EL-SUR

Lunes 24 de Junio de 2024

Guerrero, México

Opinión

La visita del ex presidente Lula a Argentina

Gaspard Estrada

Diciembre 15, 2021

 

La semana pasada, el ex presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo una visita a Argentina, en donde se encontró con el presidente de ese país, Alberto Fernández, así como con su vicepresidenta (y ex jefa de Estado), Cristina Fernández de Kirchner. Durante esta visita, que se prolongó cuatro días, el líder del Partido de los Trabajadores (PT), junto a su comitiva –los ex ministros Celso Amorim (Relaciones Exteriores) y Aloizio Mercadante (Educación, Casa Civil de la Presidencia y Ciencia y Tecnología)– dialogó con líderes políticos, sindicales y sociales del principal socio comercial y político de Brasil en Sudamérica.
Este viaje se enmarca en un momento político particular en Sudamérica, en vísperas de un año electoral que puede cambiar la realidad política de la región. En Chile, la segunda vuelta se llevara a cabo el próximo domingo, y las encuestas muestran que el candidato del centro izquierda, Gabriel Boric (de 35 años de edad, ex líder estudiantil), tiene posibilidades reales de ser elegido como futuro presidente de su país. En Colombia existe la posibilidad de tener una alternancia histórica hacia la izquierda, teniendo en cuenta que el ex alcalde de Bogotá, Gustavo Petro, lidera todas las encuestas de opinión e intenta establecer una coalición con sectores de centro e inclusive de centro derecha para gobernar.
Pero la principal elección del próximo año será la que se llevará a cabo en Brasil. Una eventual victoria de Lula cambiaría la correlación de fuerzas regional. Si bien Lula tiene el respaldo de la mayoría del electorado –según una encuesta publicada ayer por el IPEC (que reemplazó a IBOPE), el fundador del PT dispone del 56% de los votos válidos, frente a los 24% que declaran querer votar a favor del presidente de extrema derecha Jair Bolsonaro–, buena parte de las élites económicas y mediáticas brasileñas continúan rechazando su candidatura. Es por ello que el ex presidente ha decidido usar una de sus ventajas competitivas –su carisma y proyección internacional– para aumentar su peso político y su influencia frente a esas mismas élites, que de manera general buscan tener el reconocimiento de los líderes europeos y norteamericanos. Fue con este propósito que Lula viajó a Europa hace unas semanas. Además de recibir el premio de la revista Politique Internationale al político valiente, de dar sendas conferencias en el parlamento europeo y en el Instituto de Estudios Políticos de París conocido como Sciences Po, Lula se reunió en el viejo continente con el canciller alemán Olaf Scholz, el presidente de Francia, Emmanuel Macron, y el primer ministro español, Pedro Sánchez. Ante la sopresa de la prensa (y de las élites) brasileñas ahora Lula quiere repetir la fórmula, esta vez en el cono sur.
En este sentido, su visita toma una relevancia particular, teniendo en cuenta que hace poco más de diez años, América Latina también era encabezada por líderes progresistas. Si bien había crecimiento económico y progreso social, los instrumentos de integración regional pensados en ese momento no demostraron ser lo suficientemente fuertes para resistir a las alternancias hacia la derecha, provocando que los avances sociales y económicos de la región se fueran para atrás.
Esa es una de las prioridades de Lula a futuro. Según los medios argentinos que cubrieron la visita, uno de los puntos principales de las conversaciones entre el ex presidente (y probablemente futuro) de Brasil, junto con su par argentino, giró en torno a la necesidad de relanzar los mecanismos de integración, en particular el Mercado Común de Sudamérica (Mercosur), así como la Unión de Naciones Sudamericanas (Unasur), en particular en los temas relativos a la concertación política, a la política de defensa, así como en los asuntos ligados a la sanidad. Y es que la pandemia, y por otro lado la irrupción de China en América Latina, hacen indispensable que la región se dote de los instrumentos necesarios para volver a crecer y generar oportunidades para todas y todos.

* Director Ejecutivo del Observatorio Político de América Latina y el Caribe (OPALC), con sede en París.

Twitter : @Gaspard_Estrada