EL-SUR

Martes 07 de Julio de 2026

Guerrero, México

Opinión

Laura Ramos y las aguas turbulentas de Elena Garro

Adán Ramírez Serret

Diciembre 06, 2024

 

 

Este jueves fue el quinto día de la FIL Guadalajara, se trata de un día especial, pues es cuando asisten los estudiantes a la feria; miles y miles de adolescentes que inundan el lugar. Esta feria es la segunda más grande del mundo y tiene un pasado brutal por la cantidad de escritoras y escritores que han pasado por aquí: prácticamente los más importantes del mundo, y, también, por los premios que otorga: el Premio en Lenguas Romances y el Sor Juana, que entregan a mujeres cada año, y, que, en 1996, se otorgó a Elena Garro. La Feria del Libro de Guadalajara está llena de vida, gente y libros, dinero… algo que le hizo falta a Elena Garro, quien luego de una vida prolífica en la élite intelectual, murió en una terrible pobreza y soledad.
Mientras deambulo por los laberintos de la feria atestados de gente y libros llevo bajo el brazo Elena Garro: los recuerdos sin provenir, de Laura Ramos (¿?) quien escribe un texto de un enorme valor, pues ella estuvo con Elena durante la entrega del pre-mio Sor Juana 1996 siendo editora de la autora de Los recuerdos del porvenir y vivió en carne propia los últimos años de Garro.
El libro de Ramos arranca contándonos que estuvo con ella esos últimos años y citando dos cartas de Garro a Octavio Paz, en donde en una le dice de manera fría y distante que se haga cargo de su hija, y, en la segunda, le ruega que por favor la perdone a ella, todos sus errores, todo lo que ha dicho de él, todo lo que ellos han vivido, pero que, por favor, se apiade de su hija.
La relación entre Elena Garro y Octavio Paz ha sido de las más, si no es que por mucho la más brutal y controversial en México. Paz, poeta deslumbrante y figura hegemónica del poder literario en México, no solamente fue esposo de Garro sino padre de Helena Paz Garro, con quien tuvo una turbulenta y terrible relación que se puede atisbar en las páginas de este libro de Laura Ramos.
Son los últimos años de la década del noventa. Elena Garro es traída por el Estado a México después de vivir más de treinta años en Europa, en específico en París; su vida allá era bastante precaria, no tenían dinero y era difícil ayudarlas en Francia por lo que un grupo de amigos, escritores y funcionarios decidieron traerlas a México, en específico a Cuernavaca, en donde tendrían una beca y un lugar en el que vivir. Pero nada salió bien. Cuando Ramos las conoce viven en una casa que se cae a pedazos, con miles de gatos y sin nada de dinero. Elena Garro vive tan sólo de cigarros, coca cola y café y Helena Paz está todo el tiempo tomando pastillas y alcohol, lo cual la mantiene en un estado de delirio al borde del colapso.
Para la autora es brutal estar cerca de una de las escritoras más talentosas de México que vive en ese estado: el libro es sumamente valioso pues ella estuvo allí en esos días de sufrimiento, por lo cual no es para nada cursi con la idea de Garro que muchas veces es tomada como una mera víctima, que no lo fue y que ella misma odiaba esa revictimización que sufría. La relación entre Elena y Helena era terrible, de eterna lucha con un enemigo que las unía cuando estaban juntas, que era Octavio Paz, pero que, cuando estaban solas, Elena reflexionaba sobre lo cruel e inconsciente que había sido su hija con su padre y Helena diciendo que su madre era quien le había enseñado y obligado a odiarlo.
Un motor importante del libro es la FIL de Guadalajara, pues Laura Ramos tiene la encomienda de llevar a Elena Garro a que reciba el premio, pero la brillante autora de novelas y poemas está cada vez más enferma y le dice que ya está más en el otro mundo que en este, que tan sólo está viva porque debe cerciorarse de que su hija estará bien sin ella. Mientras Helena se colapsa, bebe y gasta el dinero que hay… y Octavio Paz, mientras, apenas y contesta el teléfono, se olvida de su hija y su casa arde en llamas, llevándose buena parte de su biblioteca.

Laura Ramos, Elena Garro: los recuerdos sin porvenir, Ciudad de México, Aguilar, 2023. 261 páginas.