EL-SUR

Lunes 24 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

La poderosa Claudia

Silber Meza

Octubre 11, 2023

DE NORTE A SUR

Parece que Claudia Sheinbaum va “bien y de buenas”, como le gusta decir a su mentor político, Andrés Manuel López Obrador. La encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez para El Universal, publicada el 4 de octubre pasado, es demoledora. Atribuye a Sheinbaum, de Morena-PT-Verde, 50 por ciento de las preferencias electorales; a Xóchitl Gálvez, del PAN-PRI-PRD, 20 por ciento; a Samuel García, de Movimiento Ciudadano, 7 por ciento, y al independiente y ultraderechista Eduardo Verástegui, 4 por ciento.
Fue un buen día para Claudia, una noche con tormentas y truenos para Xóchitl.
Esta encuesta es uno de los primeros ejercicios demoscópicos serios que se realizan una vez definidas las candidatas del bloque oficial y del principal frente opositor. Por eso su relevancia. Xóchitl ha tenido malos días previos, malas semanas, incluso. Partidos que no la terminan de arropar, una acusación de plagio que no ha podido negar y unos señalamientos de conflictos de intereses y pagos de favores de los que tampoco se ha podido deslindar exitosamente.
La maquinaria de Morena ha resultado más eficaz de lo que varios nos imaginábamos. Y esto incluye a políticos, el aparato del poder gubernamental, el presidente de la República y sus mañaneras, y también algunos periodistas que en vez de periodismo en realidad hacen propaganda a favor de Morena. Poco a poco el “fenómeno Xóchitl” ha ido perdiendo efecto, como un globo a la deriva que suelta su gas semana con semana.
En cambio Claudia, y esto hasta los contrarios a su candidatura comentan, va recorriendo el país, pisando el terreno, concentrando a miles de personas, mejorando el discurso público, mimetizándose aún más con López Obrador, presumiendo sus logros como propios, secundando sus mañaneras, afianzando la estructura, tratando de seducir y rescatar a las clases medias, mostrándose como una conciliadora, como una persona de datos duros, de datos reales, no de otros datos; mostrando su faceta científica, académica, de izquierda progresista. Una Claudia que no se despega de los pobres pero que se acerca a las clases medias que parecían perdidas por los desprecios constantes y sistémicos del presidente.
Es verdad que no todo es miel sobre hojuelas en el bando de Morena. Es notorio el aislamiento de Adán Augusto y su poder real en Tabasco, Chiapas y diversas estructuras en el país; también los amagues de Ricardo Monreal, cercanos pero no tan juntos. Y por supuesto el anuncio de rompimiento de Marcelo Ebrard, que día con día eleva el tono de su mensaje: apenas ayer dijo que los resultados de la encuesta presidencial de Morena ya los tenían antes del conteo. Sin embargo, del final al principio, se puede decir que la tibieza de Ebrard lo desgastó a un nivel inimaginable, y su capital político se ha ido deslavando; Monreal se mantiene en el equipo de Claudia y difícilmente se animará a jugarle contras a Morena después de lo mal que le fue en los últimos tres años, y Adán Augusto no podría darle la espalda a Claudia porque sería tanto como traicionar al presidente López Obrador, acto que sería el fin de su incipiente fama nacional.
Ahora Claudia, aún sin que empiecen las campañas, está más concentrada en administrar su 50 por ciento de preferencias electorales que en defenderse. Xóchitl no, ella está tratando de hacer equipo y encontrar un discurso atractivo fuera de las tendencias de Twitter (X) y de los sectores panistas convencidos con su persona. Aquí pasa lo que en los equipos de futbol, siempre se cansa menos el que trae el balón, y comete menos errores el que lleva tres goles de ventaja.
Por eso son tan importantes los resultados que suelta la encuesta nacional en vivienda de Buendía & Márquez. Por eso han causado tanto impacto. Porque nos dice que Claudia tiene 50 puntos de opinión buena y muy buena, con solo 11 puntos de mala y muy mala, mientras que Xóchitl aparece con 18 puntos con buena y muy buena, contra 20 de mala y muy mala. La candidata del PAN tiene más negativos que positivos, ¿qué tan difícil es remontar el marcador? Mucho.
Por eso ahora Claudia se muestra poderosa, conocedora que tiene un pie adentro de Palacio Nacional y sólo un tremendo error de su parte podría alejarla de ser la primera presidenta de México.