EL-SUR

Martes 07 de Diciembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Las causas motivos del apagón

Humberto Musacchio

Diciembre 31, 2020

 

El reportero le pregunta al grupo de ingenieros, técnicos y administradores del sistema eléctrico. ¿A qué se debió el apagón del lunes?
Respuesta del ingeniero Cacharifas: Pos mire, no es por nada, pero verá usté que… pos así es esto, como que sí, como que no, pero pos ahí vamos más o menos, ¿verdá?
Entra el técnico Kilowaterio: ¡No, no, no! Lo que pasó es que el sistema ora sí que hizo San Lunes, porque debe estar cansado. Tanta fiesta navideña, que la atención a los enfermos de Covid, que el confinamiento hogareño, que las ventas de fin de año, las mañaneras, los rollos de López-Gatell y todo eso, pos ha sido mucho gasto de energía.
Interviene el administrador: El gasto ha sido el necesario para que no se desgaste el sistema.
Aparece el sabio Alambretón: Todo se debió a un desconecte en el sistema interactuante natural, entre la carga y la descarga, o sea, pa que me entiendan, a un empujón que sin querer echó abajo los esfuerzos del licenciado Bar Tres, que marchan en línea con los lineamientos del único que tira línea y mantiene el alineamiento lineal y actual.
En realidá, dice un tipo desfajado que parece el jefe, todo comenzó al quemarse unos pastizales. Porque el pasto arde requetebién y con él generamos energía, tanta, que se sobrecargaron las líneas, tanto la línea media como la delantera, la defensiva y hasta el portero.
Honorio Charretas: Lo que está en juego no es un balón, sino el prestigio de nuestro sindicato, que es charro, sí, pero que gracias a eso ha sabido jinetear muy bien las cuotas y poner a salvo a la empresa, que es un patrimonio público, lo que es notorio.
Sale al quite Fufurufo Morena: El apagón fue causado por los neoliberales y conservadores, empeñados en sabotear la magna labor de nuestro gobierno, que lleva a la nación por un camino ascendente, y ya se sabe que caminar de subida resulta cansado, pero es peor deslizarse por la cuesta que más cuesta, que es la intervención del capital privado en lo que es público y notorio, como dijo Honorio.
Interrumpe el debate el gerente general de la Tienda Especializada en Nada Fácil ni Eléctrico (TEN FE): Como proveedor, siempre he creído que lo privado tiene que seguir siendo privado, porque moches, mordidas y cochupos no se pueden hacer públicos. Imagínense que todo mundo supiera cómo se hacen las transas, ¡se les acabaría el negocio, señores funcionarios! ¡Se quedarían sin su entre, estimados líderes sindicales!
Interviene de nuevo el ingeniero Cacharifas: Pos volviendo al asunto, quiero decir que cuando se cortan los cables, pos se corta también la electrecidá.
Sí –argumenta en apoyo de Cacharifas el gerente de TEN FE–, al cortarse los cables se corta el fluido, pero la razón es clara: el precio de los cables anda por los cielos, y ya los huachicoleros, sin abandonar su negocio principal, han puesto sus ojitos en los miles o millones de kilómetros de cables que hay en todo el país. Se los roban, claro, pero luego, generosamente nos los venden a los proveedores a muy buen precio y nosotros los ofrecemos muy baratos al sistema eléctrico, y de ese modo todos salimos ganando.
En eso irrumpió una voz que salía de la pantalla de televisión. Era el licenciado Bar Tres dirigiéndose a la ciudadanía para explicarle las causas del apagón que afectó a diez millones de personas, mismas que se quedaron sin luz y que en su mayoría ya estaban sin una lux:
“En el Cuatrote (4T) siempre hemos luchado porque nada le falte a cada mexicano, y por eso sostenemos que más vale que algo sosobre y no que fafalte (aplausos). Por eso hemos impulsado la generación de energía de todo tipo, sobre todo la más contaminante. Esta vez se produjo un incendio de pastizales que provocó una falla en las chambranas que afectó las chavetas y los alambres que llevan pallá y pacá la luz. ¿Me entienden?
“La causa fue que el encargado de la vigilancia andaba en la vagancia y se dio unos toques, y no precisamente eléctricos, lo que desató el problema en el cual la empresa que me honro en dirigir, lejos de ser parte del problema, fue parte de la solución, pues hicimos como si todo hubiera sido obra de la casualidad, no de la imprevisión, la ineptitud o la irresponsabilidad…” (se produce un apagón y se interrumpe el mensaje).