EL-SUR

Sábado 13 de Julio de 2024

Guerrero, México

Opinión

Liliana Blum, una escritora elegante y despiadada

Adán Ramírez Serret

Octubre 02, 2020

Liliana Blum (Durango, 1973) no sólo es una de las escritoras más valientes e importantes de la literatura mexicana; también es una de las más elegantes y con más dimensiones.
Lo mismo cuenta una historia descarnada de violencia de género o de un pederasta; como una sutil historia de amor o de una amistad a la vez que también puede ser abiertamente divertida y sarcástica.
Desde hace algunos años escuchaba decir a amigos que son grandes lectores –léase selectivos y exigentes– decir que la admiraban mucho; pero yo, de manera cobarde, le rehuía un poco porque me habían dicho que sus temas eran muy duros.
Así me había mantenido, hasta que recientemente cayó a mis manos su antología personal Todas hemos perdido algo. Se trata de una selección de dos libros de cuentos El libro perdido de Heinrich Böll y No me pases de largo más una novela breve Residuos de espanto.
La antología abre con una selección de El libro perdido de Henrich Böll. Es una especie de homenaje al gran escritor alemán autor del inigualable Opiniones de un payaso.
Una especie de continuación –en el tono, no en la trama– de la novela El honor perdido de Katharina Blum porque hay, desde luego, una sutil sugerencia al apellido de la propia autora. A la vez, se habla de mujeres que han sufrido.
El hilo que une a los cuentos es un ejemplar de la novela del autor alemán que combina en el título con la autora; que va a pasando de manera circunstancial por las manos de diferentes mujeres.
A todas, también, las une cierto deshonor, ante la sociedad, claro, y una fuerte pérdida.
El primer cuento narra la historia de una joven que se hizo amante de un profesor de literatura alemana. La inspira tanto, que decide matricularse en la universidad para tomar clases de literatura germana.
Ahí es cuando compra El honor perdido de Katharina Blum, un fino ejemplar que la inspira pero que en algún momento abandona.
El libro sigue su peregrinaje, pasando por un extraño destino, de mano en mano de mujeres tristes que le van dejando una huella cuando lo encuentran.
Es literario, feminista y entrañable.
La segunda selección de cuentos, No me pases de largo, son cuentos con un tono melancólico pero también tienen un gran sentido del humor.
En esta ocasión el hilo conductor son Los Beatles. Quizá alguien ya lo intuía –aunque no es fácil porque no es de las canciones más famosas del cuarteto, además de ser de Ringo Starr– a partir de algunos títulos de canciones como la señalada Mister Walrus, El cerdo burgués o Campo de fresas, construye relato a relato a un personaje y a un universo muy particular.
Blum retrata con precisión a una clase media educada mexicana, con ascendencia europea o norteamericana, que tiene la posibilidad de vivir y estudiar en otros países.
Lo hace de manera elegante, sobria, y sobre todo autocrítica. Eso es algo absolutamente novedoso porque es casi imposible de encontrar en la actualidad.
Liliana Blum tiene ese talento, dado en la literatura a cuentagotas, de escribir libros que causan una cierta adicción, una extraña necesidad de ellos, pues aunque pueden ser muy duros y despiadados, son un lugar muy placentero.
Liliana Blum, Todas hemos perdido algo, Ciudad de México, Tusquets, 2020. 204 páginas.