EL-SUR

Sábado 27 de Noviembre de 2021

Guerrero, México

Opinión

Lo que deja Rafael Tovar

Humberto Musacchio

Diciembre 12, 2016

Si no unanimidad, que en política es casi imposible, con su muerte Rafael Tovar y de Teresa ha logrado que una inmensa mayoría lo reconozca como un funcionario honorable –rara avis en un medio que estimula la corrupción– y eficiente, pues supo administrar los fondos que se le confiaron y usarlos en la realización de un gran número de actividades en beneficio tanto de los creadores como del público al que estaban destinados. Tovar era un hombre culto, buen lector, autor de tres libros, melómano y dueño de una aguda mirada frente a las obras de arte. De su aptitud política habla elocuentemente la muy buena relación que mantuvo con la comunidad artístico-intelectual, su capacidad para gestionar recursos económicos extraordinarios y lo necesario para ejecutar exitosamente los programas que emprendía y, en general, para que presidentes y secretarios de Estado entendieran la importancia de la cultura en la vida pública. Sólo una vez fracasó del todo en este empeño, y fue cuando Felipe Calderón lo puso al frente de los festejos del bicentenario de la Independencia. En esa ocasión fue privado de dinero hasta impedirle desempeñar la función que le correspondía. Renunció con toda dignidad y como hombre de Estado mantuvo una cabal discreción sobre ese episodio. En redes sociales se está promoviendo al eficiente y hábil Raúl Padilla, creador de la exitosísima FIL de Guadalajara, pero lo deseable es que ocupe el puesto algún funcionario cultural altamente calificado, sí, pero preferentemente del equipo en funciones, pues cuando faltan dos años para el fin del sexenio se hace necesario concluir lo iniciado por Tovar y de Teresa. Ojalá en Los Pinos no se dejen llevar por el cuatachismo en boga y procedan con la necesaria seriedad.

Las tres líneas de Volpi

Se confirmó el nombramiento de Jorge Volpi como coordinador de Difusión Cultural de la UNAM y ya anunció que entenderá el arte y en general la cultura como parte integral de la formación de los jóvenes y no sólo “como entretenimiento o diversión” (que no es algo excluyente), lo que comprende no sólo a los universitarios sino en general “a los jóvenes mexicanos” para “imaginar con ellos el futuro inmediato y tratar de transformar pronto nuestro país en su conjunto”, lo que requerirá de una colaboración estrecha con la coordinación de ciencias, la que de esta manera podrá salir de su letargo. Por lo pronto, dos aciertos del escritor: designó al cineasta Armando Casas como director general de TV UNAM y a Benito Taibo como di-rector de Radio UNAM. Además de los grandes problemas pendientes como el del Auditorio Che Guevara, el Seminario del Taller Coreográfico y el grosero edificio H, Volpi tiene por delante preparar la conmemoración por el medio siglo del movimiento de 1968 –año, por cierto, en que nació el propio Volpi–, y sobre todo, sacar de la indiferencia cultural a la comunidad universitaria (funcionarios, profesores, investigadores, alumnos y personal administrativo). No todo ha de ser futbol para la que todavía es nuestra máxima casa de estudios y la mayor generadora de conocimiento.

Cien años de Pérez Prado

Pérez Prado no sólo alegró el corazón de las multitudes con sus innumerables mambos que le dieron la vuelta al mundo, sino que su manera de orquestar las composiciones influyó en la música de su tiempo, como lo prueba, por citar sólo un caso, el homenaje que le rindió Stan Kenton y que el Carefoca respondió con su Mambo a la Kenton. Ese mexicano nacido en Cuba (se naturalizó en 1980) tuvo una formación clásica a partir de los 11 años, pero dejó la música formal para ganarse la vida. Sin embargo, informa Iván Restrepo, llegó a grabar El caravalito (?) con Montserrat Caballé antes de que la catalana brillara en el bel canto. Otra muestra de que un viejo amor no se olvida ni se deja es que Pérez Prado compuso y grabó en Estados Unidos su Sinfonía en mambo, casi desconocida en México, lo que no representa pérdida alguna.

Siete años de regalar libros

La Brigada para Leer en Libertad cumple siete años de promover la lectura con sus tianguis y ferias donde los libros se venden muy baratos, se sacan a remate público o bien se regalan; se realizan conferencias, mesas redondas y presentaciones de libros con la participación de los propios autores; y se alegra a la concurrencia con grupos y solistas musicales. La brigada es un pequeño ejército loco, diría el inolvidable Gregorio Selser, cuya finalidad es llevar el libro a todos los públicos, especialmente los que no pueden pagar 400 o 500 pesos por un título. Toda esta semana estará instalada su feria del libro en Doctor Mora, en el costado poniente de la Alameda.

Breviario…

Con el poemario Eros una vez, la mexicana Julia Santibáñez (DF, 1967) obtuvo el Premio Internacional de Poesía Mario Benedetti 2016 convocado por la fundación uruguaya que tiene el nombre del poeta. Julia es autora de Rabia de vida/Rabia debida (2015) y Ser azar (2016). @@@ El próximo jueves, a las 20:30 horas, en Julio Verne 93, Col. Polanco, Antonio Malacara presenta su Atlas del jazz en México con los comentarios de Germán Palomares Oviedo y Eddie Schwartz.