanos y gobierno, o seguir siendo un mecanismo de control social, promoviendo nimiedades, distractores, falsas opiniones o percepciones sesgadas a los intereses del poder, en la que la opción es contar una opinión pública que le apueste más a la democracia y menos al poder, en el entendido de que ya ha sido suficientemente comprobado que uno de los grandes males de nuestro país y estado, es la falta de democracia, esto debido a que hoy en día cada vez más políticos y gobernantes hacen uso de las redes sociales, mas que para informar acciones políticas o de Gobierno, para formar una opinión pública muy limitada a temas de su día a día, preguntando a los internautas que cómo les va en su día y hasta ahí.
Los gobiernos y la democracia necesitan de una opinión pública alejada de los intereses del poder y de la militancia política, que es muy frecuente en los medios y comunicadores, pero también de las nimiedades personales que caen en la vida privada –que es muy frecuente en gobernantes y políticos–, que muchas veces es un distractor de lo verdaderamente importante o de un disfraz ante la ausencia de opiniones y reflexiones acerca de lo público.
Además de esta disyuntiva, la opinión pública enfrenta un hecho crítico, que de acuerdo a la Encuesta Nacional de Cultura Política 2020 el 74 por ciento de los mexicanos se entera de los temas políticos aún a través de la televisión, sobre la que Sartori pensaba que “a diferencia de los instrumentos de comunicación que la han precedido (hasta la radio), destruye más saber y más entendimiento del que transmite”, actualmente, sostenía, el pueblo opina sobre todo en función de cómo la televisión le induce a opinar, el poder de la imagen se coloca en el centro de todos los procesos de la política contemporánea, aunque, paradójicamente, la imagen se ha convertido en un atajo para ocultar el saber de las cosas públicas.
Vuela vuela palomita y ve y dile: A la maestra Cecia que qué bueno que escuchó a ese Camacho de que promueva una gran Acuerdo por la Reconciliación Social, Reactivación Económica y Restauración de la Paz, que las tres cosas urgen en Guerrero pero que no sólo sea para ocupar espacio en su agenda sino motivo para un nuevo Consenso por Guerrero.