EL-SUR

Lunes 24 de Enero de 2022

Guerrero, México

Opinión

La Universidad Autónoma de Guerrero ante la violencia

Jesús Mendoza Zaragoza

Junio 05, 2017

También los universitarios han sido alcanzados por la violencia que aqueja a Guerrero. Y desde hace años. No podía ser de otra forma. Todos somos potencialmente víctimas. Y una institución que está tan presente a lo largo y ancho de la geografía guerrerense también ha sido afectada de diferentes formas, ya en sus miembros (empleados, docentes o alumnos) o ya en sus ámbitos institucionales.
Lo que sí ha extrañado, desde hace años, es que esta institución no ha construido respuestas ante el contexto de violencia que afecta a toda la sociedad guerrerense. He escuchado a muchos universitarios que se quejan de que institucionalmente, la Universidad Autónoma de Guerrero (UAG, o UAGro, como últimamente se presenta) ha guardado silencio y no construye respuestas específicas relacionadas con el contexto de violencia que le afecta a ella misma y a toda la sociedad. Sin embargo, en su interior sí se han dado iniciativas de personas, grupos y hasta unidades académicas que han intentado hacer algo al respecto.
Y ya se ven signos de que empieza a despertar y a involucrarse. Uno de ellos es la exigencia del Consejo Universitario de esclarecimiento de asesinatos de universitarios y el otro es seminario nacional Las violencias en México. Causas, consecuencias y derroteros, organizado por la Maestría en Ciencia Política del Instituto Internacional de Estudios Políticos Avanzados celebrado el jueves y viernes pasados. Ojalá que estos signos sean un preludio de acciones significativas de la UAG para responder a los contextos de violencia y para buscar caminos hacia la paz.
La UAG es una institución arraigada ya en el estado de Guerrero, con una historia de altas y bajas, que tiene un inmenso potencial para influir en la actual crisis social generada por la violencia y la inseguridad. Si, sencillamente, enfocara sus recursos institucionales para contribuir a la construcción de la paz, daría un magnífico aporte al pueblo de Guerrero que ansía la paz. Creo que esta contribución la puede dar a través de sus propias tareas universitarias.
A través de la docencia, que es una de sus tareas más directas e inmediatas, la UAG tiene muchas posibilidades. Tiene en sus aulas a muchos miles de alumnos que pueden recibir herramientas que les ayuden para entender y comprender lo que está sucediendo en Guerrero y en el país y para capacitarse profesionalmente para ser agentes de cambio social y de construcción de la paz. Puede la Universidad diseñar y proponer un perfil profesional con sentido social y solidario en las nuevas generaciones. Si solo enseñara a los universitarios a mirarse como ciudadanos responsables, haría maravillas.
Otra tarea universitaria está en la investigación, en la construcción de teorías y de prácticas con alto rigor académico y científico. ¿Por qué no enfocar todo ese capital académico y multidisciplinario hacia la realidad guerrerense en orden a una mejor comprensión de la violencia, de sus factores y causas y de las posibles salidas miradas desde las ciencias? ¿O no sigue siendo cierto que si para algo sirven las ciencias es para transformar la realidad y para hacerla más a la medida del ser humano?
También todo lo que tiene que ver con la extensión universitaria que vincula a la Universidad con las comunidades, con la cultura popular, con los problemas del pueblo, tendría que mirarse como una opción de incidencia para mejorar la vida de los pueblos y de las personas. El servicio social, por ejemplo, puede ser una magnífica herramienta de sensibilización social y de construcción de actitudes solidarias y humanitarias, tan indispensables en la construcción de la paz.
¿O qué le falta a la UAG para ofrecer un aporte más sustancial, desde su propia naturaleza y misión para que Guerrero vaya saliendo de la crisis generada por tanta violencia? ¿Voluntad política? Debiera ser una gran aliada de la sociedad, sobre todo de las víctimas de la violencia y de la pobreza endémica que tenemos en Guerrero. ¿O tienen más fuerza otros intereses diferentes? Está el caso de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos que se ha ido involucrando en proyectos relacionados con la atención a las víctimas y con las demandas sociales que tienen que ver con la corrupción, la violencia y la pobreza extrema.
Necesitamos que la UAG tenga un mayor perfil social y que le apueste a involucrarse más a favor de la justicia social y de la paz, sin salirse de sus fines propiamente universitarios. Que aporte conocimientos, actitudes y servicios, que aporte lo que le hace ser universidad, a favor de la paz y de la justicia social. No tanto que se conviertan en activistas o en luchadores sociales, sino simplemente que sean universitarios con sentido social, que ponen su parte para la construcción de la paz.