EL-SUR

Miércoles 28 de Septiembre de 2022

Guerrero, México

Opinión

Levedad de la conciencia ciudadana

Héctor Manuel Popoca Boone

Septiembre 12, 2020

De acuerdo con los datos que nos reportan de la pandemia en Guerrero… no vamos bien. La apertura apresurada de las actividades económicas y sociales han causado más muertes y contagios de los que pudieran haberse esperado de una pandemia sujeta a control en su crecimiento y posterior descenso.
Muchas afectaciones epidémicas pudieron haberse evitado si el gobierno federal y el estatal hubieran enfocado desde un inicio la lucha antiviral en forma más eficaz y atinada. Combate apegado a las especificidades regionales, donde se dan diversas dinámicas del virus mortal; eliminando los errores de instrumentación genérica en la prevención de la infestación. No hay nada que festinar y sí mucho de esforzarse más. Pérdidas, dolor y lágrimas, permean la vida cotidiana que está en nuestro alrededor, sobre todo en el medio urbano.
Causa pasmo grande el hecho de que hoy somos la séptima nación en el mundo donde más afectaciones letales ha causado el Covid-19. Como país y como entidad federativa, tuvimos tiempo para prepararnos mejor. No fue así y los resultados están a la vista. En cinco meses de pandemia la mortalidad en México creció 55 por ciento.
Rectificar es de sabios y afortunadamente se ha recapacitado bien al acordar volver al color naranja el semáforo pandémico para Guerrero; con el objetivo primordial de disminuir drásticamente el crecimiento fuerte de contagios y decesos que hemos tenido en la semana que finaliza. Aplaudo que haya imperado la virtud de la prudencia.
No lo hicimos antes, pero nunca es tarde para hacerlo. Mostramos escasa capacidad de persuasión para reducir el libertinaje desatado a causa de la liberalización y reducción de las medidas sanitarias, que la realidad dictaba mantener. En Guerrero, se privilegió más la actividad económica pudiente, a costa de la salud del pueblo. Aún habrá contagios prontos y en demasía en esté fin de semana, porque la normatividad anaranjada entrará en vigor hasta el próximo lunes.
En mucho los yerros mostrados se deben a la fragilidad y minusvalía imperantes de ciertos principios humanos; enunciados por todos y simulados por muchos. Como guías reguladores de la conducta gubernamental y ciudadana los hemos extraviados. Como son la honestidad, veracidad, congruencia, integridad, bioética (respetar y no dañar al ser y a la naturaleza), generosidad, tolerancia, solidaridad, pluralidad, cooperación, compromiso social, vocación democrática, amistad o amor, entre otros.
En el tamiz de esos principios, gobiernos y ciudadanos habremos de contrastar la realidad coyuntural; para así encontrar respuestas constructivas, a importantes interrogantes surgidas en el manejo de la pandemia a la fecha. Preguntas que giran en torno al por qué no se le ha podido domar. Por ejemplo: ¿Qué tantas notas informativas sobre el Covid, estaban sesgadas y se enfocaban más a minimizar la gravedad de la pandemia? ¿Qué tanto ha existido manipulación de datos y omisión deliberada de otros? ¿Por qué no se aplican mayor número de pruebas de detección rápida del virus en todo el estado? ¿Qué tipo de intereses creados obstaculizan el convertir en albergue sanitario cuarentenario, el abandonado hospital general de Acapulco y evitar así mayores contagios inter e intrafamiliares, en esa congestionada ciudad?
Los gobernantes y políticos, ¿cuidan más su imagen a la tragedia civil? ¿Cuánto dinero dedican a la publicidad de sus personas? ¿Qué tanto se auto victimizan para aligerar responsabilidades públicas? ¿Con qué frecuencia se miente y engaña a la población? ¿Seguirán destinando, en plena pandemia, el erario público a la construcción de obra pública ostentosa, en lugar de destinarlo a la protección sanitaria y económica de la población?
También es pertinente que la ciudadanía cobre mayor conciencia de la parte que le corresponde hacer que es la observancia rigurosa de las medidas sanitarias establecidas contando con la debida vigilancia en su cumplimiento por parte del gobierno. Sobre todo, por lo que nos espera a partir de los repuntes habidos a la fecha y que van en expansión.
PD. A tambor batiente prosigue la extorsión en la inscripción y reinscripción escolar en el sistema de educación pública de Guerrero; y no hay nadie que la detenga. ¡Uf!