EL-SUR

Viernes 14 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

La semana

Arturo Martínez Núñez

Septiembre 17, 2005

La primera etapa de la elección panista de donde surgirá el que será el abanderado blanquiazul, concluyó arrojando una gran sorpresa: Felipe Calderón Hinojosa, panista desde la cuna, hijo de uno de los padres fundadores del partido y alumno aventajado de Carlos Castillo Peraza, se alzó con una victoria que no se esperaba ni siquiera dentro de su equipo de campaña. Menos aún en el cuartel general del delfín presidencial.

De nada le valieron al autodenominado hombrecito de Bucareli los millones de pesos gastados en spots televisivos, ni la coordinación de campaña desde Televisa San Ángel, ni el apoyo abierto y descarado de algunos secretarios de estado –que en su momento denunció Francisco Barrio al declinar sus aspiraciones. El panismo tradicional desdeñó la impostura del flemático ex secretario de Gobernación, quien hace apenas 11 años era consejero ciudadano del IFE, hace ocho diputado externo en San Lázaro, y a partir del 2000 más panista que el difunto Gómez Morín.

Creel no despierta pasión ni entre los que lo aborrecen. Transmite tanta calidez como un pingüino austral en algún documental del Discovery Channel. Apenas el martes se reúne con el presidente Fox y el miércoles anuncia su rompimiento con el foxismo y dice que en caso de ser elegido, en su gobierno no habrá continuidad porque eso significaría “más desempleo e inseguridad”. El candidato Creel nos advierte que cambiará su estrategia y que recorrerá en autobús los estados en los que se desarrollará la siguiente etapa del proceso panista. Resulta pues, que ahora va a comenzar a hacer todas las cosas que debió de hacer desde el principio y que son el a,b,c, de las campañas delfinescas: a) deslindarse del personaje que lo creó, b) quitarse la imagen de chico “totalmente palacio”, y c) darse baños de pueblo. Lo que nadie le dijo a Creel es que en política la velocidad mata, para bien y para mal.

Es demasiado tarde para él. No dudo de que si se emplea a fondo en el sureste –como parece ser que hará– pueda detener el naufragio de su barca, pero una cosa es detener el hundimiento y otra muy distinta es reflotar la embarcación. Creel sufrirá ahora en carne propia lo que significa ser el candidato perdedor, el tonto de la clase, el apestado al que nadie quiere acercarse. Porque en las cuestiones del poder el efecto dominó es determinante: los panistas que estaban esperando alguna señal para hacer la cargada a favor de uno u otro apoyarán a Felipe Calderón y harán el vacío al otrora poderoso precandidato.

Santiago Creel cometió el error histórico de creer que teniendo el favor de la cabañita presidencial tendría automáticamente el apoyo del PAN y del resto del país. Se equivocó. El epitafio del personaje que siempre se preocupó más por el tejido de sus corbatas que por la gobernabilidad del país podría ser algo elegante, tipo: lo que natura no da, Martita no presta.

El próximo domingo 18, habrá elecciones en la República Federal Alemana. Cuando todos los especialistas hablaban ya de la inevitable derrota de Shroeder, el canciller alemán se ha levantado de las cenizas y todo parece indicar que el resultado de las urnas será mucho más cerrado de lo previsto. La coalición de derecha encabezada por Ángela Merkel difícilmente alcanzará la mayoría necesaria para hacer gobierno y muy probablemente estaremos viendo un gobierno de concertación, donde los dos grandes partidos se pongan de acuerdo y formen gobierno. Otro dato interesante es la subida en las preferencias electorales del PDS, partido que se hace llamar “La Izquierda”, que fuera el antiguo Partido Comunista y que es liderado por Oskar Lafontaine, ex ministro de Shroeder. En la última encuesta, el PDS alcanza el 8 por ciento de las preferencias, por encima de los verdes del ministro de exteriores Joschka Fischer; de los demócratas liberales y de los neo nazis.

Las Naciones Unidas cumplen 60 años. Los festejos de la organización que alguna vez fue el máximo foro mundial, se ven empañados por diversos acontecimientos. En primer lugar, las Naciones Unidas necesitan ser refundadas de manera urgente. Todos sus órganos de gobierno son anacrónicos y disfuncionales. El Consejo de Seguridad fue dinamitado por Estados Unidos, que al ignorar sus resoluciones, lo puso en jaque mate. Por si fuera poco, en recientes fechas se publicó un informe sobre la corrupción alrededor del programa Petróleo por Alimentos. Todos los especialistas coinciden en que la gestión de Kofi Annan en la materia ha sido cuando menos tibia y aunque no se ha podido comprobar que él personalmente esté involucrado en alguna maniobra sucia, está claro que tampoco hizo nada por impedirlo. Lo que ha quedado de manifiesto es la ineptitud, mega burocracia y elefantiasis de una entidad que debiera de ser ejemplo de eficiencia, modernidad y transparencia. Son muchas las instituciones y programas dentro de la ONU que son encomiables y sin las cuales no se comprendería el presente de la humanidad (FAO, UNESCO, PNUD, ACNUR, UNICEF y un largo etcétera), pero lo que necesita ser remplazado urgentemente es la estructura de gobierno y administración.

Uno de los daños colaterales del huracán Katrina, es el aumento de los precios del petróleo. Algunos expertos hablan ya de una crisis energética que pudiera ser similar a la de los años setenta. En 1999 el precio del barril promedió diez dólares; recientemente andamos por los 70, pero se teme que llegue y sobrepase los 100. El problema es que el meteoro con nombre de bella mujer, ha destruido partes enteras de la cadena de valor en el golfo de México: bases marinas, oleoductos, refinerías y líneas de poder. Sin embargo, el problema mayor no es con el crudo, sino con los productos refinados especialmente la gasolina. Los países de la OCDE no cuentan con reservas estratégicas de este producto y aún antes del huracán, Estados Unidos estaban ya al borde de su capacidad e importaban cerca del 10 por ciento de su demanda. Katrina ha obligado al cierre de ocho refinerías que constituyen cerca de la décima parte de la capacidad de producción de gasolina en Estados Unidos. El riesgo subyacente es que ocurra una segunda tragedia mundial (otro huracán, un atentado, etc…) cuando aún no se haya logrado cubrir la demanda de energéticos. El invierno se acerca amenazante y es ahí donde veremos hasta dónde llega la crisis. Sobra decir que aunque en un principio pareciera que esto beneficia a México en cuanto país productor, esto es falso en primer lugar debido a las grandes cantidades de productos refinados que importamos y en segundo, porque esto produciría una recesión mundial que más lenta la economía global y en consecuencia detendría el crecimiento mexicano.

Felipe Arriaga ha sido liberado por el juez. Enhorabuena. La justicia tardó en aparecer pero finalmente lo hizo. Aquellos que pedían a gritos que el gobernador Zeferino Torreblanca actuara como sus antecesores y manoseara a la ya de por sí toqueteada doña justicia, se quedaron esperando en vano. La división de poderes se respeta o no se respeta. Así de sencillo.

 

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