Abelardo Martín M.
Septiembre 17, 2025
La explosión de una pipa de gas en la popular y populosa Iztapalapa (“para el mundo”), justo al límite con el estado de México, exhibió, con toda crudeza y dolor, la fragilidad de la vida, la realidad del tercermundismo y la miseria de gobernanza que priva en nuestro querido e independiente México.
Una pipa a exceso de velocidad, en calles o avenidas con metástasis de baches, con una “checadora” de transporte público abajo de un paso a desnivel, con autoridades omisas y/o cómplices y/o corruptas imposibilitadas de corregir errores y/o corruptelas del pasado, como es tener un desorden total en los sistemas de tránsito y vialidad en todos los municipios del país.
El transporte de carga opera a la hora que le viene en gana, el de pasajeros es una burla, de considerar que el parque de combis y microbuses forman un sistema de movilización masivo, cuando que bastaría con una inspección mínima para comprobar el lamentable estado de las unidades.
En fin, la tragedia de la explosión de la pipa debía ser el detonador para, por lo menos, intentar corregir las deficiencias y el caos en el transporte de pasajeros y en la movilidad en general.
La duda acerca de que una pipa no tenga los seguros actualizados ni garantizados es una grosería imperdonable, pero esa es, lamentablemente, la cruda realidad y más vale, cuando aparezca una pipa, algún transporte de carga al lado del vehículo en el que nos movamos, “que Dios nos tome confesados “, porque está visto que cualquier cosa puede suceder.
A pesar de la tragedia de la pipa de gas en Iztapalapa, nuestro país conmemora y celebra el 215 aniversario del inicio en 1810 de la lucha por su independencia, consumada once años después, en 1821.
Por primera vez en la historia de nuestra nación, son encabezados por una mujer, la Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, la simbólica ceremonia del Grito, la noche del lunes 15, y el desfile militar en la mañana del martes 16, acontecimientos que tienen lugar entra la escritura de estas líneas y su lectura por nuestro público.
La conmemoración es algo más que una fecha en la historia, los mexicanos damos muestra cada año de percibirla como una fiesta viva, precisamente porque de manera cotidiana la asumimos como parte esencial de nuestro ser.
Esto se hace más relevante en que nuestra nación sufre presiones desde el gobierno norteamericano, encabezado por un presidente aparentemente empecinado en someter al mundo entero a su alrededor, que encuentra en los territorios más próximos excelentes espacios para practicar estrategias y ejercicios de agresión, empezando con una guerra comercial donde los misiles son diversos aranceles para agredir y/o someter a los competidores y adversarios.
Los recientes han sido meses de resistencia y resiliencia, ante las operaciones de deportación de trabajadores migrantes y sus familias, amenazas contra la economía y las mercancías aquí producidas, y ante la necesidad de reducir la inseguridad y la criminalidad que todavía se observan en nuestro país, pero sin ceder en mantener la soberanía y autonomía frente a Donald Trump y su gobierno, deseosos de desplazarse sin cortapisas en el territorio nacional, so pretexto del combate al narco.
Internamente hay avances innegables y trascendentes, como la reducción histórica de los niveles de pobreza y desigualdad, pero el nuevo régimen batalla para inyectarle dinamismo a la economía y darle viabilidad a sus proyectos de desarrollo.
Por estos días el Congreso de la Unión debate el nuevo paquete económico 2026,uno de cuyos ejes rectores es la profundización de un régimen de prosperidad y bienestar, a partir de un nuevo incremento al salario mínimo por encima de la inflación y el fortalecimiento y la ampliación de la cobertura de los programas sociales, entre otras medidas estratégicas.
Para muchos la contundencia de la 4T debía ser más clara en los presupuestos de salud y educación, temas en los que los déficits históricos son incalculables en perjuicio de los más pobres y de una clase media aspiracionista encadenada a la ilusión de que los servicios privados son mejores, cuando la realidad es contraria.
Con estas bases se mantiene un moderado optimismo oficial de crecimiento económico superior a los dos puntos porcentuales, contra el cálculo de los principales organismos internacionales, que lo sitúan por debajo de ese nivel.
En materia de seguridad, aunque hay un combate sostenido contra las bandas criminales y sus principales cabecillas, así como una reducción evidente en las cifras reportadas de homicidios y otros delitos de alto impacto, se advierte aquí una asignatura aún pendiente, una de las más urgentes.
En este contexto adquiere su real dimensión lo afirmado recientemente por la presidenta Sheinbaum, en el sentido de que la independencia se conquista todos los días. A todos los mexicanos nos consta y nos toca esta batalla.
A propósito de lo anterior, es de celebrar la entrega post mortem en esta ocasión de la presea Sentimientos de la Nación, que otorga el Congreso de Guerrero, a la maestra Ifigenia Martínez Hernández, insigne mujer del siglo pasado y del actual, que destacó en la academia, la administración pública y el quehacer legislativo, fallecida el año pasado, a pocas semanas de haberse iniciado la actual Legislatura federal.
Volviendo a la pipa de gas “de la verdad”, con su secuela de culpas, dolor y tragedia en por lo menos un centenar de familias que sufren las consecuencias de dolor cruda y directamente, debiera convertirse en una sacudida de conciencia y responsabilidad en los tres niveles de gobierno, pues en temas como éste no caben excusas como las que con claridad dice el refrán popular “es que se me chispoteó”, porque con la vida no se juega, por lo menos no debiera jugarse.