EL-SUR

Lunes 06 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

Diciembre 04, 2017

Cátedra Fernando del Paso

En la Universidad de Guadalajara, al inaugurar la cátedra que lleva su nombre, Fernando del Paso, el último genio de las letras que nos queda, dijo entre otras cosas que “Noticias del Imperio es, quizás, de toda mi obra la más vulnerable. Un crítico avezado, o un sicólogo que conozca nuestra historia bien puede decir que la Carlota de mi novela no se parece a la Carlota histórica. Y quizás podría tener razón. Pero desde ahora quiero decir que eso no me importaría: yo me enamoré del personaje real desde que comencé a documentarme y me porté con ella como un macho: la violé varias veces cuando era una adolescente y ya vieja y loca, mamé de sus pechos. Sentí por ella una gran ternura —también por Maximiliano– y descubrí que ambos habían sido embaucados en una aventura que los iba a perder para siempre”, para después agregar: “También Benito Juárez cayó en la trampa, pero él salió indemne” (¡?).

Díez-Canedo y la Filuni

En la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, Joaquín Díez-Canedo, director general de Publicaciones y Fomento Editorial de la UNAM, anunció que del 25 al 30 de septiembre de 2018 se realizará la segunda Feria Internacional del Libro Universitario, una de las iniciativas más felices y prometedoras de la Coordinación de Difusión Cultural de la máxima casa de estudios. La sede de la Filuni será el Centro de Exposiciones y Congresos que está situado a espaldas de la Ciudad Universitaria. Invitada de honor será la Universidad Nacional de Colombia, que cuenta con una rica tradición editorial. Habrá, por supuesto, actividades académicas relacionadas con el libro y para todo público múltiples atractivos. El objetivo central de la Filuni es, dijo Díez-Canedo, dar visibilidad a las editoriales universitarias que trabajan al margen de las prácticas comerciales del mundo editorial.

Apareció Julio César Schara

Ligado a la generación de la onda por edad, vocación y amigos de juventud, Julio César Schara se ha convertido en un fantasma que aparece y desaparece a voluntad. Ha sido funcionario público, diplomático en Centroamérica, donde fue profesor de varias universidades como lo fue también en España y en la Ciudad de México en la UNAM y en la Universidad del Valle de México. Ahora lo descubrimos en San Juan del Río como director fundador del Instituto de Investigaciones Multidisciplinarias de la Universidad Autónoma de Querétaro, donde ha desplegado un amplio programa de publicaciones. En lo personal se mantiene produciendo (ha escrito una docena de poemarios) y entre sus últimos títulos se cuentan Lauro López. Vida, obra y palabra (2008), Diálogos transdisciplinarios (2009), Patricia Henríquez (2016) y la antología de poesía africana Orfeo negro traducida por él mismo del francés, obra que apareció este año y que próximamente la tendremos en edición corregida y aumentada con el título de Poesía Negra y Malgache, con prólogo y presentación de ni más ni menos que de Leopold Sédar Senghor. En fin, que Schara es un personaje en plena creatividad.

Cien años de El Santo

Dice el crítico Rafael Aviña que el tulancinguense Rodolfo Guzmán Huerta, más conocido como El Santo, de quien se celebra el centenario, se inició como luchador a mediados de los años 30 bajo nombres como Constantino, Hombre Rojo o El Murciélago Enmascara-do. Su debut con la máscara plateada, ya como El Santo, ocurrió en 1942 y 10 años después se estrenó la película Santo, el Enmascarado de Plata, que marcaría su entrada en la cultura popular. Antes, sin embargo, ya era una figura muy conocida porque la historieta con su nombre de batalla estaba incluida en Pepín o Chamaco, revistas de altísima circulación en los años 40 y 50, entre otras cosas porque incluían fotonovelas por entregas que eran condenadas desde el púlpito. Luego se publicó como historieta aparte Santo el Enmascarado de Plata, de José G. Cruz, que llegó a vender más de un millón de ejemplares a la semana. Sobre el argentífero gladiador –cuyos filmes, como los de Juan Orol,  todavía en los años 70 se proyectaban en una sala parisina para regocijo de los espectadores–, la Filmoteca de la UNAM  ha preparado un “ciclo de homenaje” que se proyectará en la Sala Julio Bracho a partir del próximo jueves a las 11 de la mañana. Buen provecho.

Breviario…

Doña Ifigenia Martínez era candidata a obtener, con méritos sobradísimos, la Medalla Belisario Domínguez, pero su partido, el PRD, no le perdona que apoye la candidatura más viable de la izquierda, que es la de Andrés Manuel López Obrador. De ahí algunos perredistas gestionaran que la medalla que otorga el Senado no fuera para ella. Finalmente le tocará a una señora que no representa problema para el PRI, el PAN y sus comparsas. @@@ Otro condecorado por las instituciones –lo premió la ALDF porque ya había dejado de matar mujeres–, Goyo Cárdenas, es ahora personaje del filme Los crímenes de Mar del Norte, del muy inteligente cineasta José Buil, quien, en esta era de feminicidios, presenta a su protagonista como lo que fue: “Un ser despreciable, un mito producto de la cultura solemne del PRI”.