EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

LA REPÚBLICA DE LAS LETRAS

Humberto Musacchio

Mayo 22, 2006

 

Los candidatos, ajenos a la cultura
En un documento titulado “No hay democracia sin cultura”, un grupo de artistas señala que “ninguno de los candidatos se interesa de manera concreta en la cultura, valor decisivo de nuestra sociedad”, y “no parecen interesados en garantizar la formación integral de los ciudadanos”. Entre los firmantes están el escritor Juan Villoro, la fotógrafa Maya Goded y los actores Leticia Egurrola, Gael García Bernal, Daniel Giménez Cacho, Diego Luna, Dolores Heredia, Leticia Huijara y Jesús Ochoa, para quienes México, “tantas veces promovido a través de la creatividad de sus artistas y artesanos, tiene candidatos ajenos a la cultura”, a quienes les recuerdan que “los pueblos que se han desarrollado de manera satisfactoria han sabido invertir en (…) la formación integral de los ciudadanos, (de la) que en buena medida depende el acceso a la educación, las redes de información y las expresiones del arte”. El texto lo firman también los cineastas Carlos Cuarón y Fernando Embcke; los caricaturistas Jis y Trino, los músicos Tito Fuentes y Francisco Ayala de Molotov, Emmanuel del Real, Enrique Rangel y Tito Fuentes de Café Tacuba y Julieta Venegas; el guionista Alejandro Lubezki; el locutor Rulo; los productores Lynn Fainchtein, Cristian Valdeliebre y Federico Gonzalez Compeán; y la artista visual Laureana Toledo, quienes se manifiestan contra “la publicidad negativa que ha introducido la discriminación y la calumnia en donde debería haber debate público”, y exhortan a que “las campañas pasen del ataque a los adversarios a la discusión de ideas y propuestas de las que depende el verdadero juego democrático”.
Tres mexicanos, finalistas en Gijón
El próximo mes de julio, durante la XIX Semana Negra de Gijón, que se celebrará en esa ciudad balneario de Asturias, la Asociación Internacional de Escritores Policiacos, la AIEP, entregará cuatro premios. Entre los finalistas del Premio Memorial Silverio Cañada, mismo que se otorga a la mejor novela negra escrita originalmente en español, figuran los escritores mexicanos Eduardo Monteverde, por Las cenizas de Almagro (Ediciones B), y Bef (así se firma) por Tiempo de alacranes (Ed. Joaquín Mortiz); en la disputa por el Premio Espartaco a la Mejor Novela Histórica aparecida en español está Victoria, del prolífico Eugenio Aguirre (Ed. Mortiz). Lamentablemente este año no hay mexicanos entre los aspirantes al prestigioso Premio Internacional de Novela Dashiell Hammett, que se pelean tres españoles (José Ovejero, José Ángel Mañas y Lorenzo Silva) y el cubano Leonardo Padura, bien conocido por aquí. Tampoco hay paisanos nuestros que puedan ganar Premio Internacional Rodolfo Walsh para obra de no ficción de tema criminal, mismo que el año pasado se le otorgó al citado Monteverde por Lo peor del horror.
Carballo: los textos de Excélsior
En el extinto suplemento Diorama de la Cultura de Excélsior, Emmanuel Carballo publicó su Diario público, una columna que era referencia indispensable en el medio intelectual. Ahora, afortunadamente, la Dirección General de Publicaciones del Conaculta acaba de publicar esos textos reunidos como Diario público 1966-1968, lo que constituye un inmejorable retrato de la vida literaria de aquellos años. Implacable, agudo, certero, Emmanuel da cuenta de obras y nombres, de libros y hechos que delinearon el perfil cultural de la década prodigiosa. “El fundador de nuestra crítica”, como le llama el escritor Víctor Manuel Camposeco, repasa la pequeña feria de grandes vanidades, los chispazos que iluminaron una época, el ambiente exultante, el ansia de renovación que sacudía la vida mexicana en todos los órdenes y a la que el criminal Gustavo Díaz Ordaz cerró el paso la tarde del 2 de octubre en Tlatelolco, donde estuvo Carballo con su entonces esposa Neus Espresate. El autor narra su terrible experiencia humana y ciudadana, pero el crítico se sobrepone para decirnos, en una de las muchas notas que aporta para situar los hechos en contexto, que “es muy pronto todavía para juzgar artísticamente” el cúmulo de textos que tomaron como tema la noche ominosa. En fin, que con su periodismo de los sesenta, hizo Emmanuel un libro de esos que dialogan con la inteligencia y el corazón de los lectores. Espléndido.
Censura contra Fernández Ponte
Para cerrar la primera Semana de la Libertad de Expresión, celebrada en la Universidad Autónoma de Querétaro, estaba programa la conferencia magistral “De los retos de registrar y transmitir la realidad: la falacia de la inocencia de la información”, del muy ameritado Fausto Fernández Ponte, reporterazo que ha forjado una genuina leyenda en el periodismo mexicano, sobre todo en sus muchos años en la casa Excélsior. El título debió alarmar al señor Raúl Iturralde, rector de esa sufrida institución, quien oyó “falacia” y creyó que se trata de una grosería con referencias genitales. Santiguándose y para no perder el favor del gobierno panista al que sirve, este Millán Astray (aquel del grito lanzado frente a Unamuno: ¡Muera la inteligencia, viva la muerte!) decidió suspender la conferencia y el acto de clausura, lo que habla elocuentemente de cómo entiende la libertad de expresión.
Breviario…
Con sus muchas horas de vuelo, su cultura y su calidez, Javier Solórzano llegó a TV Azteca y renovó el noticiero matutino del canal 13 al respetar la inteligencia del espectador para hacerlo parte de la información y no el receptor pasivo del caos dizque noticioso tan malamente editorializado que se le ofrece todos los dìas. Luego de un mes en el noticiero De 7 a 9 Solórzano se despidió. TV Azteca y el público se lo pierden. *** Murió el actor Abel Woolrich, por lo que enviamos un abrazo solidario a su hermana, la también actriz Paloma Woolrich, y a la madre de ambos, la pintora Fanny Rabel. *** Llegaron a esta república tres libros –bellos, bien impresos y de elegante forro– de Rodolfo Naró (Tequila, Jal., 1967), Los días inútiles, Año de gracia y El antiguo olvido. Los dos primeros son reediciones y el tercero permite apreciar los avances del autor, de quien Máximo Simpson dice que es “un poeta en que la experiencia se transfigura en imágenes memorables, en poesía”.