EL-SUR

Martes 30 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

La Secretaría de Cultura va

Humberto Musacchio

Diciembre 14, 2015

De repente, a nuestra clase política le entraron las prisas y sobre las rodillas, sin mayor debate, haciendo caso omiso de advertencias prudentes, se aprobó lo que seguramente será un esperpento, con duplicidades y omisiones que representarán más dinero que aquello que supuestamente permitirá ahorrar la Secretaría de Cultura. Lo lógico, lo esperado, es que Rafael Tovar y de Teresa quede al frente de la flamante dependencia, pues de nuestros funcionarios es quien tiene mayor conocimiento y experiencia. Pero en México nunca se sabe, y menos con los priistas. Por supuesto, hay el riesgo de que hagan con la dependencia un papalote y con el papalote un cucurucho, pero ocurre que tendrá a su cargo el patrimonio histórico y artístico de la nación, que no es reemplazable, aunque así lo crean numerosos alcaldes y gobernadores. Subsisten el INBA y el INAH, pero no queda claro en qué papel, con qué funciones y cuánta autonomía. Por lo pronto, la ley que crea la Secult (¿adoptarán ese acrónimo?) ya anda recorriendo las legislaturas de los estados en busca de ratificación.

Murió Fuensanta Zertuche

En la ciudad de México, a los 72 años, murió la regiomontana Fuensanta, quien por la opulencia de sus formas cobró fama como vedette, pero era abogada, actriz de varias obras teatrales dirigidas por Juan José Gurrola y de 25 películas, entre otras Fando y Lis, de Jodorowsky. Su nombre completo era María Fuensanta Zertuche Terán y con él era conocida en el taller de poesía de Óscar Oliva, al que asistió un tiempo considerable. Era hija de militantes comunistas y estaba orgullosa de serlo. Su padre, Francisco M. Zer-tuche, catedrático de la Univer-sidad Autónoma de Nuevo León, fue muy cercano a Raúl Rangel Frías, en tanto que su madre, María Terán, era una profesora que hizo estudiar piano a la hija. En entrevista concedida a una periodista de Monterrey, Fuensanta le dijo: “En mi casa, cuando mi papá llegaba a las veintitantas horas, bailaban los fantasmas de Sor Juana, de Rulfo, mezclados con las anécdotas de Valentín Cam-pa y de Vallejo”.

La FIL discrimina a tapatíos

Escribe desde Guadalajara Juan José Doñán y comenta que este año “el maremágnum de la Feria Internacional del Libro… no fue tan tumultuario como de manera tozuda y dogmática pretenden sus organizadores”, quizá por el gasto que significó “el Buen Fin” o porque la “precaria” representación británica “ni remotamente puede dar una idea de la riqueza del Reino Unido en el ámbito de las manifestaciones artísticas e intelectuales”. Se queja Doñán de que los integrantes de la comunidad cultural jalisciense “con muy contadas excepciones, terminan siendo arrimados en su propia casa”, pues “al grueso de escritores, editores, músicos, artistas visuales, grupos de danza, teatreros, periodistas culturales y anexas, que residen en Jalisco, se les admite como espectadores pero no como copartícipes de una feria que si para algo se concibió fue para tratar de legitimar a los jeques universitarios, que en la práctica son orgullosamente candil de la calle y oscuridad de su casa”. En efecto, si hubiera justicia, Juan José Doñán sería dueño ya del Premio Nacional de Periodismo y de varios reconocimientos más, pero resulta demasiado incómodo para las pandillas que se reparten esos pasteles.

¿Por qué dan los premios?

Desde Jalapa escribe Juan José Barrientos, quien señala que hay falta de transparencia en los muchos premios literarios que reparte Bellas Artes. Pide que, como en otro tiempo, se emita un boletín por cada concurso aclarando cuántas obras participaron, quiénes fueron los integrantes del jurado y exponiendo los motivos por los que se otorga el premio respectivo. Como se trata de dineros públicos, nada mal estaría explicar cómo, en qué y en quiénes se gastan esos recursos, aunque generalmente las razones que se asientan en el acta son generalidades aceptadas, pero, en efecto, insuficientes. Barrientos también se queja de que los concursos se limitan a poesía, novela, cuento, ensayo y teatro y dejan fuera reportaje, entrevista, biografía, relatos de viaje y memorias, de las que Conaculta edita una interesante colección, pero no hay un concurso que podría arrojar buenos resultados. En, fin, que ahí quedan las propuestas.

Breviario…

Los amigos de Guillermo Sheridan andan movidos gestionando que El Vinagrillo, como le dicen sus malquerientes –que son muchos–, ingrese a El Colegio Nacional, donde ya fue rechazado una vez. Ahora pretenden colarlo por la puerta trasera, pero hay otra candidatura, la de Gabriel Orozco, esa sí de amplísimo mérito, que deberá imponerse, a menos que tengan más peso la manipulación y la componenda. @@@ Como si se tratara de la guarida de toda clase de delincuentes, así llegaron decenas de policías e inspectores de varias dependencias a clausurar La Pulquería, centro cultural ubicado en Insurgentes, en la colonia Roma, uno de los pocos lugares baratos para los jóvenes. @@@ Regale libros. Los hay lujosos y modestos, caros y baratos, para gustos refinados y para quienes se inician en la lectura. Quien regala libros siempre queda bien.