EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

Octubre 22, 2007


Para Laura Esponda, artista.
Centro Cultural Universitario en Tlatelolco
Hoy se inaugura el Centro Cultural Universitario instalado en el que fuera edificio de la Secretaría de Relaciones Exteriores, en
Tlatelolco. Puesto bajo la dirección de Sergio Raúl Arroyo, el CCU-T alojará y exhibirá la Colección de pintura de Andrés Blastein,
con curaduría de James Oles. Hasta ahora lo que ha recibido mayor difusión es el Memorial de 1968 que contribuirá a mantener
fresca la memoria de lo ocurrido en aquel año fascinante y trágico. La curaduría de la parte museográfica es de Álvaro Vázquez
Mantecón y contará con muchas horas de grabación en video de diversas personas que participaron en los hechos deL 68. Las 57
grabaciones son del cineasta Nicolás Echevarría, quien puso frente a la cámara a decenas de sesentaiocheros, muchos de los
cuales, me consta, no pudieron evitar la rabia y una tristeza que frecuentemente llegó a las lágrimas. El Centro Cultural, obra de
Gerardo Estrada, coordinador de Difusión Cultural de la UNAM, será inaugurado por el rector de esa casa de estudios, el doctor
Juan Ramón de la Fuente.
Terminó la Feria del Libro del Zócalo
Con carpas puestas sobre la enorme explanada de la Plaza Mayor se celebra cada año la Feria del Libro que organiza la Secretaría
de Cultura del Distrito Federal. La asistencia es tumultuosa y los expositores terminan satisfechos de sus ventas. Igualmente,
quienes aparecen en presentaciones de nuevos títulos, conferencias, lecturas, mesas redondas o debates se van satisfechos por
la respuesta de un público entusiasta y participativo. Es del todo estimulante la asistencia de ese gentío que llena cada uno de los
lugares donde hay alguna actividad. Sin embargo, con ganas de buscar pelos en la sopa, resulta verdaderamente tortuoso asistir
a un recital de poesía en una carpa llena de personas de todas las edades deseosas de tomar parte en el acto mágico que
comunica al poeta con el receptor. El sábado, mientras una poeta leía sus producciones y dialogaba con la multitud, los
tamborazos de los danzantes convertían aquello en un tormento, al que contribuía la música, por supuesto a todo volumen, de
un foro colocado a la entrada de la calle de Moneda. ¿No habría manera de evitar esas agresiones contra los escritores y el
público? Los practicantes de danzas presuntamente autóctonas disponen todo el año del Zócalo y, en beneficio de una cultura
amplia y abierta, la única aceptable, sería de agradecerse que descansaran al menos durante los días de la feria, aunque podrían
seguir ofreciendo sus sahumerios y artesanías sin interrumpir a nadie.
El Premio Nacional a Sergio Fernández
Como se va haciendo costumbre, jurados que se integran con personajes del ámbito universitario suelen premiar a sus pares.
Esta vez, el jurado que designó el gobierno de la República decidió otorgar a Sergio Fernández el Premio Nacional de Ciencias y
Artes en la categoría de lingüística y literatura. Con décadas entregadas al magisterio en la UNAM y una obra literaria en la que
hay ensayo académico y creación literaria, destaca en la producción de este autor su novela Los peces, que ha merecido varias
ediciones. Apenas esta semana apareció el libro 50 años: homenaje a Sergio Fernández, volumen que reúne las conferencias
pronunciadas durante el homenaje rendido en septiembre al ahora Premio Nacional. El también autor de Los desfiguros de mi
corazón, entrevistado por Carlos Paul de La Jornada, declaró que “hace falta cierta higiene” en la Facultad de Filosofía y Letras, de
la que es docente. “La tienen –agregó—totalmente abandonada. El auditorio Justo Sierra está invadido por gente que ni siquiera
es universitaria. Es una cosa muy fea. Ya me cansé de decirle al rector. Estoy esperando al próximo a ver si hace caso”. Ojalá.
24 de febrero, Día de la Bandera
Como en México no hay asuntos que resolver, el gobierno de la República –cualquier cosa que eso signifique—decidió ponerle un
parche a la Ley sobre el Escudo, la Bandera y el Himno Nacionales, según el cual a partir de pasado mañana “los poderes de los
tres órdenes de gobierno realizarán jornadas cívicas en (de) conmemoración, veneración y exaltación de la Bandera
Nacional” (bandera y nacional con mayúsculas según la ridícula ortografía burocrática). El verbo conmemorar, que según el bodrio
de la Real Academia significa “hacer memoria o conmemoración” (conmemorar es hacer conmemoración, ¡genial!), tendría que
explicarse en este caso, pues parece ocioso que se tenga que hacer memoria de la bandera, como si los mexicanos pudiéramos
caer en amnesia ante un símbolo que está incluso en las partes pudendas de una cantante o por si alguien olvidó que el pabellón
patrio tiene tres colores con el escudo nacional en medio. No menos curioso es que se disponga venerar y exaltar la bandera
precisamente ahora en que funcionarios apátridas ceden soberanía al aceptar sumisamente el llamado Plan México o cuando se
regala la riqueza nacional y social a los beneficiarios del Fobaproa, como en el caso de Aeroméxico. En tales condiciones, la
declaración de amor por la bandera suena más falsa que un billete de tres pesos.
Breviario…
En la Casa Talavera –Talavera 20, en la Merced– se inaugura mañana martes la exposición colectiva Figuratenlamerced en la que
participan Eloy Tarcisio, Gabriel Macotela, René Freire y mi paisano Roberto Parodi. Inauguran el rector de la Universidad
Autónoma de la Ciudad de México, Manuel Pérez Rocha, y el coordinador de Difusión Cultural de esa institución, el poeta Óscar
González. @@@ El Museo de la Fotografía anexo a la Fototeca de Pachuca estrena museografía, la que esperamos permita ofrecer
muchas de las joyas que guarda esa institución. @@@ Fue presentada la revista Examen, órgano del Partido Revolucionario
Institucional que con esta publicación, dice su director Miguel López Azuara, se propone estimular el análisis global de los
asuntos nacionales internacionales y aportar no únicamente remedios, sino incluso antídotos para evitar efectos indeseables. En
este primer número se publican textos de Eduardo R. Huchim, David Ibarra, Norberto Bobbio, Jorge Bustamante, Rosario Green,
José Luis Piñeyro, Rafael Cardona, Catalina Noriega y muchos otros intelectuales, priistas unos, otros no, pero todos con algo
interesante que aportar.