EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

Septiembre 24, 2007

El bicentenario, un festejo de todos
Fue bueno el discurso de Rafael Tovar al tomar posesión como coordinador de los festejos del bicentenario de la independencia y
el centenario de la revolución. Dijo el funcionario que todos pensamos diferente y sentimos de modo distinto, “y por esa gran
riqueza de formas de vida y de culturas todos estamos en aptitud de aportar algo a México”. No hay nadie, agregó, que no pueda
aportar algo, porque no hay nadie que no sea parte de la historia de nuestra patria”. También, como un reconocimiento de las
diferencias de hoy, dijo que “Si bien el pasado nos pertenece a todos por igual, cada uno tiene la potestad de apreciarlo de
manera distinta”. Lo central, en estos días de crispación social, fue plantearse que el propósito de los festejos se cumplirá “en el
momento en que cada mexicano, con el pleno respeto que significa su pensamiento en el entramado de nuestra diversidad,
conozca de mejor manera nuestra historia y así pueda valorarla a cabalidad, cuando suene la última campanada del año 2010 y
los valores de unidad y justicia que encarnan la independencia y la revolución sean una celebración permanente en cada uno de
nosotros”.
Miguel Hidalgo y el maistro Moreira
Humberto Moreira Valdés, quien cobra como gobernador de Coahuila, no debe tener mucho trabajo pues se propone encabezar
“un gran movimiento para que en el país nos digan realmente cuál era la imagen de Miguel Hidalgo”, pues la que tenemos, “del
señor calvito con cabellos blancos, con su cabello largo (en la parte posterior), con cara de bonachón, con rostro alargado,
delgado y con algo de papada no corresponde al verdadero Hidalgo”. Para el docto profesor, “la dificultad que tenemos con los
insurgentes, con la independencia, es que no había fotografía”–no te dilates, Daguerre. Lo que tenemos, dice el maestro en
historia y ciencias sociales, “son algunas pinturas hechas en su tiempo” –que nadie conoce– y sobre todo después –sí, la del
calvito, canoso y bonachón. En fin, que no se sabe cómo era el Padre de la Patria, pero el ínclito góber ya resolvió el enigma y
hasta difundió una estampa que, según él, sí es el vivo retrato del cura de Dolores. En realidad, se trata de una muy conocida
litografía ejecutada por Claudio Linati, quien llegó a México en 1826 y por supuesto nunca conoció a Hidalgo, pero eso no lo
sabe el cultísimo gobernador ni parece que le importe, pues él está muy ocupado saboteando la reforma electoral.
El libertador según Linati y sus Costumes
En su libro Costumes Civils, Militaires et Religieux du Mexique, libro publicado en Bruselas en 1828, Linati incluyó el retrato de
Hidalgo que el maistro Moreira da por verdadero. Pero el propio Linati aclara que, “habiendo merecido la confianza y la amistad
de uno de los compañeros del infortunado cura de Dolores, obtuvo permiso de tomar una copia de un retrato hecho en cera que
aquel poseía, y de perfeccionarlo de acuerdo con las indicaciones que tuvo a bien darle”. Y aunque agrega que su bosquejo
“marca con exactitud los rasgos” de Hidalgo, lo cierto es que si “perfeccionó” el retrato ya es dudoso el resultado. Andrés
Henestrosa, más cauto, anota las “distorsiones, sorprendentes para nosotros” de las representaciones de Moctezuma y de
Hidalgo, si bien, en abono del artista señala que, “en la imposibilidad de contar para estos dos retratos con modelos vivos, Linati,
probablemente, hizo lo único que estaba a su alcance: fiarse de su intuición y, a partir de algunos datos, los pocos de los que
podía disponer, ‘reconstruyó’ sus temas. Naturalmente, los resultados estuvieron condicionados por su propia formación artística
que fue académica”, lo que “tiñe y determina la concepción del artista que no hace sino entregarnos su visión”. Con todas estas
salvedades, hay que decir que el Hidalgo de Linati, con sombrero del que caen cabellos blancos y ondulados, tiene la cara mucho
más ancha que las imágenes oficiales y la boca, notoriamente más pequeña, no tiene los labios carnosos que le conocemos, pero
los ojos son grandes y tristones, como suelen verse comúnmente, y la nariz es larga y levemente aguileña al igual que en otras
representaciones.
Demanda contra Dios y ayuda de Supermán
En Estados Unidos –¿dónde más?– el senador demócrata local Ernie Chambers (allá hay estados con senado) demandó a Dios ante
los tribunales, no del cielo, sino de Nebraska, acusándolo de producir temor, muerte y destrucción y aterrorizar a los sufridos
seres humanos con inundaciones, huracanes y otros males. En Puebla, no se queda atrás Jorge Ruiz Romero, precandidato priísta
no a jefe de policía, sino a mero diputado local, quien tiene como lema “La gente quiere seguridad” y como símbolo la figura de
Supermán, lo que permite suponer que si el señor Ruiz Romero llega a ocupar una curul, desde ahí le dará instrucciones al
hombre de acero para que tienda sobre los sufridos poblanos su capa protectora. De ser el caso, nos conformaríamos con que
amparara a las jovencitas de la amenaza que representan el góber precioso y sus amigotes.
Breviario…
Don José Ángel Ávila Pérez, secretario de Gobierno del Distrito Federal, tuvo la desgracia de perder a su señora madre, por lo que
funcionarios perredistas dieron en hacer caravana con sombrero ajeno, pues publicaron esquelas pagadas por los contribuyentes,
aunque eso sí, muy piadosamente los delegados en Tláhuac y La Magdalena Contreras incluyeron grandes cruces en sus
desplegados de condolencia, a Dios rogando y con el mazo dando (a los ciudadanos). @@@ Mañana, a las 18:30 horas, en la
librería del Fondo de Cultura de Miguel Ángel de Quevedo 115, se presenta El guerrero del alba. La vida de Vicente Guerrero, obra
de Raquel Huerta-Nava. @@@ El jueves, a las 19 horas, en la Casa Lamm, se presenta el libro Los transgénicos. Oportunidades y
amenazas, de Víctor M. Villalobos A., con prólogo del llamado padre de la revolución verde, Norman Bourlag, Premio Nobel de la
Paz. @@@ A los 90 años de edad, murió en la ciudad de México Luis Fernández González, fundador de Fernández Editores. @@@
En un accidente de tránsito en la carretera Tuxtla Gutiérrez-San Cristóbal de Las Casas falleció el padre Andrés Aubry, historiador
francés que mereció en 2001 el Premio Chiapas.